Causa Google: la Corte Suprema le dio muy malas noticias a Cristina Kirchner
La Corte Suprema de la Nación rechazó un recurso de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner con el que pretendía valerse del beneficio de "justicia gratuita". Los jueces del máximo tribunal consideraron como "inadmisible" el recurso extraordinario presentado por la exvicepresidenta en la demanda contra Google.
Es que Cristina Kirchner le había iniciado acciones legales a Google por daños y perjuicios luego de que la plataforma haya asociado su nombre en el “panel de conocimiento”, con la descripción de "ladrona de la Nación Argentina". A partir de esto, la exvice invocó la aplicación del artículo 53 de la mencionada ley 24.240 (de Defensa del Consumidor).
El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Federal N° 7 le había otorgado en una primera instancia el beneficio de gratuidad, el cual indica que "las actuaciones judiciales que se inicien de conformidad con la presente ley en razón de un derecho o interés individual gozarán del beneficio de justicia gratuita”.
Sin embargo, la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal dio marcha atrás con la decisión del juzgado justificando que, en este caso, no se verificaba la relación de consumo, ya que la información del internet puede llegar a ser señalada como falsa, pero no es considerada como un bien o un servicio bajo la norma de la Ley de Defensa del Consumidor.
Por esto, la parte de Cristina presentó un recurso extraordinario federal en el que cuestionó, entre otros puntos, que la sentencia de Cámara pusiera en pugna, sin fundamento -a su entender-, la libertad de expresión y los derechos de los consumidores. Asimismo, señaló que lo decidido tiene el carácter de definitivo por cuanto no es susceptible de planteamiento en juicio posterior y le ocasiona un perjuicio irreparable.
Finalmente, la Corte Suprema, con la firma de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, dejó sin efecto el recurso categorizándolo como "inadmisible"