Se rompió el hechizo de Javier Milei y gana espacio la incertidumbre en Mendoza
Algunos hechos relevantes sirvieron para generar un shock de realidad y poner en duda el relato construido por el Gobierno nacional al que también adhiere la gestión de Alfredo Cornejo. El giro económico que dio el mundo por las decisiones de Donald Trump demostraron que el presidente de Estados Unidos es más amigo de Javier Milei que de Argentina y que la economía local es mucho más frágil de lo que demostraba la euforia oficialista. En lo político, el rechazo del Senado a los pliego de los jueces de la Corte Manuel García Mansilla y Ariel Lijo representó otro paredón en el que el Gobierno se estrelló. Así, el hechizo con el que el Gobierno nacional parecía contener sus carencias parece haberse roto. El espejo en el que se reflejaba era más un espejismo.
El fracaso político del Senado podría derivar en una tregua con los actores que pueden influir sobre ese cuerpo y el poder territorial. Pero como la lógica política no es lo que gobierna en el Gobierno nacional, lo que sigue es un plano de incertidumbre. En el coto de Tribunales, donde golpea la caída de los dos candidatos, puede abrirse una ventana de negociación política que a los principales dirigentes políticos mendocinos puede convenirles.
Por el volumen de cargos que Milei debe designar en la justicia federal, tiene cartas de negociación con todos los frentes. Hay tres cargos en la Cámara Federal, uno en un tribunal oral y, sobre todo, el futuro del Juzgado Federal 1 de Mendoza (con competencia electoral), un espacio que dejó vacante el destituido Walter Bento. Igual, con el cambio en el Código Procesal Penal los ojos comenzarán a posarse sobre las fiscalías. Si Milei vuelve a la carga para nombrar jueces de la Corte, el intercambio de votos por cargos podría volver a escena; un mecanismo que la política tiene aceitado.
El desencanto se nota en la caída de la imagen de Javier Milei, incluso en Mendoza. Aún así, la inercia y la falta de alternativas auguran aún un escenario electoral positivo; más si se engloba, como pretende Cornejo, todo en una misma oferta electoral. Una encuesta que el Gobierno promociona pone a Cambia Mendoza en un escenario más competitivo que La Libertad Avanza. En esa misma encuesta hay un vuelco importante en el humor social: por primera vez en la gestión Milei, los mendocinos que tienen una percepción negativa hacia el futuro son mayoría. Al masticar todas las encuestas que circulan hay un dato duro difícil de revertir y es el "anticornejismo" que surgió por el recorrido que lleva en el poder el Gobernador. Si bien le imagen positiva del reelecto mandatario es alta, la negativa también.
En el escenario electoral, planteado en base a las preguntas de los encuestadores Reale-Dalla Torre, quedan ponderados como favoritos quienes “apoyen a Milei y al Gobierno de Cornejo”. En la vereda de enfrente tampoco hay novedades: comienzan a desperezarse algunos candidatos como Emir Félix y hasta Omar De Marchi; dirigentes que tienen el mismo recorrido generacional que el líder a quien buscan enfrentar, es decir Alfredo Cornejo. En la semana hubo actividades políticas de los radicales en las que no participó el Gobernador. Es solo una formalidad, pues el Gobernador dirige y decide sobre el futuro político del radicalismo y Cambia Mendoza. Pero ya hay quienes, pensando a cuatro años vista, se cuestionan cómo será el "cornejismo sin cornejo", cuando el sancarlino se tope con las limitaciones legales para seguir en el poder. "También se puede reformar la Constitución", dijo irónicamente un jefe comunal.
El shock político de la semana tapó lo que el Gobierno considera un éxito de su política que es la caída de la pobreza medida por ingresos y también la mejora en el empleo en Mendoza. En la provincia 4 de cada 10 personas viven sin los ingresos mínimos para cubrir todas las necesidades. El impacto más grande se nota en la indigencia, siempre midiendo solo ingresos, que bajó a la mitad. El relevamiento no incluye un análisis profundo de calidad de vida.
