En plena tensión con Camioneros, el Gobierno de la Ciudad canceló la preadjudicación de grúas y acarreos
"No vamos a avanzar con la preadjudicación del contrato de grúas", anunció el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en su cuenta de la red social X luego de la disputa generada con el sindicato de recolección de basura por lo que denunció "un apriete" del gremio de Camioneros.
Te puede interesar
La Guía Michelin continuará en Mendoza y CABA en 2026
"Después de analizar exhaustivamente con el equipo el contrato del servicio de grúas y acarreo, tomé la decisión de cancelar el proceso licitatorio. El servicio seguirá a cargo de la Ciudad por menos de la mitad del precio estipulado en ese contrato. El contexto actual nos exige cuidar cada peso de los contribuyentes de la Ciudad. Continuaremos evaluando a futuro la mejor forma de contratación para la optimización de este servicio", agregó.
"La decisión de dar de baja la preadjudicación se tomó ya que resultaba muy onerosa para la Ciudad y la ataba a ese contrato durante los próximos 10 años. Esa preadjudicación implicaba una erogación de las arcas públicas de 360 millones de dólares. Además se estipulaba un anticipo de 8 millones de dólares para las empresas y obligaba al Gobierno a pagar el costo de operación aunque no existieran acarreos. Ahora, este servicio lo continuará prestando la Ciudad con un costo equivalente a menos de la mitad del valor calculado en ese proceso licitatorio.", explicó el gobierno porteño en un comunicado.
"En julio de 2022, el Gobierno resolvió terminar con el sistema de acarreo que estaba vigente desde principios de los '90 y convocó a una licitación. A principios de diciembre de 2023, a pocos días de finalizar la anterior gestión, el gobierno de la Ciudad pre adjudicó el sistema de grúas y acarreo a las empresas UTE Ashira-Ecoba, Transporte 9 de Julio y UTE SAEM-Tránsito Rosario. El contexto económico actual obligó a la Ciudad a revaluar los costos, optimizar los recursos y mantener los estándares de los servicios", agregó.
"Desde la convocatoria a la licitación en 2022 a la fecha, la Ciudad se hizo cargo del sistema de grúas y acarreo absorbiendo a la totalidad de los empleados y manteniendo su encuadre en el gremio de Camioneros. La Ciudad continuará evaluando la mejor forma de contratación para la optimización del servicio", finalizó.
Camioneros, en la mira
Aunque los contratos estaban en proceso de revisión, los plazos se aceleraron en las últimas horas luego de que la Ciudad amaneciera repleta de basura por una medida de fuerza gremial por parte de los recolectores que decidieron "trabajar a reglamento" en reclamo por el estado de los camiones.
Detrás de esta protesta estuvieron los Moyano, sobre todo el secretario general de Camioneros, Pablo. La revisión del sistema de grúas y acarreo tocan a su gremio en, al menos, dos aspectos: el primero, relacionado a que una de las compañías que participó del proceso de adjudicación está sospechada de tener vínculos con ellos; el segundo, porque desde el momento en el que el gobierno de la Ciudad se ocupe de la administración del servicio, los choferes serán designados por la gestión. Hasta ahora muchos son miembros del sindicato.
Pablo Moyano se opone a que 300 trabajadores de la recolección de residuos —hoy bajo el paraguas del Convenio Colectivo de Trabajo de Camioneros— pasen a ser empleados municipales, como pretende Macri. Eso derivó en la medida de fuerza del fin de semana y la reacción del alcalde que desnudó la trama detrás.
"No tenemos ningún problema con el gremio de la recolección, con lo cual si se hace mal culpamos a las empresas. Sí hay un tema con la licitación de grúas de acarreos. Camioneros aprieta donde cree que duele. Les dijimos que garantizábamos el trabajo a los 350 camioneros, entonces no se entiende si defienden a las empresas, porque nosotros dimos garantía de estabilidad a los trabajadores", dijo Macri en declaraciones a La Red.
De haberse aprobado la preadjudicación, el gasto para la Ciudad podría haber sido inabordable ya que dentro de los contratos existían algunas cláusulas difíciles de cumplir, según explicaron fuentes allegadas a la gestión de Macri a MDZ.
Se debía garantizar un mínimo de autos remolcados mensualmente, otorgar un anticipo financiero para la puesta en marcha de cada grúa y se volvía al sistema de acarreo de autos en infracción aún cuando no estuvieran obstruyendo el tránsito ni una salida de garage o rampa de discapacitados, entre otras condiciones que para la gestión porteña hubiesen perjudicado a los ciudadanos.

