Los gobernadores del PJ lograron retener el CFI frente a la avanzada de Juntos por el Cambio
Cualquier lugar de poder siempre es tentador para el PJ. Más aún cuando está en el llano y viene de perder el control de varias provincias. En este contexto, la conducción del Consejo Federal de Inversiones (CFI) aparece como un oasis en el desierto. Este martes hubo elecciones y los gobernadores de Unión por la Patria lograron las voluntades para sostener a Ignacio Lamothe.
El CFI es un organismo público-privado que integran todos los distritos argentinos, salvo la Ciudad de Buenos Aires y San Luis. Tiene como objetivo. Su principal tarea es "asistir y acompañar a las provincias argentinas en la construcción de un futuro mejor apostando al desarrollo sostenible, la competitividad económica y la equidad social", según explican ellos mismos en su propia web.
Lamothe, dirigente de estirpe peronista que tuvo momentos más cercanos a La Cámpora, mediante Eduardo "Wado" De Pedro, tendría los votos suficientes para reelecto. Por un momento, los gobernadores de lo que Juntos por el Cambio intentaron meter un candidato pero no terminaron de conseguir los avales hacia dentro de ese bloque político y quedaron lejos de conseguir los doce votos que se necesitan.
Los justicialistas, en tanto, apurados por el formoseño Gildo Insfrán, que conduce la Asamblea del CFI, que adelantó la contienda electoral para este martes, terminaron de cerrar el acuerdo con los gobiernos provinciales de Neuquén, Río Negro, Salta y Misiones, los cuatro gobiernos provinciales que terminan de desempatar las votaciones. Para elegir autoridades de este ente público-privado se necesita el aval de los dos tercios de los presentes. En caso de no conseguirse en dos oportunidades se define por mayoría simple.
Juntos por el Cambio quedó enredado candidaturas
Los gobernadores de Juntos por el Cambio, entusiasmados después de haber ganado por primera vez algunas provincias como Chubut, San Juan, Chaco y Entre Ríos se entusiasmaron con la posibilidad de avanzar con una candidato propio para quedarse con la conducción de este organismo. Allí aparecieron distintos candidatos, dos con altas chances.
El primero es Gastón Douek, asesor de campañas en redes sociales conocido como "El Señor de los Trolls" y socio del operador Guillermo Seita, que recibió principalmente el apoyo del correntino Gustavo Valdés.
En tanto, el mendocino Alfredo Cornejo impulsa la candidatura de Sebastián García de Luca, uno hombre muy cercano a Emilio Monzó, que fue funcionario de Frigerio en el Gobierno de Mauricio Macri y de Patricia Bullrich en el de Javier Milei. Desde este sector reconocieron en diálogo con MDZ la dificultad de conseguir el número suficiente para quedarse con la conducción del CFI.
"Está siendo muy dificultoso conseguir 12 apoyos y unificar todos detrás de un mismo candidato", dijo a este medio una fuente que siguió de cerca las negociaciones. Esto se complejiza aún más al ver que los gobernadores no alineados a ninguno de los dos polos, a Además, reconoció que "está claro que Lamothe hizo un buen laburo desde que asumió Milei".
Otros dos nombres que estuvieron en danza fueron Bruno Screnci director del Bapro, dirigente histórico del PRO, que tendría el apoyo de Córdoba y Felipe Álvarez, impulsado Marcos Podestá, un empresario de la salud y servicios de energía