El Polo Obrero se prepara para apelar los procesamientos del juez Casanello
Los integrantes del Polo Obrero que fueron procesados por el juez federal Sebastián Casanello en el marco de la investigación por administración fraudulenta del Estado apelarán la medida el próximo martes 20 a las 11.
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Según señaló el líder del movimiento y uno de los procesados, Eduardo Belliboni, "constituye una causa testigo de criminalización contra las organizaciones piqueteras y populares, con el objetivo de golpear la movilización popular y desarticular el movimiento piquetero",
"En la audiencia vamos a defender nuestra apelación donde denunciamos todos los atropellos del derecho a la defensa, y a mostrar la impostura de una acusación que pretende sentar en el banquillo de los acusados a las organizaciones que no solamente vienen luchando contra el hambre sino que durante años pusieron el hombro para sostener comedores populares, asistencia y contención en barrios que el estado abandona en forma sistemática", agregó.
Para Belliboni los procesamientos no corresponden y son parte de un "armado" en el que nadie se "tomó el trabajo de constatar la actividad y la maquinaria utilizada en el marco de los convenios".
La Justicia considera que el Polo Obrero utilizó fondos del programa Potenciar Trabajo con fines político partidarios y que para ello usó facturación apócrifa. Además, que todo esto fue posible gracias a eslabones clave con el ex Ministerio de Desarrollo Social, manejado por aquel entonces, durante la anterior gestión de gobierno, por la exministra Victoria Tolosa Paz.
Belliboni había pedido la ampliación de su indagatoria con el objetivo de mostrar pruebas, pero esto, según dijo, le fue rechazado y el juez Casanello avanzó en los procesamientos.
Para ejecutar el procesamiento contra el líder del Polo Obrero y otros dirigentes, el juez Casanello entendió que hay pruebas suficientes que dan cuenta de una administración fraudulenta de fondos recibidos del Estado y una serie de amenazas a los beneficiarios del Plan Potenciar Trabajo para que militaran en el Polo Obrero y para que aportaran un porcentaje de lo que cobraban del Estado.
Para esto se valió de facturas falsas, un "sello de goma", el uso de cheque como elemento que dificulta ejecutar la trazabilidad del dinero, fondos jamas rendidos, constancia de pagos a imputados como Jeremías Cantero, número dos del Polo Obrero, mensajes, llamadas, escuchas telefónicas y tres arrepentidos.

