Problemas en Defensa

Luis Petri, entre el acoso de Nicolás Posse y la decepción militar

El ministro de Defensa, Luis Petri, hace equilibrio entre las presiones del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el malestar militar por la suspensión de refuerzos salariales y polémicos nombramientos.

Beto Valdez
Beto Valdez sábado, 10 de febrero de 2024 · 07:21 hs
Luis Petri, entre el acoso de Nicolás Posse y la decepción militar
Luis Petri, en el centro de la tormenta Foto: Ministerio de Defensa

En privado admite que está haciendo un curso acelerado para conocer la compleja estructura del Ministerio de Defensa y escucha a sus interlocutores. Pero según fuentes castrenses, Luis Petri al final del día se subordina a los designios del poderoso brigadier Jorge Antelo, el funcionario que representa los intereses del jefe Gabinete, Nicolás Posse. En este contexto, crece el malestar en las Fuerzas Armadas por la suspensión de los dos cuotas que se adeudan para terminar con la jerarquización para equipar los salarios con las Fuerzas de Seguridad. 

“Hoy un coronel cobra un 40% menos que un comisario mayor”, repiten en el Edificio Libertador, sede de la cartera de Defensa y de la conducción del Ejército. Agregan las fuentes consultadas que los funcionarios de formación militar le han transmitido al ministro esa “discriminación” que vienen sufriendo en los ingresos desde hace décadas. “La mayoría de los militares en actividad y retirados votamos a Javier Milei por Victoria Villarruel, luego pasaron cosas”, revela un influyente vocero castrense. 

La decepción se empieza a agudizar en la familia de las FFAA por el no reconocimiento salarial. Malestar que se agravó cuando se hizo público el nombramiento del hermano del vocero presidencial, Manuel Adorni, con un ingreso mensual superior a los dos millones quinientos mil pesos, superando los haberes de los oficiales superiores de las tres fuerzas. 

Y, como si esto fuera poco, el mal humor crece ante la difusión de más nombramientos con altas remuneraciones. En este caso, los dardos apuntan contra la conducción del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (Iosfa) a cargo del médico mendocino Oscar Sagás. “Desembarcó y nombró a un grupo de amigos, pero de gestión nada”, comentaban esta semana en el complejo educativo de las FFAA. Con el inicio de las clases en las escuelas de guerra volvió la interacción entre los cuadros intermedios y los debates sobre la nueva conducción política del área, más teniendo en cuenta que es la primera vez que es integrada por funcionarios de origen militar.

Voceros del Ejército piden que sus camaradas que acompañan a Petri den un paso al costado por las promesas incumplidas y los polémicos nombramientos. Se trata del viceministro y general Claudio Pasqualini, el subsecretario de Planeamiento y coronel Marcelo Rozas Garay y el jefe de asesores y teniente coronel Carlos Federico Becker; piden que renuncien por la disconformidad del sector. Pasqualini, quien fuera jefe de esa fuerza en la gestión de Mauricio Macri, es el único que asumió su cargo “ad honorem” porque sigue cobrando el retiro como teniente general. 

También el fastidio llegó a las redes sociales. Muchos usuarios del sector postearon en X contra Petri y su colaborador Sagás. En los grupos de WhatsApp se viralizó un audio muy crítico con la gestión del Iosfa que difundió el general José Luis Figueroa, presidente del Foro de Generales Retirados. Si bien reconoce buenas intenciones en el discurso del ministro, plantea que esa actitud se refleje en la gestión “sin nombramientos de amigos”. 

Mientras tanto, Nicolás Posse y su operador Jorge Antelo, brigadier retirado, siguen con atención los pasos del titular de la cartera de Defensa. A partir del triunfo de Milei en el balotaje, el jefe de Gabinete y su secretario de Asuntos Estratégicos no tenían en los planes a Petri y ya habían armado el rumbo para imprimirle al sector. El mendocino llegó de la mano de Patricia Bullrich en una negociación con el presidente, movida que inicialmente fue resistida por Posse y Guillermo Francos, responsable de la cartera de Interior. 

“Rápidamente lograron alinearlo a Luis, se transformó en un soldado de Posse”, cuenta en estricto off the record un allegado a la ministra de Seguridad. Agrega que Antelo maneja Defensa en tándem con el flamante jefe del Estado Mayor Conjunto, el brigadier general Xavier Isaac. Durante una década, el Ejército venía controlando el EMC, el último titular aéreo fue el brigadier Jorge Chevalier, quien dejó el cargo en 2013. La Armada no ocupa ese cargo desde los años '90, cuando llegó a ejercerlo el almirante Jorge Enrico, pese a que se suponía que era rotativo entre las tres fuerzas. 

Isaac no solo cuenta con el padrinazgo de Antelo y Posse, sino que además cultivó un gran vínculo con su antecesor en el Conjunto, el general Juan Martín Paleo. De acuerdo a la información que circula en los ámbitos castrenses, el nuevo líder del EMC y Paleo se mostraron muy cómodos con las salientes autoridades kirchneristas. Ambos jefes se alinearon al estilo político del exministro Agustín Rossi y mantuvieron la relación con este cuando pasó a conducir la Agencia Federal de Inteligencia. 

En los pasillos del Edificio Liberador aún resuena un rumor difícil de comprobar: “Isacc fue el que le dio a Rossi la idea de que los iraníes del avión eran entrenadores de la tripulación”. En clara alusión al escándalo que se desató por la llegada a Ezeiza de una aeronave con iraníes y venezolanos en 2021. El nuevo titular del Conjunto, evidentemente, no es muy popular entre los uniformados. Le cuestionan una sobreactuada gestión con Jorge Taiana en Defensa, un exfuncionario que supo militar en la estructura armada de Montoneros. 

También destacan que Isaac, en esos tiempos, era un fervoroso militante de la compra de los cazas chinos y ahora supo adaptarse a la gestión Milei gracias a Antelo, para cambiar drásticamente el discurso y defender los obsoletos F16 que se van a incorporar desechando el acuerdo inicial con el régimen de Beijing. Estas gestiones forman parte de decisiones geopolíticas del presidente para volver a tener un mejor vínculo con los Estados Unidos. “Lo que nadie le dice a Milei es que en las guerra modernas ya no participan aviones cazas, no tiene sentido esa compra”, señalan voceros militares. 

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