La maldición de los vicepresidentes y una historia que se repite
Javier Milei arremetió contra Victoria Villarruel, dijo que la vicepresidenta "no tiene lugar en la toma de decisiones" y la describió como "representante de la casta política". La mala relación entre el presidente y su vice ha sido una constante en la historia argentina: Fernando De la Rúa y Carlos Chacho Álvarez (2000-2001), Néstor Kirchner y Daniel Scioli (2003-2007) y Cristina Kirchner y Julio Cobos (2007-2011) son solo algunos de los casos que ilustran una compleja dinámica de poder que rompe relaciones.
Julio Cobos, exvicepresidente y actual diputado nacional por Mendoza, comentó la ruptura de Milei y Villarruel en MDZ Radio 105.5 FM.
La mala relación entre ambos se venía suponiendo desde hace meses, cuando Milei y Villarruel dejaron de organizar apariciones públicas juntos. Durante todo este tiempo desde el Gobierno negó públicamente que la relación estuviera distante. Y ahora, a menos de un año de gestión, la ruptura queda oficializada.
"Lo de Villarruel yo entendía que en principio era un problema más del entorno que con el propio Milei. Hemos sido colegas, la he visto compartir con él y había una relación de profunda amistad", comentó Cobos. "Pero el mismo presidente ha dicho que la amistad la separa muy bien de su rol". Así rompió relación con el enigmático exjefe de gabinete Nicolás Posse, "su amigo de 18 años. Y ahora con Villarruel pasa lo mismo".
De todas maneras, el diputado no dejó de destacar algo importante: aunque el Gobierno se encuentre en un buen momento, esta ruptura con la vicepresidenta "no deja de ser un problema para el país en lo institucional".
El rol del vicepresidente
Como presidente de la Cámara de Senadores, el vicepresidente cumple un rol que puede parecer secundario en la superficie, pero cuya importancia en la vida diaria del Poder Legislativo es muy importante. Julio Cobos lo comprobó de una forma dramática cuando, con voz temblorosa, ratificó su "voto no positivo" que puso fin a la Resolución 125. Esta decisión marcó el resto de su carrera política y lo terminó separando de Cristina Fernández de Kirchner, la entonces presidenta de la Nación.
Hoy en día, Cobos cree que esta dinámica de poder "es una relación de dos. Y sobre todo el que tiene que dar el lugar es el que está arriba, para que el otra figura que lo pueda reemplazar si llega el momento. Yo reemplace a la presidenta Cristina Fernández 184 días. Y la verdad es que no tuve ningún problema", explicó.
"El vicepresidente es como la salud: Se lo valora cuando se lo pierde", destacó.
En ese sentido, después de haber votado contra los intereses del oficialismo de aquel momento, Cobos no se arrepiente de no renunciar a su puesto. "Me lo aconsejaron mucho. Que renuncie. Pero yo pensé en mi responsabilidad antes que en lo personal. Por eso espero que Villarruel y Milei puedan recomponer su relación", concluyó

