Luis Petri llegó a Rosario y detalló qué funciones cumplirán las Fuerzas Armadas
El ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri, llegó a la ciudad de Rosario para supervisar el trabajo de las Fuerzas Armadas, que llegaron a la ciudad santafesina para controlar la lucha contra las mafias narcos. Durante la tarde del martes, Petri viajó a Rosario y declaró ante la prensa cómo se trabajará en la ciudad.
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Petri especificó que los cinco helicópteros que llegaron a Rosario permitirán tareas de transporte y también realizarán tareas de observación de la calle. Los mismos serán utilizados por las fuerzas provinciales y permitirán una "mayor cobertura", y una "mejor prevención situacional del delito".
El ministro aclaró que la llegada de las Fuerzas Armadas a la ciudad es para realizar "tareas de apoyo", y se estarían sumando a las fuerzas federales. Las mismas no llevaran consigo armas de guerra, pero sí "armas reglamentarias en el marco de sus operaciones defensivas exclusiva y excluyentemente".
El objetivo del envío de las fuerzas es el de "lograr contar con una prevención situacional del delito", y el de "garantizar la tranquilidad y paz en Rosario". De todas maneras, Petri comprende que no se combate el narcotráfico únicamente con las fuerzas, sino que también se requiere de "investigaciones judiciales complejas, inteligencia, un Poder Judicial que tenga la capacidad de aprender y condenar", entre otras medidas.
Quien también habló con la prensa fue el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Ante la pregunta de un periodista sobre policías que colaboraron con detenidos, Pullaro dijo que desde el Gobierno provincial serán "lo más fuertes y duros posibles", porque no pueden "permitir que una persona de las fuerzas de seguridad esté colaborando con criminales". Sobre la situación en Rosario concluyó: "Vamos a llegar hasta el final".
Las Fuerzas Armadas llegaron a Rosario por un "operativo conjunto subordinado". Luego del asesinato de Bruno Bussanich, un joven playero que trabajaba en una estación de servicio, a manos de un presunto sicario, y de mensajes de amenazas al gobernador de Santa Fe se encendieron las alarmas en el Gobierno tanto provincial como nacional, y se habilitó el envío de militares a la zona.