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A Javier Milei se le achica el arco mientras aparece un dato que le da esperanzas

La economía da señales de tensión y obliga al equipo económico a reaccionar. Un dato sobre el poder adquisitivo ilusiona al Gobierno.
Javier Milei consiguió la ley Bases y el Pacto de Mayo. Ahora tiene que mostrar más resultados ante una economía tensionada. Foto: NA
Javier Milei consiguió la ley Bases y el Pacto de Mayo. Ahora tiene que mostrar más resultados ante una economía tensionada. Foto: NA

La noche en Tucumán era helada pero el frío no era solo climatológico sino también político. “Se percibía todo muy frío, como que nadie se siente mileísta”, describe un dirigente opositor que dijo presente en el Pacto de Mayo. Javier Milei y su mesa chica eran los únicos que estaban exultantes con la firma en la Casa Histórica. El resto, gobernadores, expresidentes, legisladores y dirigentes en general, sentían que habían cumplido y nada más.

La espectacularidad con la que el Gobierno encara cada gesto como una gesta no era compartida por el resto de los presentes. Es el esquema al que se va a tener que acostumbrar Milei: tendrá aliados que lo van a apoyar y opositores dialoguistas con los que podrá negociar, pero ninguno se sumará a la épica que le imprime el equipo libertario a cada paso que da.

El futuro de la administración Milei depende pura y exclusivamente de la pericia que tenga en el manejo de la economía. Y ahí es donde en el Gobierno saben que el arco se les empieza a cerrar. Entraron a la gestión sabiendo que venían de una herencia calamitosa, con apoyo popular para avanzar en un severo ajuste y que la pregunta era hasta donde iba a aguantar la paciencia social.

El frío en la firma del Pacto de Mayo fue un factor climático y político. Foto: Presidencia.

Pasados siete meses está claro que la mayoría de la sociedad aguantó y sigue aguantando, pero ahora la economía entró en otra fase donde los resultados dependerán de las medidas que tome el gobierno de Milei. La herencia sigue siendo el germen de todos los males, pero los caminos que elija tomar el Presidente y su equipo serán los que determinen la suerte de su gobierno.

Y eso es tanto en lo económico como en lo político. Milei necesita llegar con una economía en franca mejoría a las elecciones de 2025, como para poder consolidar el apoyo social en las urnas. Con un problema: cada corrección económica es un riesgo para el apoyo político. Y otro: si la corrección la termina haciendo el año próximo el riesgo electoral se acrecienta. Salir del cepo y devaluar pueden ser nafta para una inflación que si se recalienta puede ser letal para la imagen de Milei. No devaluar y que los mercados se impacienten y empiecen ir a los dólares paralelos percibiendo que el dólar oficial está barato también puede tener un impacto inflacionario. Además de alejar la posibilidad de una salida rápida del cepo, ya que todos los analistas coinciden en que la mejor forma de salir es con una brecha corta. La salida del cepo, a su vez, es condición necesaria para una reactivación económica sólida y sustentable. Un tetris de piezas difíciles de encajar y que bajan a cada vez mayor velocidad.

En ese contexto, este sábado -sí, un sábado- Milei y Luis Caputo dieron a conocer una nueva medida económica que tiene el objetivo final secar de pesos la plaza. El anuncio consiste en que se cierra la última canilla que quedaba de emisión. Cada vez que el Banco Central compraba divisas tenía que emitir. Ahora esos fondos los venderá en el mercado paralelo (Contado con Liqui) dejando la cantidad de dinero siempre igual. Si le sale bien, calma los dólares paralelos. Si le sale mal, nadie sabe. En redes sociales proliferaron los análisis de economistas, donde había una coincidencia de que es una de las últimas balas que está tirando el Gobierno para ganar tiempo, evitar devaluar, achicar la brecha y esperar a las condiciones ideales (si es que existen) para salir del cepo.

Luis Caputo salió este sábado a explicar la medida para frenar definitivamente la emisión de pesos. Foto: NA.

Lo planteó Luciano Cohan, de la consultora Alphacast y exfuncionario de Cambiemos, al decir: “El gobierno busca retomar la iniciativa y redobla la apuesta: emisión cero. Quiero vale cuatro”. Y agregó: “La macroeconomía de los próximos meses entrará en un ‘juego de gallina’. Si el mercado cree que están dispuestos a hacer lo que dicen, el dólar debería estabilizarse y bajar. Si creen que no lo harán o que no podrán sostenerlo, la estabilización se frenará y con ello las chances de recuperación”. 