Impactos
El golpe económico fue tan brusco que la empresa “emblema” de Argentina sufrió duramente. YPF perdió tanto valor que retrocedió a épocas pre Marín. El CEO de la petrolera estaba envalentonado porque había superado las expectativas de su ambicioso proyecto de revalorizar a la empresa, pero no pudo zafar ante la fragilidad. Vaca Muerta y todo el valor de los recursos naturales no renovables de Argentina proyectados hacia el 2030 siguen firmes, pero ese futuro no alcanzan para sortear la coyuntura.
Mendoza se suma al plan de inversiones en explotación de recursos naturales no renovables, pero con un panorama mucho más humilde, porque sus fragilidades son mayores y su competitividad menor. Por eso, por ejemplo, gran parte de esos recursos no pueden sumarse porque no está claro su potencial y su valor. Ocurre con el petróleo guardado en Vaca Muerta y con el cobre del Sur. Está, pero no se pueden contar como recursos o reservas por las falta de exploración.
La Patagonia mendocina tiene concentrado gran parte de ese potencial. Incluso se superponen. En el extremo sur, casi junto al río Colorado, y a poco más de 1000 metros de profundidad se juntan el cloruro de potasio que representa una de las máximas reservas de ese mineral en el mundo y Vaca Muerta, el reservorio no convencional de gas y petróleo que en Mendoza es por ahora una esperanza. Tan superpuestos están, que el Gobierno autorizó una excepción a la zona de exclusión que hay en el contrato con Potasio Río Colorado para que una empresa petrolera pueda explorar Vaca Muerta.
Están en la misma zona y casi a la misma profundidad. Si hay potencial, deberá mediar una fina negociación entre Minera Aguilar y la petrolera Quintana-TSB para ver cómo se explotan ambos recursos. En el caso de que se exploten, claro. Sobre la superficie el esquema es complicado, pues las carencias son enormes. Potasio Río Colorado tiene hasta pista de aterrizaje, pero la población más cercana no tiene ni luz eléctrica todo el día. Esa falta de competitividad afecta las inversiones futuras y hay una carrera contrarreloj para revertirlo. Los mismos accionistas de Minera Aguilar tendrán una semana clave. El 8 de abril habrá una asamblea de EDEMSA, la principal distribuidora de electricidad del Estado, en la que se buscará autorizar un endeudamiento de hasta 400 millones de dólares, una cifra superior al valor de toda la empresa. Ese pedido ha sido cuestionado por accionistas y otros actores del negocio, pero el Gobierno (que es parte del directorio) aún no se expide.
Mientras tanto, ya llegaron las primeras nevadas a la cordillera y, como era esperable, no hubo ni un metro de perforación en el Distrito Malargüe Occidental. Sí avanzó la empresa Geometales (de Pampa Energía), que está por fuera de ese plan. La euforia discursiva que hizo tropezar a más de un funcionario el año pasado se topó con la realidad, pues el camino del desarrollo minero, y sobre todo el cobre, es mucho más extenso y complejo. En el medio, San Jorge es el proyecto minero que en realidad importa, pues es el que podría abrir la era del cobre en Argentina. El Gobierno ha insistido en agudizar el rigor judicial con quienes se oponen, ante de profundizar la explicación sobre los beneficios que puede traer el desarrollo de esa actividad.
Puertas afuera de Mendoza festejan la celeridad de algunos cambios en el enfoque sobre la promoción de la explotación de esos recursos. Pero hay algunas posiciones vidriosas que no generan tanta empatía, como la unificación de la promoción y los controles. Hasta físicamente ha sido plasmado el cambio, ya que todo está en el cuarto piso de Casa de Gobierno. Esa concentración de funciones genera confusiones y también descuidos.
Es lo que ocurre, por ejemplo, con algunas evaluaciones ambientales en curso en las que hay funcionarios que están de ambos lados. La subsecretaria de Ambiente Nuria Ojeda, por ejemplo, trabajaba hasta el 2024 en la consultora Cypeo y firma como responsable de la empresa la Manifestación de Impacto Ambiental de la Estación Transformadora Valle de Uco. Esa obra, de más de 30 millones de dólares, se financiará con los fondos de resarcimiento. La evaluación ambiental depende de la Subsecretaría de Ambiente que lidera Ojeda, quien antes fue directora de Transición Energética.