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La letra chica de los contratos de los yacimientos que dejó YPF: menos regalías y recorte en las áreas

El Gobierno autorizó una prórroga de 10 años para 4 áreas que YPF cedió a Petróleos Sudamericanos. Hay una fuerte reducción de regalías. La empresa pretende revertir hasta el 50% de algunas áreas.

El cambio en la estrategia para impulsar la industria petrolera en Mendoza tiene una serie de detalles que marcan también las urgencias que empujaron a tomar decisiones y firmar contratos que, en otro contexto, parecerían perjudiciales. El último día de febrero que Gobierno autorizó la extensión de cuatro de las concesiones petroleras más grandes y antiguas de la provincia: Barrancas, La ventana, Vizcacheras y Río Tunuyán. Se trata de parte de los activos que YPF cedió por su desinterés en invertir y que quedó en manos de la empresa Petróleos Sudamericanos. Además de la extensión de las concesiones por una década, cambiaron sensiblemente las condiciones y, entre otras cosas, pagarán menos regalías. El otro detalle relevante es que el nuevo concesionario quiere revertir al Estado hasta la mitad de algunas de las áreas que no considera interesante para explotar. 

La prórroga se hizo aún cuando el traspaso de la propiedad no está terminado, pues el contrato está en el período de 4 meses que tienen YPF y PS para presentar la escritura definitiva y que se logre la aprobación final. Pero el Gobierno se adelantó a autorizar esa prórroga porque sin esa autorización, explican, no tendría sentido la concesión, pues vencían pronto y el nuevo dueño no podría seguir a cargo. 

Otro dato es la intensidad de las inversiones comprometidas. Durante los dos primeros años de concesión, casi no hay inversión relevante. En Barrancas, por ejemplo, en la tabla del contrato se menciona solo 1 millón de dólares de inversión para este año. En La Ventana hay solo 200 mil dólares comprometidos para 2025. En el caso de Vizcacheras, la inversión para 2025 es de 1,2 millones de dólares. PS salió al mercado de capitales para conseguir recursos. Probablemente el dinero conseguir sea para pagar el precio acordado con YPF por la cesión. La inversión total ronda los 600 millones de dólares en 10 años, pero la mayor parte ocurrirá varios años adelante. Lo que no está claro en el Decreto es si la petrolera estatal cumplió con los compromisos económicos a los que se había comprometido en 2011. Sin embargo, era requisito previo para poder ejecutar la cesión y la prórroga, según explicaron desde el área. Es decir sí está cumplido.

El compromiso de inversión a 10 años.

En detalle

El dato más relevante es que se autorizó una fuerte reducción de la regalías que pagará la empresa por el petróleo extraído, además de quitarse otros pagos. Con la prórroga, Petróleos Sudamericanos pagará un 7% del valor del petróleo extraído. Hasta ahora se pagaba 12% , que era el antiguo piso de regalías. Esa reducción se debe, según la explicación oficial, a los costos de producción que tienen las áreas maduras. Entre otras cosas, en Barrancas, La Ventana y Vizacacheras se extrae hasta un 95% de agua y solo 5% de petróleo. La reducción de regalías se ejecuta para equilibrar la ecuación económica de la producción y que sean rentables. Algo similar pasó con otras áreas que tuvieron reducciones de hasta el 50% de lo que pagan en regalías. En Chachahuén, por ejemplo, pasó del 18 al 9%. Allí se realiza recuperación terciaria con polímeros y la producción aumentó.

El área Barrancas es una de las más antiguas de la Provincia.

La prórroga se ejecutará antes del vencimiento de los contratos que tenía vigente YPF. Como son contratos viejos, se usan cláusulas de las normas previas a la Ley Bases, que cambió gran parte del negocio. Ahora, con la autorización de Cornejo, las áreas Barrancas, Vizcacheras y La Ventana vencerán en 2036. Y Río Tunuyán en 2037. 

La intención es que en las áreas que YPF cedió (en el marco del Plan Andes), y que ya tenía abandonadas desde el punto de vista de la inversión, mejore la producción para detener el decline. En el Decreto de prórroga hay otras señales de lo que puede pasar. PS pidió, por ejemplo, reducir el área de explotación y, en ese sentido, reveritir parcialmente las concesiones. Esa solicitud será tratada cuando estén firmes los contratos, pero dan una señal: PS no tiene intención de hacerse cargo de todo el bloque, sino concentrarse en lo que vea más rentable y económicamente viable. El resto podría revertirlo o, incluso, negociar con otras empresas. 

Las áreas prorrogadas están cerca del Gran Mendoza y son extensas.

En el caso de Barrancas, por ejemplo, Petróleos Sudamericanos pide revertir (devolverle al Estado) una superficie de 222 kilómetros cuadrados; más de un tercio del total de la concesión. En el caso de Vizcacheras, la empres quiere devolverle más de la mitad del bloque: 256 kilómetros cuadrados (tiene casi 500km2).En La Ventana pretende dejar fuera de sus compromisos, 80km2 y de Río Tunuyán otros 9km2.

En el contrato se suman otras formalidades y exigencias, como el pago de un canon del 0,2% sobre las reservas (que antes era mayor) y los compromisos ambientales, las obligaciones con los superficiarios y las sanciones en caso de incumplir. La prorroga fue autorizada a través del Decreto 407, firmado el 28 de febrero de este año.