El giro radical y la luna de miel con los gobernadores, las claves del triunfo político de Javier Milei en Diputados
El Gobierno de Javier Milei, a diez meses de asumir el poder, aprendió a jugar a la política. Se anotó un triunfo que vale más por lo que se evitó que por lo que se ganó. Para lograrlo tuvo que poner el cuerpo el propio presidente que el martes recibió en Casa Rosada a cinco diputados radicales, claves para la definición de la movilidad jubilatoria. Sin ese quinteto, posiblemente, la historia hubiera sido distinta.
También debe considerarse que los ocho diputados del bloque Innovación Federal, que responden a los gobiernos provinciales de Misiones, Salta y Río Negro, se abstuvieron. La oposición necesitaba que dos tercios de los diputados presentes votaran por el rechazo al veto. Los que efectivamente estaban sentados en su banca finalmente fueron 248. Por eso el Gobierno necesitó de 83 votos negativos. La votación final arrojó 153 afirmativos y 87 negativos.
La decisión de Innovación Federal de abstenerse le permitió el Gobierno asegurarse el número, sin tener que votar a favor de un veto que dejó a los jubilados sin un aumento del 8% y a los del haber mínimo sin un garantía del 1,09 veces la canasta básica. Se trata de un bloque que se conforma con tener una buena relación con el Gobierno nacional, a la espera de que el domingo el presidente Javier Milei llegue con un presupuesto que pueda devolverle la gentileza a estos distritos.
La fractura del radicalismo se veía venir en las semanas previas y se materializó ayer con la foto de Javier Milei con los cinco diputados del bloque, Pablo Cervi, Luis Picat, Federico Tournier, Mariano Campero y Martín Arjol. "Ellos tienen una afinidad ideológica con lo que propone el Gobierno, ni siquiera responden a gobernadores que se ven beneficiados", analizó un diputado del mismo bloque también fue invitado a esa reunión pero eligió no ir.
Esos fueron los únicos cinco radicales que votaron con La Libertad Avanza, el único que habló fue el tucumano Campero. "No voy a ser partícipe de una desestabilización que quieren los kirchneristas", señaló a los gritos en un recinto que no paraba de abuchearlo. También dijo que "en el recinto hay que dejar gobernar" y que el kirchnerismo agarra "temas nobles para romper el plan económico". Después de esto los libertarios Alberto "Bertie" Benegas Lynch, Gabriel Bornoroni y Juliana Santillán se pararon para aplaudirlo. Hernán Lomarbi y Damián Arabia, del PRO, no quisieron ser menos oficialistas y los siguieron.
Esta ruptura no fue gratis para estos cinco diputados radicales. "Tengan el coraje de devolver sus bancas", bramó Pablo Juliano (UCR) contra sus compañeros de bloque. "Yo no cambio el voto, voy a reafirmar hoy acá el voto que voté el 5 de junio", remarcó. "Porque después se llenan la boca hablando de las bases de sustentación y son los que tienen una urna en la cabeza y no son capaces de entender que cuando un jubilado hoy a la mañana, mientras nosotros estábamos acá va a la farmacia, no le alcanza", explicó.
El radicalismo tuvo una abstención de la santacruceña Roxana Reyes y del chaqueño Gerardo Cipolini. "Ella tiene un lío en su provincia porque quedaron terceros, por debajo de dos fuerzas nuevas (SER y La Libertad Avanza) que empiezan a trabajar juntos, entonces no se puede alejar de ahí". El diputado del norte tenía programado un viaje por asuntos personales.
Encuentro Federal y Unión por la Patria tuvieron asistencia casi perfecta. El primero de estos bloques, el que preside Miguel Pichetto, tuvo dos ausencias. Una de Ricardo López Murphy que al igual de Cipolini tenía un viaje programado, y otra de Francisco Morchio, el entrerriano que responde al gobernador Rogelio Frigerio también aliado al Gobierno nacional.
Cabe destacar que algunos diputados de este bloque como Oscar Agost Carreño habían sacado pasaje para viajar a China como miembro del grupo de amistad parlamentaria con el país oriental, pero decidió no viajar para estar presente y votar en contra del veto. En Unión por la Patria la única que no votó fue la sanjuanina Ana Fabiola Aubone. El Frente de Izquierda y la Coalición Cívica tuvieron asistencia perfecta para rechazar el veto.

El PRO tuvo tres ausencias de Héctor Baldassi (Córdoba), Ana Clara Romero (Chubut) y Héctor Stefani (Tierra del Fuego). Lo llamativo fue que tuvo un voto a favor de rechazar el veto a la Ley de Movilidad Jubilatoria, de parte del único larretista que queda en el bloque que preside Cristian Ritondo, Álvaro González. Otro de los votos que llamó la atención, aunque no tanto, fue de la libertaria eyectada del bloque oficialista después de la visita a los represores en Ezeiza, Lourdes Arrieta. Debutó en el monobloque Fe con un discurso en homenaje a Cristo y una abstención.
Toda La Libertad Avanza, incluso Martín Menem, que tiene permitido votar en estas situaciones, estuvo presente y lo hizo en defensa del veto presidencial. A esa misión se sumó el MID de Oscar Zago y el bloque Independencia de los tres tucumanos que responden al flamante gobernador libertario Osvaldo Jaldo, y Buenos Aires Libre de Carolina Píparo.
Los bloques patagónicos Por Santa Cruz y Movimiento Popular Neuquino votaron con la oposición por rechazar el veto. A pesar de juntar más de 150 votos a la oposición no le alcanzó para rechazar el veto a una ley que aumentaba los ingresos de los jubilados. El Gobierno hoy se anotó un triunfo, pero sabe que nuevamente ese centenar y medio de legisladores puede volver a pegarle un cachetazo.


