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La jefa del Comando Sur reforzó vínculos, ofreció ayuda y dejó mensajes elípticos sobre China

Laura Richardson comenzó su agenda en Argentina con reuniones con Nicolás Posse, Luis Petri y las Fuerzas Armadas. Se abrió la posibilidad de una reunión con Villarruel.
Nicolás Posse, Diana Mondino y Luis Petri junto a Marc Stanley y Laura Richardson Foto: Prensa JGM
Nicolás Posse, Diana Mondino y Luis Petri junto a Marc Stanley y Laura Richardson Foto: Prensa JGM

La general Laura Richardson, titular del Comando Sur de los Estados Unidos, inició una visita de tres días marcada por declaraciones previas del embajador Marc Stanleyr acerca de la base satelital de China instalada en la provincia de Neuquén. La salida al aire del diplomático quizá reorientó parte de la agenda de Richardson que canceló la ida a Neuquén prevista para mañana, provincia donde está ubicada la estación terrena satelital operada por China.

Estaba previsto una visita de Richardson al Centro de Operaciones y Coordinación ante Emergencias construido en cercanías de Vaca Muerta con materiales donados por el Comando sur.

Como contrapartida, el espacio en la agenda le da para un encuentro con la vicepresidente Victoria Villarruel que se organizó para el viernes a su regreso de Ushuaia.

Con ese plafón, la general del Comando Sur, un organismo que ejerce “la diplomacia militar” en la definición de postulados de seguridad para el hemisferio, conversó este miércoles con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, junto a su mano derecha, el secretario de Estrategia, Jorge Antelo, la canciller Diana Mondino y el titular de la AFI, Silvestre Sívori.

El rol del Comando Sur se orienta a establecer determinados temas en la agenda de cooperación en defensa entre países y la instancia de Posse-Antelo permitió a Richardson reforzarlos a nivel de Casa Rosada tras su encuentro previo con Luis Petri.

Más temprano, con el ministro de Defensa intercambiaron durante una hora objetivos de cooperación en materia de modernización militar, se confirmó la transferencia del Hércules TC-60 que estaba bajo formato de leasing en la Fuerza Aérea, se reafirmó el vínculo bilateral, el paso necesario cuando se incorporan sistemas de armas que implican nuevas doctrinas de uso y aplicación en conflictos compartidos.

Así llegaba Laura Richardson a la Casa Rosada

La inminente adquisición de aviones F-16 (ex Dinamarca) y P-3C/N Orion (ex Noruega) de países integrantes de la OTAN que son originarios de los Estados Unidos (autorizó la cesión de los aparatos) es una señal contundente de reinserción de Argentina en la agenda de compromisos globales, con sus beneficios y riesgos.

Cerrar el paso a la posibilidad del ingreso de China y su base industrial de defensa a través de la colocación del caza Thunder JF-17, competidor del F-16 fue un objetivo geopolítico más que comercial. Richardson introdujo el tópico China en la bilateral con Petri, en modo informativo. Apeló a aquella intervención suya reciente ante el Congreso de los Estados Unidos y explicó otra vez desde la óptica militar “la preocupación” de Washington por las inversiones chinas en infraestructura. 

El encuentro entre Luis Petri y Laura Richardson. Foto: Ministerio de Defensa.

Se refería a dos cuestiones. Por un lado, a la iniciativa entre el gobernador fueguino Gustavo Melella y empresas chinas para desarrollar un puerto logístico en Ushuaia. Pero también a la cuestión de la base terrena satelital ubicada en Neuquén, emplazada tras el acuerdo sellado entre la Agencia Nacional China de Lanzamiento, Seguimiento y Control General de Satélites (CLTC) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), en 2010.

El Pentágono a través del Comando Sur y otros mecanismos de diplomacia militar como la Conferencia de ministros de Defensa de las Américas (CMDA); de frecuencia bianual este año se hace en Argentina; busca reorientar las misiones de los aparatos de seguridad y defensa de la región.

Giros diplomáticos repetidos por esos actores que empiezan con “preocupación”, luego “desafíos emergentes para la defensa” para concluir en la categoría de “amenaza a la seguridad”. El caso de la influencia de la República Popular de China permanece en el status de “preocupación”.

El avión Hercules TC-60 que había llegado bajo leasing en 2023 y ahora se transfiere a la Fuerza Aérea Argentina.

En la apreciación militar estadounidense la presencia de China en el hemisferio y particularmente en el sur del continente apunta al control de pasajes estratégicos, estrecho de Magallanes, pasaje del Drake y proyección a la Antártida desde el extremo continental, Ushuaia.

Hay otro actor presente en el mismo escenario, el Reino Unido y su base en Malvinas beneficiado por la contención al gigante asiático.

Declaraciones de Rirchardson sobre la base china en Argentina (marzo)

El jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier general Xavier Isaac, tuvo un encuentro military to military (m to m, según el uso castrense) con la general Richardson, la visitante recibió un obsequio protocolar, un sable de los cadetes de la Escuela de Aviación Militar. Hubo compromiso de apoyo para que progrese sin alteración el financiamiento destinado a adquirir los 24 aviones F-16 AM, 16 monoplaza y 8 biplaza pertenecientes a la Fuerza Aérea Real de Dinamarca, todos con upgrade de media vida (MLU) y en vuelo.

El punto central donde talla el vínculo con el Comando Sur está en el contrato de provisión de armamento para los cazas que es ciento por ciento de fabricación estadounidense. Incluye misiles AIM-9X Sidewinder (corto alcance), AIM-120D AMRAAM (alcance medio) y armamento aire-superficie, entre otros, aunque hay más sistemas de armas no liberados a la divulgación pública.

Interviene un organismo específico: Foreign Millitary Financing (FMF) un programa de la Agencia de Seguridad y Cooperación para la Defensa del gobierno de los EEUU, a través del cual determinados gobiernos extranjeros elegibles (aliados) adquieren equipamiento, servicios y entrenamiento al gobierno de EEUU. Argentina está en una posición de cierto privilegio con la membresía como “aliado extra OTAN” que recibió del Congreso estadounidense en 1997. La titular del Comando sur ofreció proyectos de soporte logístico para los F-16 y una línea de ensamblado para el vehículo blindado Stryker.