Sin fechas ni diálogo entre sí, Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof tienen otro problema en puerta
“Mirá cómo nos abrimos del peronismo que ahora, por una pelea kirchnerista, se puede romper”, le dijo a MDZ un histórico dirigente del justicialismo que luego se transformó en menemismo, duhaldismo, massismo y terminó, cómo no, en el kirchnerismo, del cual reniega como la mayoría.
Mucho de esto se discutió el jueves pasado en Tigre, en el que el anfitrión Julio Zamora desayunó con un centenar de dirigentes de varios municipios de la Provincia de Buenos Aires con los que ya venía manteniendo otros encuentros. Por supuesto, Juan Zabaleta también estuvo por ahí, en una mesa muy particular, en la que no hubo cabecera.
“Se nota en el ambiente que hay mucha gente, inclusive radicales y macristas que antes participaban del PRO, que quieren armar otra cosa. Y el desdoblamiento que se dará en la Provincia es una buena oportunidad”, le contó a MDZ el jefe comunal de Tigre.
Hace algunos meses, Zamora empezó a dialogar mucho más fluidamente con otros viejos compañeros suyos en el Frente Renovador, como Joaquín De la Torre, por un lado, y también se juntó con Soledad Martínez, la vicepresidenta del PRO bonaerense. El macrismo hoy está muy lejos de un acuerdo con La Libertad Avanza y es probable que termine participando con candidatos propios en los 135 distritos.
Zamora, Martínez, De la Torre y Zabaleta no estarían solos en este esquema al cual podrían incorporar- aunque sea como apoyo para sus listas vecinales- a los exintendentes de San Isidro, Gustavo Posse, y de Merlo, Raúl Othacehe. Todo se puede hablar porque, si hubiera unidad en Unión por la Patria, habría un montón de expresiones políticas locales deseosas de participar por fuera del mileísmo o del kirchnerismo.
Inclusive Florencio Randazzo, quien se apartó del kirchnerismo a pesar de que le habían ofrecido ser el candidato a gobernador en 2015, está hablando con los presentes en Tigre. Hay una línea directa entre Juan Schiaretti y Martín Llaryora con todos los bonaerenses que arman la tercera vía. Fernando Gray, de Esteban Echeverría, es otro que viene reclamando una renovación total, aunque aún pelea por volver a comandar el peronismo provincial.
Como en todas las organizaciones, nuevas o viejas, los egos pesan. Hace diez días, en una casa de un importantísimo dirigente nacional, con cultivadas y constantes relaciones en múltiples partidos, Facundo Manes discutió muy fuerte con Emilio Monzó. Testigos, que no pueden ser revelados, observan en el neurocientífico y diputado nacional un desprecio total con la política tradicional similar a la de Javier Milei.
Los comensales notaron que el médico y diputado tiene la creencia de que, si no hubiera aceptado competir en la interna radical de hace cuatro años, hoy él sería el presidente de la Nación y no el anarco libertario. Incomprobable.

A pesar de las ganas, las dudas también existen entre quienes piensan un tercer espacio, que tuvo su apogeo en 2013 con Sergio Massa proponiéndose como límite al kirchnerismo. Es que todavía no se sabe qué pasará con la pelea entre Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner. “No podemos pensar en nada si todavía no tenemos el cronograma electoral”, le confesó a este periodista un importante intendente y operador del gobernador.
A pesar de las reuniones y las ofertas propuestas por las autoridades judiciales, no surgió un acuerdo definitivo entre las necesidades de la Junta Electoral por la fecha de elección desdoblada de Kicillof, el 7 de septiembre, y lo que íntimamente pretende el kirchnerismo alineado con Máximo Kirchner, que quiere que todo se pase para el 26 de octubre con el pretexto de que no hay una organización especializada en armar una votación a nivel provincial y todo termine dependiendo de los aportes del Estado nacional.
“Sin fecha, todo es factible. La ruptura también”, indicó un referente ahora híper crítico del kirchnerismo camporista. Y si hay ruptura, ¿en qué quedará el armado que hoy esbozan los que quieren armar la nueva avenida del medio? ¿No estarán tentados de ir con quien se enfrenta a Cristina? El gobernador deberá, para esto, desprenderse de los amigos de Kirchner que tienen en su gabinete, incorporar a los sectores que se le sumen y, además, pedirle a los que primero se sumaron a su Movimiento Derecho al Futuro que les dejen un lugar en las listas. Misión imposible.


