El caso Walter Bento salpica a un familiar de un empresario que es funcionario nacional
El efecto expansivo del caso que sacude a la justicia federal de Mendoza parece no tener límites. En las últimas jornadas de audiencia se deslizó que detrás del arreglo espurio que le endilgan al aduanero Carlos Barón Knoll para recuperar su libertad estuvo el entorno cercano del empresario Emilio Magnaghi de la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz. Magnaghi hoy se desempeña como funcionario director de la Fábrica Argentina de Aviones "Brigadier San Martín", cargo al que llegó de la mano del ministro de Defensa, Luis Petri. La hipótesis de la fiscalía es que Barón Knoll le pagó a la asociación ilícita que dirigiría Walter Bento pero de las declaraciones de un testigo surgió la posibilidad de que el arreglo lo haya gestionado un amigo de Barón que está en pareja con Claudia Magnaghi, hija de Emilio.
La semana pasada Carlos Barón Knoll defendió su inocencia y dijo que nunca pagó un peso a cambio de beneficios procesales. Aseguró que cambió de abogados porque ya no confiaba en su letrado, Carlos De Casas, porque Diego Aliaga le había dicho que lo había vendido. Barón admitió que Aliaga se presentó en el penal cuando estaba detenido y le pidió 500 mil dólares a cambio de conseguir su libertad, pero que tenía que cambiar de abogado. Barón asegura que no pagó, pero sí decidió cambiar de letrados porque empezó a dudar de la efectividad de los servicios de De Casas. En su lugar convocó a sus amigos personales Facundo Alzogaray, Francisco Castro y Octavio Billi. Los tres fueron imputados en la causa, a pesar de que solo los primeros dos asumieron formalmente la defensa.
Pero un testigo que declaró semanas atrás hizo un comentario que no pasó desapercibido. Federico González fue citado a declarar por los aprietes que recibió Sebastián Palumbo por parte de la banda delictiva, pero también hizo referencia a otros casos. Primero al caso Marcos Calderón señalando que él le dijo que había conseguido su libertad luego de arreglar un soborno (a través de Diego Aliaga y Luciano Ortego) con el juez Walter Bento en el despacho mismo del magistrado. Pero además de ello, involucró a la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz en el caso de cohecho que le endilgan a Carlos Barón Knoll.
"¿Alguien le dijo que Barón pagó alguna coima?", le preguntó el fiscal Dante Vega el 12 de abril y la respuesta abrió la puerta a una nueva hipótesis. "Se habló de que, por ahí es fábula, que el suegro de Miguel Ruiz algo había hecho con una autorización en la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz y que a través de eso habían arreglado", manifestó Federico González. Miguel Ruiz es amigo personal de Carlos Barón Knoll y pareja de Claudia, la hija de Emilio Magnaghi. Claudia es parte del directorio de la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz y el Ministerio Público intentará probar que Barón Knoll pagó a cambio de recuperar su libertad.
Otro amigo de Barón Knoll, Eduardo Bertolotti, confirmó el vínculo que existe entre Miguel Ruíz y Carlos Barón Knoll. Incluso, en diálogos entre Bertolotti y la esposa de Barón Knoll se lo menciona como una de las personas del círculo de confianza que estaba empapado en el caso y se reunía con la defensa del aduanero cuando estaba detenido. En el intercambio de mensajes se habla de un pedido de un millón de dólares pero afirman que no van a "darle bola a eso".
Luego, en otro intercambio de audios la esposa de Barón Knoll dice que bajaron el pedido a 500 mil dólares y bromea que si siguen así le van a terminar pagando a ella 10 mil. Algo similar dijo el propio imputado que había pasado con el "apriete" que recibió de Diego Aliaga, que en la cárcel le empezó pidiendo 500 mil dólares para sacarlo en libertad y terminó diciendo que aunque sea le entregue el auto de su mujer.
Incluso, la esposa de Barón Knoll dijo que fue abordada por dos sujetos que amenazaron de muerte a su hijo si no cambiaban de abogado y pagaban a cambio de la libertad de su marido, que estaba detenido en el marco de una causa de contrabando.
"Un día estaba en mi casa con mis tres hijos y fui abordada por dos personas que no conocía. Me generó terrible miedo, más allá del shock de estar con mi marido detenido. Me dijeron que conocían a mi marido del mundo de la aduana. Accedí a escucharlos afuera de mi casa. Me dijeron que a mi marido le habían hecho una cama. Que estaba injustamente detenido. Que tenía que pagar para sacarlo de la causa. Que el abogado que tenía nos estaba cagando. Me estaban pidiendo plata por algo que mi marido no había hecho y por lo que estaba preso. Les dije que se vayan y uno de ellos me dijo flaquita tranquila porque ya sabemos que tenés un pibe de 13 años que se anda manejando solito, que se toma el micro y lo vamos a hacer cagar", relató ante el tribunal.
No hay dudas de que a Barón Knoll le pidieron dinero a cambio de "soluciones mágicas" y que Aliaga se jactaba de tener llegada al juez y otros funcionarios judiciales. También está probado que los integrantes de la asociación ilícita le exigían que cambie de abogado defensor y renuncie al patrocinio de Carlos De Casas. En los expedientes consta que finalmente Barón Knoll designó como abogados a sus amigos Facundo Alzogaray y Octavio Billi, logrando al poco tiempo salir en libertad. Lo que debe demostrar el Ministerio Público es que la banda delictiva que encabezaría Walter Bento recibió dinero a cambio de ese beneficio procesal.