La conclusión de Cohan, sin embargo, es la que pinta de cuerpo entero la filosofía que se vive en la gestión Milei. Dice: “Se apoyan, creo yo, en uno de sus principales activos. Están medio locos y les gusta ganar apuestas que nadie cree que pueden ganar”.

Luces amarillas achican el arco

Milei tiene un activo que destacan en Casa Rosada: viene ganando batallas contra sus colegas economistas. Decían que era imposible bajar el déficit tan rápido y el primer mes tuvo superávit. Decían que estaba pateando pagos y que era imposible sostenerlo, y junio va a terminar siendo el sexto mes consecutivo con superávit, incluso habiendo tenido que pagar aguinaldo. Decían que el último mes la inflación se iba a acelerar por la suba de tarifas y apenas creció 0,4 puntos respecto a mayo.

Sin embargo, cada vez hay más señales de una economía tensionada y que todavía está lejos de estar en condiciones de crecer de manera sostenida. La actividad económica tiene algunos brotes verdes (copyright macrista) pero con altibajos. Las reservas dejaron de crecer y se viene el trimestre más duro (y la medida anunciada este sábado atentará contra las posibilidades de sumar más divisas). El dólar oficial está cada vez más retrasado (una muestra es que en mayo, por ejemplo, la cuenta turismo volvió a ser negativa). Los dólares paralelos vienen creciendo al calor de un dólar oficial barato y tasas bajas para los pesos. Y encima la inflación de julio empieza a dar algunos síntomas de preocupación.

La consultora Econviews detectó una aceleración en la segunda semana de julio. El impacto de las verduras.

Econviews, de Miguel Kiguel, detectó en la segunda semana de julio un aumento del 3,7% de la canasta de alimentos, perfumería y limpieza. Es el registro más alto desde la cuarta semana de febrero. La explicación estaría sobre todo en la suba de verdulería, en promedio del 16%, producto de las heladas. Algunos, sin embargo, apuntan a la suba del blue.

Otras consultoras, no obstante, no vieron ese impacto en sus mediciones. Equilibra, de Martín Rapetti, tiene a la inflación núcleo en 0,7% en la última semana y el tentativo del IPC General lo tiene en 3,2%. Por eso, anticipa que el cálculo de julio podría perforar el piso del 4% si se mantiene esta tendencia. Dependerá de las verduras…

El dato de los bolsillos que ilusiona al Gobierno

La baja de la inflación es, sin lugar a dudas, la política que Milei no puede perder. Llegó con ese mandato y si no lo cumple se puede romper el contrato electoral. En caso de tomar medidas fuertes, como salir del cepo, va a necesitar que la brecha sea más corta (para que no se dispare tanto el dólar oficial) y, al mismo tiempo, comunicar con precisión para que se entienda cuando haya un nuevo salto del IPC.

Tan importante es la baja en la inflación para Milei que en los últimos tres meses viene aumentando el número de gente que reconoce que le está alcanzando la plata. Así surge del informe Radar, que realiza la consultora CP, de Daniel Ivoskus, junto a Trespuntozero, de Shila Vilker. Tiene una pregunta sobre si los ingresos alcanzaron para todo lo necesario. En junio el 45,8% respondió que sí. En mayo esa cifra era del 39,7% y en abril, del 32,7%. “Aquí podría darse el principal sustento de Milei: que los ciudadanos en la realidad empiecen a percibir los cambios”, concluye el trabajo.

Informe de Radar muestra que el 45,8% dice que le alcanza la plata. En abril, era apenas el 32,7%.

La contracara de la pregunta es que, por más que el porcentaje viene en retroceso, hay un 51% que aún reconoce que la plata no le alcanza. Situación de crisis social y económica que también lo refleja el Nowcast de Pobreza que mes a mes actualiza Martín Rozada, econometrista de la Universidad Di Tella. Con los datos de la Canasta Básica Total conocidos esta semana, proyecta para el primer semestre de 2024 una tasa de pobreza del 50,5%. Así como una pregunta es si la actividad económica tocó piso, la otra sería si la suba de la pobreza en la Argentina encontró su techo.

La proyección de pobreza de Di Tella da 50,5% para el primer semestre del año.

“¿El Pacto de Mayo? Ya es viejo”, se reía ante la consulta de MDZ un gobernador apenas tres días después de la firma y el frío en Tucumán. Es que todos tienen en claro que ahora empezó otra película. Milei tiene su ley Bases, tiene su Pacto de Mayo, y ahora deberá demostrar que puede superar los escollos que le plantea la economía. Trabajo que tendrá que hacer frente a un arco cada vez más chico.