Cristo Redentor: gestiones que sólo miran al Atlántico y al Pacífico
Si tenemos que buscar una razón para explicar las demoras que se están registrando en el paso a Chile, claramente se trata de una cuestión de mala gestión del complejo fronterizo por parte de la autoridad trasandina. Con infraestructura nueva y espacios suficientes para hacer otra cosa, el problema es la falta de un plan eficiente y de logística, fallando incluso en lo más básico, que es tener el personal suficiente.
Pero lo que está pasando en Chile no tiene que hacernos olvidar que de este lado de la montaña no estamos mejor, porque la gestión en Argentina no es para nada buena. No nos olvidemos que las carencias también son notables, especialmente en cuestiones de infraestructura.
Hablando como usuarios del Sistema Integrado Cristo Redentor, lo que tenemos que tener claro es que actualmente estamos solos, porque en cualquier caso, de uno u otro lado, no están mirando hacia la cordillera. Desde La Moneda miran sólo hacia el Pacífico y desde Casa Rosada hacia el Atlántico. Las gestiones nacionales, las únicas que pueden entregar soluciones reales y concretas, le dan la espalda a la zona donde hoy miles de personas esperando en malas condiciones completar un trámite migratorio.
El problema es que ni siquiera en momentos de gestiones "amigas" se avanzó, por lo que es impensado que hoy haya algún tipo de acercamiento que favorezca a los viajeros. De hecho, en lugar de ir a tratar estos temas, el embajador argentino tiene que estar dando explicaciones porque a Boric le dicen comunista o hablando de paneles o aviones cruzando los límites.
Señales
Desde Argentina, la postergación de las obras en las rutas y el complejo fronterizo es una clara señal de que no es un prioridad para Casa Rosada, como tampoco lo fue en el pasado. En Chile, con las demoras, la falta de personal, la nula respuesta y la falta de empatía (algo básico), sumado a la muy mala calidad de la Ruta 60CH (cuestión que antes no era tan notoria), da cuenta que en los últimos años el principal ingreso de mercaderías no es un tema relevante.
Además, en el caso puntual de las esperas de estos días, es increíble que luego de que el delegado presidencial en Los Andes Cristian Aravena (una autoridad que se supone tiene el poder para solucionar estas cosas), reconociera que habían tenido problemas en la rotación del personal de los organismos fiscalizadores, se vuelva a repetir el problema a menos de 24 horas de asegurar que era un tema que estaban solucionando.
Esto hace pensar que en realidad no tiene la autoridad para solucionar cuestiones y sólo funciona como un vocero en medio de la crisis. Confirma, también, que la única forma de solucionar estos problemas es a través de los gobiernos nacionales, de los representantes del nivel central sentados en una mesa.
Es difícil que ambas gestiones tengan acercamientos hoy, por lo que habrá que esperar a conocer qué color político o corriente ideológica gana las elecciones del próximo año en Chile.
Cuestiones internas
Como tema adicional, no nos olvidemos que hasta hace un mes hubo movilizaciones de uno de los organismos claves en la frontera, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), institución que es muy fuerte tanto desde lo institucional como lo gremial, por lo que pisa fuerte y a pesar de firmar un acuerdo con el Estado trasandino, hay tensión y puntos por resolver, por lo que no debe extrañar que le hagan sentir el peso de esas diferencias.
Igualmente, la rotación de personal es un problema constante en el complejo chileno, tanto así que es fácil detectarlo como usuario, porque muchas veces el mismo funcionario de Aduanas que hace el trámite del vehículo en una cabina, es el que pone el sello en la salida y hace una primera revisión del auto.