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Crece la tensión internacional por el control de alcoholemia a los diplomáticos rusos: qué dijeron desde la Embajada de ese país

El Primer Secretario de la Embajada dijo que lo sucedido es "una grave violación al derecho internacional". Qué dice la Convención de Viena.
Foto: Noticias Argentinas
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La Embajada rusa considera "una grave violación al derecho internacional" el accionar de las autoridades argentinas contra los dos diplomáticos que se negaron a someterse al control de alcoholemia.

El Primer Secretario de la Embajada de Rusia en el país habló con la prensa en medio del escándalo y sostuvo que estos casos son considerados como "una grave violación al derecho internacional" y que no se sometieron al control porque estaban dentro de un auto diplomático.

Los dos representantes envueltos en la polémica durante los controles por Navidad fueron identificados como Sergei Baldín y Salomatin Cardmth, quienes se atrincheraron en sus vehículos.

Ambos fueron detenidos en el procedimiento ubicado en el barrio porteño de Recoleta y tras conversaciones entre autoridades del país y rusas, se autorizó que sean trasladados con custodia hasta la Embajada.

"El primero de ellos firmó y presentó la negativa de acta y papeles, por lo que fue liberado, mientras que por el momento el otro diplomático todavía no lo hizo", informó un efectivo de la Policía de la Ciudad.

Qué dice la Convención de Viena

La Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas firmada en 1961 establece un régimen de inmunidades y privilegios para el personal diplomático. En su artículo 41, el texto señala que la inmunidad no implica un derecho absoluto de los agentes diplomáticos para resistirse a las autoridades del Estado receptor. "Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las personas que gocen de esos privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor", afirma la convención.

Sin embargo, los diplomáticos rusos podrían basar su defensa en el artículo 31 del mismo convenio, sobre el cual un agente diplomático puede negarse a someterse a un control de alcoholemia en virtud de la inmunidad de jurisdicción penal y administrativa que establece la convención. En este sentido, la inmunidad protege al diplomático de cualquier medida coercitiva, incluida la obligación de someterse a procedimientos legales o administrativos, como un control de alcoholemia.

De hecho, en declaraciones a la prensa, personal de la Embajada de Rusia sostuvo que se está "violando la inmunidad" diplomática.

En cuanto a los automóviles de la embajada rusa, la convención explica en el punto 3 del artículo 22 que "los locales de la misión, su mobiliario y demás bienes situados en ellos, así como los medios de transporte de la misión, no podrán ser objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución".

Siempre según el derecho internacional, si el diplomático se niega a colaborar y su conducta pone en peligro la seguridad pública (por ejemplo, conducir bajo los efectos del alcohol), el Estado receptor puede tomar medidas indirectas, como notificar al jefe de la misión diplomática, solicitar el retiro del agente (declararlo persona non grata) o informar al Estado acreditante sobre el incidente.

En la práctica, los agentes diplomáticos a menudo optan por cooperar para evitar tensiones diplomáticas, aun cuando no están obligados. En este caso particular, las autoridades están haciendo su propia interpretación.