A pesar de la presión de Villarruel, los senadores parecen no querer volver a postergar el aumento de dietas
Al cierre de marzo parece que se consolidará el aumento salarial de los miembros del Senado, que llevarán sus dietas a 9,5 millones de pesos brutos. El 31 se vencerá el decreto de la vicepresidenta, Victoria Villarruel, que había prorrogado en enero el congelamiento de sus sueldos, y el incremento sería inevitable esta vez ante el silencio de los senadores para tratar el tema.
Ya iniciado el período de sesiones ordinarias, queda en manos de los legisladores del Cuerpo si extender este congelamiento algunos meses más o que llegue a sus bolsillos con el cobro de abril. El mismo estuvo frizado por más de medio año (en agosto se congeló), manteniendo un salario neto en 4,5 millones, que se fue prorrogando con los meses.
Primero, y bajo consentimiento de los senadores, se postergó la actualización de agosto a diciembre, luego hasta marzo. Se consideró que "la política no puede quedar ausente del esfuerzo que se le pide a la sociedad a fin de restablecer el orden económico perdido". También que la Ley Bases declara la emergencia pública en materia administrativa, económica, financiera y energética por el plazo de un año.
Frente a ello y el estallido social que generó en diciembre que sus dietas pudieran escalar a los 9,5 millones en bruto, la titular del Senado aprovechó el período de receso para emitir un decreto y mover -por segunda vez- el congelamiento al 31 de marzo. Por lo tanto, ahora se necesita del consenso de los miembros de la Cámara para postergarlo una vez más, al menos.
Villarruel insistirá a lo largo de este mes y abril para que se ponga el tema en la mesa de debate, pero "está fuera de sus manos". "Ahora son ellos quienes deben hacerse responsables", indicaron del entorno de la vicepresidenta de la Nación. Desde el PRO y la UCR aseguran que aún no han definido cuándo se discutirá, mientras que de Unión por la Patria no se consiguió respuesta hasta la publicación de la nota.
No hay definiciones claras, pero sí senadores que insisten en que sus sueldos han sido postergados demasiado tiempo y quedaron relegados. Aunque la inflación haya ido desacelerándose, los precios continúan en crecida.
El incremento salarial que habían votado los legisladores en julio, además, está previsto en la Ley de enganche, un mecanismo aprobado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner el cual mantiene atados los incrementos de todos los empleados del Congreso, y que fue formalizado en abril del 2024. Sólo con el llamado de los senadores se puede colocar el tema en el recinto.
Uno de los dirigentes más críticos de este aumento fue Juan Grabois, quien había disparado fuertemente contra los legisladores nacionales: "No sé si les chupa todo un huevo, se cagan en el pueblo o son imbéciles". Además, indicó: "Creen merecerse un sueldo 100 veces superior al que reciben los compañeros de la economía popular".
El proyecto para regular los sueldos
El senador por Formosa Francisco Paoltroni presentó un proyecto de ley a principios de enero para regular las dietas de los legisladores nacionales. Plantea la posibilidad de que los mismos puedan renunciar total o parcialmente a sus sueldos, mediante una solicitud formal a la Secretaría Administrativa de la Cámara correspondiente, detallando el alcance y período de vigencia de la renuncia.
Aclara que esto no los eximirá de sus obligaciones legales ni afectará el cumplimiento pleno y eficaz de sus funciones legislativas y representativas. Entre tanto, la iniciativa propone que la Secretaría Administrativa de cada Cámara implementará un sistema de monitoreo y publicación periódica de las solicitudes de renuncia, garantizando el acceso público a esta información.
A su vez, el último punto del proyecto marca que la dieta de los legisladores -que no renuncien en lo absoluto a la misma- será equivalente a 10 jubilaciones mínimas, lo que, al día de hoy, representaría un monto cercano a los 2,8 millones de pesos, menos de la mitad de lo que actualmente perciben los senadores.
Consultado sobre las repercusiones que generó este proyecto dentro del Congreso, Paoltroni respondió: "Silencio total". El mismo no ha tenido avances desde entonces.
"La iniciativa no solo busca reducir el costo de funcionamiento del Poder Legislativo, sino también destinar los recursos ahorrados a un beneficio directo para la ciudadanía mediante la reducción de la carga tributaria", indica el escrito del senador. La disposición contempla que el Poder Ejecutivo remita un proyecto al Congreso dentro de los 90 días, priorizando la eliminación o reducción de impuestos regresivos que afectan de manera desproporcionada a los sectores con menores ingresos, así como a las pequeñas y medianas empresas.
De este modo, Paoltroni aprovechó para criticar a Javier Milei. Recordó que algunos legisladores, en su momento el presidente mientras era diputado, decidieron sortear públicamente sus dietas en respuesta a la presión social. Y aunque esto logró captar la atención y respondieron a una demanda de austeridad, transformaron los sueldos en un acto de azar que "desnaturalizó su propósito constitucional: garantizar la dedicación exclusiva de los legisladores".

