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El Gobierno busca frenar el paro de colectivos y entablar diálogo con la CGT

El Gobierno busca desactivar la medida de fuerza del sindicato de colectivos mientras intenta retomar el diálogo con la CGT, que prepara su tercer paro general a la gestión de Javier Milei.
La cúpula de la CGT se prepara para un nuevo paro general contra el Gobierno de Javier Milei, pero antes podría estallar una medida de fuerza del gremio de colectivos por un reclamo salarial. Foto: x (@cgtoficialok)
La cúpula de la CGT se prepara para un nuevo paro general contra el Gobierno de Javier Milei, pero antes podría estallar una medida de fuerza del gremio de colectivos por un reclamo salarial. Foto: x (@cgtoficialok)

El Gobierno puso manos a la obra para intentar desactivar el frente sindical que volvió a la carga luego de meses de tranquilidad con una doble amenaza: el paro de colectivos anunciado para este viernes por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la huelga general de la Confederación General del Trabajo (CGT) para el jueves 10 de abril.

La batalla más inmediata la dará este jueves desde las 15 la Secretaría de Trabajo que comanda Julio Cordero, que se reunirá vía Zoom con las cámaras empresariales de transporte y representantes de la UTA con el objetivo de levantar la medida de fuerza que anticipó el gremio de colectiveros en caso de no recibir una respuesta a su reclamo salarial.

La posición que tomó el sindicato que conduce Roberto Fernández es en rechazo a la Resolución 8/2025 de la Secretaría de Transporte, en manos de Franco Mogetta, la cual proyectó que los trabajadores representados no perciban incrementos salariales hasta el mes de junio de 2025.

En ese marco, el gremio manifestó que se ve "obligado a parar" y remarcó: “Los funcionarios de transporte se esconden, y nos llevan a un conflicto, sin resolver la estructura de costos y con ella, el incremento salarial, proyectando la adecuada recomposición que los trabajadores merecen".

El comunicado de UTA donde amenaza con un paro para el viernes.

Desde una de las cámaras empresariales que acudirán a la reunión le adelantaron a MDZ que "no va a haber acuerdo", y que de darse la huelga, solicitarán la conciliación obligatoria. De no mediar objeción por parte de la Secretaría de Trabajo, la discusión se congelará durante 15 días hábiles, con posibilidad de prorrogarse durante otros 5. De esa forma, la situación se reanudaría recién a fines de abril.

Para resolver el conflicto, los empresarios al frente de los colectivos reclaman un acuerdo entre la Nación, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires que determine un aumento de subsidios para el sector, los cuales al día de hoy representan el 70% de los ingresos de las compañías. "Es el Estado el que decide la plata que hay para el sector, y como el costo laboral es la quita del costo, cualquier acuerdo paritario tiene que tener el ok de las tres jurisdicciones", explicaron a este medio.

En paralelo, está la otra preocupación de fondo que tiene el Gobierno: el tercer paro general de la CGT a la gestión de Javier Milei. Tras una tregua que se prolongó durante meses, desde la última medida tomada el 9 de mayo de 2024, la central obrera volvió a tomar las armas con el argumento de que el Ejecutivo "no permite acuerdos en las paritarias y tampoco busca soluciones para los trabajadores".

La cúpula de la CGT en la marcha del 24 de marzo.

A esas críticas, que incluyeron una mención a "despidos masivos", el "cierre de empresas estatales" y a "la recesión que golpea a todos los sectores", se sumó un pronunciamiento contra la represión a la marcha de jubilados a principios de marzo que derivó en graves incidentes frente al Congreso.

En ese escenario, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, busca retomar conversaciones con la cúpula sindical "para ver si se pueden entablar puentes de diálogo", según pudo saber MDZ. "Veremos si tienen ganas de continuar una conversación con el Gobierno", aseguran en la Casa Rosada, donde remarcan que "no hay motivos para que se realice el paro", que interpretan como una medida "simplemente política".

Hasta el cierre de esta nota, desde el entorno del ala dialoguista de la CGT negaban haber tenido contacto alguno del Gobierno y explicaban que "no hay consenso gremial para levantar el paro", pero en Balcarce 50 esperan que el veterano jefe de Gabinete levante el teléfono en un intento de "avanzar a un diálogo más firme".

Guillermo Francos, el dialoguista del Gobierno que busca rencauzar el diálogo con la CGT ante el anuncio de un nuevo paro general.

De resultar inevitable el conflicto, la última bala del Gobierno será intentar desacoplar a los gremios de Transporte, con el objetivo de que aquellos que no adhieran a la huelga puedan llegar a sus trabajos. Con eso en mente, la reunión de hoy con la UTA resulta doblemente importante, aunque desde las partes involucradas aseguran que solo se tocará el tema paritario.

Sin embargo, incluso si la UTA adhiere al paro general, la Casa Rosada podría aprovechar la interna que tiene el sindicato de Roberto Fernández con la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA), la cual representa a los choferes de la línea DOTA. Si la UCRA no aporta su fuerza a la medida, la huelga perdería gran parte de su efecto.