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Cuando suspenda las PASO, Axel Kicillof ya tiene pensadas dos fechas para desdoblar

Si bien falta que corra mucha agua debajo de ese puente que se llama negociación o ruptura con sus aliados, Axel Kicillof piensa en dos fechas para convocar a elecciones anticipadas en Buenos Aires.
Axel Kicillof define estrategias. Foto: Noticias Argentinas
Axel Kicillof define estrategias. Foto: Noticias Argentinas

El gobierno de la Provincia de Buenos Aires, una vez que consiga la suspensión de las PASO para las próximas elecciones legislativas, fijará una fecha de elecciones que no sobrepasará agosto. El plan A sería el 13 de julio, y el B el 17 del otro mes.

Si se confirma esta versión, muy fuerte en las últimas horas, Axel Kicillof obligará una revisión integral de estrategias en la oposición y forzará a decidirse al PRO y La Libertad Avanza, que se encaminan a un acuerdo en este territorio. “El resultado de las elecciones en CABA, en mayo, dará una real dimensión de hasta dónde es imprescindible ir juntos”, le dijo el viernes a MDZ un intendente que pretende que no haya división opositora. En esta nueva coyuntura, los radicales ya están buscando su propio destino, junto con Elisa Carrió.

El gobernador puso primera. La decisión de los diputados provinciales que abrazaron su proyecto de compartir una sesión especial junto con los de La Libertad Avanza y parte del PRO, desmarcándose de Cristina Fernández de Kirchner, desequilibró las emociones internas de sus aliados, quienes rápidamente empezaron a lanzar la hipótesis de que “ Kicillof fracasó” en su intento de suspender las PASO porque el resto de Unión por la Patria, incluido el Frente Renovador, no quiso acompañarlo.

Para trabar la sesión, hubo un gran operativo político montado desde la Presidencia de la Cámara de Diputados a cargo de Alexis Guerrera, que fue seguido para reforzar cualquier incomodidad por el presidente del bloque de Unión Por la Patria, Facundo Tignanelli. Para que el plan tuviera éxito, era indispensable que los “liberales blue” de Fabián Luayza y los dos bloques radicales no participaran de la sesión.

Fue tal el revuelo provocado por la participación de los “kicillofistas” al lado de los libertarios PRO, que más tarde, cuando trascendieron algunas declaraciones en off de los allegados al gobernador, Guerrera tuvo que emitir un documento aclaratorio en el que informó oficialmente que la sesión para suspender las PASO se iba a realizar el jueves 27 de marzo.

La tirantez entre el gobernador y sus aliados, y fundamentalmente el enojo que tiene Cristina Kirchner porque él no la respaldó en su decisión de conducir el Partido Justicialista nacional, viene desde hace tiempo y se formalizó tras la derrota de 2023. Máximo Kirchner y Kicillof habían tenido serias discusiones en la previa de la formalización de las candidaturas de aquel año y luego siguieron con declaraciones cruzadas, en las que uno prefería componer una nueva canción mientras que el hijo de los dos presidentes decía que no era necesario.

De ahí en más fue todo un deterioro en la relación de la madre y su hijo político. El año pasado, en La Plata, Kirchner como presidente del PJ bonaerense convocó a Volver a Armar, en un claro desafío a Kicillof. Desde ese entonces, Sergio Massa es el único que dialoga con todos pero, en algún momento, su situación podría ni ser necesaria. Ante una posible fractura política, Massa estará obligado a decidirse por Mamá o el hijo ahora no reconocido.

Luego de su discurso inaugural de sesiones en la Asamblea Legislativa, en la que les pidió a sus legisladores que trabajasen para sortear la realización de las PASO, el gobernador vivió como una ofensa la actitud adoptada por los diputados de la Comisión de Reforma Política de la Cámara Baja que en lugar de empezar a estudiar  el tema habían convocado a funcionarios provinciales para explicar por qué motivo querían suspender o eliminar las primarias, a pesar de haber en la misma comisión varios proyectos que pedían eso, incluido uno que presentó el Frente Renovador hace cinco meses, en medio de las discusiones de fin de año.

Para conciliar sus intereses con los de los opositores, el gobernador dispuso de un fondo especial para fortalecer a los municipios en materia de Seguridad, con topes de hasta 70.000 habitantes y mayores a esa cifra, algo que había sido reclamado por los radicales y el PRO. En otro aspecto, también cumplió con lo que le pidieron los libertarios con la eximición de impuestos para los afectados por el desastre climático de Bahía Blanca.

Ayer Kicillof estuvo en la zona oeste con dos intendentes que ya decidieron jugarse por su proyecto Movimiento Derecho al Futuro. Si bien no tuvo oportunidad de hablar en profundidad ni con Lucas Ghi, en Morón, y Pablo Descalzo, en Ituzaingó, ambos se quedaron con la sensación de cierto hartazgo de parte del gobernador para con sus compañeros de ruta.

Quienes conocen más a fondo a Kicillof reconocen que no es muy afecto a “la rosca” o “armar banda”, como tradicionalmente hacen los intendentes que van entrando en confianza unos con otros para luego ir a buscar un objetivo. En ese sentido, el jefe del estado provincial se mueve más en soledad, teniendo una relación casi distante con quienes deben operar para él en un ámbito hostil como lo es la legislatura provincial, donde la política tradicional cuida intereses comunes mucho más que los generales.

Mientras tanto, mañana reaparece en su primera presentación del año en un ámbito político partidario Cristina Fernández de Kirchner. Lo hará en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA de la Calle Santiago del Estero al 1000. Seguramente no hará mención a lo que está pasando en la Provincia. La procesión va por dentro, aunque todos saben que "ella, a último momento, te puede acomodar todo sin que nadie se sienta ofendido".