Algo hicimos mal
Jamás pensé que podíamos ver en lo que hace al desconocimiento, la chabacanería, la falta de sentido crítico y el abandono de la educación y la ciencia, algo peor que en esos momentos... pero me equivoqué.
Algo hicimos mal. Imagen ilustrativa.
CanvaHace muchos, muchos años, cuando era estudiante de doctorado en la Universidad Nacional de La Plata y acabábamos de refundar el centro de estudiantes, en medio de un punto de inflexión de los tantos que la historia argentina nos mostró, se nos ocurrió que había que tener un medio de comunicación para poder compartir nuestras ideas. Así surgió una publicación que llevó el nombre de “Movimiento Propio”.
Era un título muy pensado y adecuado...pero no desconocido para los astrónomos y astrónomas, pues el movimiento propio es una la las componentes de la velocidad espacial de un objeto celeste, aquella perpendicular a la dirección de la visual (la componente en la dirección de la línea que une el ojo con el objeto, se llama velocidad radial). Sí, queríamos mostrarnos cambiando la dirección de los sucesos de la época. En el primer número de esa publicación, aparecía en la tapa Albert Einstein tocando el violín y en la editorial se leía:
“Somos jóvenes y por lo tanto aún capaces de superar las estructuras rígidas que los timoratos nos quisieron imponer…” y más adelante: “...quién modela figuras debe hundir sus manos en el barro para cristalizar sus sueños. Aquel que nunca se ha salpicado es porque prefirió la dudosa seguridad de vivir en una burbuja de cristal, aún a costa de perder la propia identidad”.
Era septiembre de 1983. Pasaron 43 años. Pasó mucha agua bajo y sobre el puente; se vivieron momentos más o menos buenos, malos, muy malos en el mundo de las ciencias y el desarrollo tecnológico argentinos. Pero, para ser muy franca, jamás pensé que podíamos ver en lo que hace al desconocimiento, la chabacanería, la falta de sentido crítico y el abandono de la educación y la ciencia, algo peor que en esos momentos... pero me equivoqué.
No solo hay una terraplanista como secretaria de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados de la Nación, ayer nomás fue anunciada la nueva Secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación, alguien con un dudoso doctorado en IA de una universidad hawaiana fantasma, sino que en el concejo deliberante del departamento de Malargüe, en la provincia de Mendoza, se sanciona una ordenanza que crea un programa de turismo ufológico.
Me cansé de fingir que esto es solo un momento, los que están en cargos ejecutivos y legislativos son parte de una sociedad que no solo está fragmentada, sino a la que no hemos podido llegar desde aquello que es bueno para cada persona: salud, educación, conocimiento y saber sumar, restar, leer, escribir y analizar un texto, como cosas incluidas en ese conocimiento. No aceptar que te mientan, que rompan la malla social, que roben lo que pagas a través de impuestos (cada vez que comprás una botella de detergente o un paquete de yerba los pagás….) Eso y mucho más parece que está bien, que hay un montón de gente que tiene esperanza que esto pasará y que solo pasará si mantenemos a estos ignorantes representándonos y hasta hay gente que dice que es lo que nos merecemos.
Además, se escuchan frases del tipo “si estas personas se van, las que vengan pueden ser peores”. Triste.
Algo hicimos mal, o mucho...porque qué pasó con esas encuestas de la confianza en la universidad o en la ciencia argentina o con el orgullo de los premios Nobel (que francamente no me interesan en absoluto...ni los Nobel ni los L'oréal ni los Konex...la ciencia es puro romperse el alma de un montón de gente ignota….) ¿Qué pasó con eso que eventualmente sirve para progresar, que es el denominado “conocimiento”, si unos concejales ponen al mismo nivel un proyecto científico de primera línea internacional o la posibilidad de lanzamiento y monitoreo de satélites propios... el avistaje de objetos voladores no identificados? ¿O si una astróloga puede eventualmente presentar su libro en una entidad que comunica ciencia (cosa que por suerte no ocurrió)? ¿O si alguien que dice tener pruebas de que la Tierra es planita y la Antártida es un muro de hielo que evita que el agua de los océanos “se derrame” en el espacio, es quien legisla en tu nombre?
Y sí, algo hicimos mal, me hago cargo. Y lo que creo ya está agotado en este momento, es seguir fingiendo que está todo mal pero va a mejorar, nada me hace pensar que eso sucederá, porque aquellos estudiantes del 83, que nos opusimos a una dictadura militar y en medio de la euforia colectiva de Malvinas, decíamos que algo estaba muy mal y refundamos un centro de estudiantes y un año después el de Graduados, y hoy no logramos que la sociedad realmente comprenda la importancia del conocimiento científico.