Cómo impacta en Mendoza la suspensión de las PASO
Con la aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto para suspender las PASO el Gobierno nacional gestó un hecho político que tiene ganancia a tres bandas: toma como propio una demanda social (más allá de las razones), obliga a los “aliados” a forzar apoyo, generando desorden en sus calendarios electorales y, al mismo tiempo, expuso la debilidad del peronismo.
Para Mendoza el escenario es confuso: el oficialismo de Cambia Mendoza está de acuerdo con el “espíritu” de las elecciones primarias y así lo hizo saber el gobernador Alfredo Cornejo. Pero el huracán Milei arrasó y los diputados que responden al gobernador aprobaron el cambio. Julio Cobos quedó en soledad con su abstención, aún cuando el resto de los radicales no piensa distinto a él. El pragmatismo también quedó expuesto: Milei tomó el “humor social” como fuerza para impulsar la anulación de las PASO y arrasó en el Congreso ante la incertidumbre de los partidos, que dieron “libertad de acción”.
La duda es qué pasará a nivel provincia, pues habrá un desacople de normativas porque en Mendoza las PASO se mantienen. Claro, al menos por ahora y en lo que tiene en la cabeza el gobierno provincial.
Es, incluso, un argumento más para ejecutar el plan prioritario que tiene Cambia Mendoza en su estrategia, que es desdoblar las elecciones provinciales y que, en consecuencia, no se vote para cargos provinciales este año y se posterguen para febrero y abril del año que viene, como indica la ley electoral. Mendoza ya tenía una diferencia compleja en el mecanismo de votación, que fue saldada por el impulso de la boleta única. Ahora los sistemas distintos complicarán los calendarios electorales, aunque aún podrían adecuarse. La decisión será política y Cornejo tiene tiempo para ejecutarla. Todo indica que la atención estará puesta en la elección nacional, en la forma de vincularse entre Cambia Mendoza y La Libertad Avanza y dejar los cargos legislativos provinciales para más adelante.
No estaba en la agenda, pero no hay que descartar la posibilidad de una suspensión local de las PASO, sea de manera extraordinaria o para siempre. De hecho la ley electoral de Mendoza ha sido cambiada innumerable cantidad de veces. La Provincia pasó por tener boleta sábana a voto electrónico (que nunca se aplicó), elecciones conjuntas, elecciones separadas con fecha libre y, ahora, elecciones separadas con fecha fija. También se cambiaron las condiciones partidarias y otros detalles de los mecanismos electorales.
Aval y realidad
Las PASO tienen un amplio aval “filosófico” en la política, pero el mal uso de los partidos (casi nula competencia interna) y las distorsiones que se generaron a nivel nacional complicaron todo: en las elecciones presidenciales el resultado de las PASO generó un efecto profundo en la economía y otros órdenes. El “humor social” apunta a su eliminación, aún cuando hay ejemplos positivos. El Gobierno nacional apunta a una reforma más profunda para eliminar también las regulaciones en cuanto al financiamiento de las campañas y dejar todo en manos del sector privado. Paradógicamente, Milei ejecutaría un plan que complicaría el ascenso de fenómenos políticos como el suyo, de aparición por fuera de las estructuras tradicionales.
En la misma sesión de Diputados hubo otro dato relevante de “impronta mendocina”, pues se aprobó la modificación del Código Procesal Penal para incorporar la figura de “reiterancia” y endurecer así la situación de los acusados de delitos.
La reiterancia se aplicó primero en Mendoza e implica que las personas acusadas de más de un delito pueden quedar detenidas aún sin condena en ninguna de las causas. Esa figura aumentó la población penal y fue “copiada” luego por la Ciudad de Buenos Aires y ahora por la Nación, bajo propuesta de Patricia Bullrich.