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Guillermo Michel: "El Gobierno pasa de no hacer negocios a activar convenios con China"

El Gobierno puso en marcha un convenio para evitar la doble imposición entre Argentina y China que fue firmado en el 2018. La ley se sancionó este año y no hubo reparos de los libertarios ni veto.

Javier Milei viene mostrando un pragmatismo en materia geopolítica que hubiera sido imposible de anticipar durante su campaña electoral. El presidente había hecho escuela de su doctrina de no sentarse a negociar con países de matriz comunista en lo político, aunque en materia económica mostraran competencia y tolerancia absoluta con el capitalismo. El caso más emblemático, obviamente, es China, país que está en la lista de los primeros compradores de exportaciones argentinas. Para los libertarios esa condición comercial no parecía ser un elemento a analizar a la hora de fijar límites ideológicos durante la campaña, pero ahora todo cambió.

La necesidad de renovar el swap de monedas con Beijing fue el primer indicador de la aparición del giro ideológico de Milei hacia China, luego comenzaron a aparecer otros ejemplos y el encuentro entre Milei y Xi Jinping fue la coronación de esos cambios.

Guillermo Michel fue director nacional de la Aduana Argentina durante el Gobierno anterior y desde ese cargo tuvo inmersión directa en las relaciones comerciales con China. Desde esa posición este fin de semana puso el foco en el giro de la administración Milei desde el “nosotros no hacemos pacto con los comunistas” que se escuchó durante la campaña a las actuales relaciones con el ejemplo de haber puesto en marcha ahora la ley 27.780, que aprobó el Convenio para evitar la Doble Imposición (CDI) con beneficios tributarios para las empresas en China y Argentina.

En un posteo que hizo en la red social X, Michel recordó: “El 18 de octubre de 2024, se publicó en el Boletín Oficial la ley 27.780 mediante la cual el Congreso de la Nación aprobó el Convenio de Doble Imposición entre Argentina y China. Este Convenio se firmó el 2 de diciembre de 2018 pero recién se convirtió en ley este año. El Poder Ejecutivo no vetó esa ley”, dijo.

“El CDI busca eliminar o mitigar los efectos de la doble imposición tributaria dando ciertos beneficios por sobre la legislación doméstica argentina para pagos de dividendos, intereses, regalías y ganancias de capital a residentes de China. Además, incluye una cláusula de intercambio de información entre ambos países”, explicó Michel.

Argentina tiene convenios de doble imposición con unos 20 países lo que evita que las empresas tengan que hacerse cargo del mismo impuesto en dos países al mismo tiempo. En algunos casos el convenio no existe, el ejemplo más claro es con los Estados Unidos, tema pendiente de negociación desde hace años y que ahora suma expectativas.

Michel explicó que el convenio con China “incorpora como novedad un tratamiento diferencial para ciertas instituciones de propiedad o controladas por cada uno de los Estados contratantes. De este modo, otorga exenciones o alícuotas preferenciales por sobre las previstas para la generalidad de los casos en el Convenio. Claramente una cláusula a medida de las empresas chinas controladas por dicho Estado”, dice el ex jefe de la Aduana.

“En el ítem 7 del Protocolo al Convenio, se listan las instituciones de propiedad o controladas por China y la Argentina que gozarán de este tratamiento diferencial, como -por ejemplo, en el caso de China- el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) o el Fondo para la Ruta de la Seda. Este listado podrá ser ampliado de común acuerdo por las autoridades competentes de ambos países”, avanzó.

Como dato positivo, Michel recordó que el “CDI incluye una cláusula anti-abuso que impide la utilización de los beneficios del Convenio de manera irregular. Para la entrada en vigencia del Convenio, es necesario que cada Estado notifique al otro, a través de la vía diplomática, el cumplimiento de los procedimientos legales internos necesarios. China ya cumplió con dicha notificación en el año 2019. Argentina aún no lo hizo y si no lo hace antes del 1 de diciembre 2024 el CDI recién entraría en vigor a partir de 2026”.

Y sentencia: “Claramente el swap no es solo de monedas, sino también de posiciones geopolíticas. Pasamos de “no hacemos pacto con comunistas” a poner en vigencia tratados internacionales con beneficios económicos para las empresas chinas”.