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Escándalo en Chaco: la dura denuncia del gobernador Leandro Zdero contra Jorge Capitanich

El mandatario provincial apuntó hacia su antecesor por el abandono y almacenamiento irregular de insumos médicos.

Los pases de factura por la transición de Gobierno en la provincia del Chaco  continúan, a pesar de transcurrir casi un mes desde la asunción del gobernador Leandro Zdero.

Sin embargo, la nueva administración sigue apuntando contra el exmandatario Jorge Capitanich por las irregularidades estatales y la falta de mantenimiento en varias áreas.

Ahora, este martes denunciaron que la aparición de un galpón lleno de material médico abandonado, el cuál se encontraba en estado de descomposición. De acuerdo con las estimaciones iniciales, se trataban de más de 200 pallets de equipamiento sanitario que estaba en un depósito de Correo Argentino, en Resistencia.

Desde el gobierno realizaron una denuncia ante la justicia y se llevará a cabo un allanamiento el miércoles. "Realizamos la denuncia por los insumos abandonados, que fueron encontrados en estos últimos días. En nuestra gestión tenemos como premisa prioritaria el cuidado y la atención de la salud", expresó Zdero sobre el incidente en redes sociales.

El hallazgo de produjo cuando  las autoridades del ministerio de Salud fueron alertadas por un llamado de parte del personal de Correo Argentino, que solicitó la reubicación de insumos médicos que estaban depositados hace tiempo en uno de sus galpones.

Desde ese ministerio señalaron que el 70% del material puede ser esterilizado y recuperado, pero el resto será descartado. Se trata de camisolines y medicamentos, entre otros elementos.

“Imperdonable. Camisolines, insumos y medicamentos que nunca entregaron a la gente. Eso dejó el Gobierno que se fue. Desidia y abandono. ¿Qué hacían estos insumos escondidos?”, reiteró Zdero en otro posteo.

Este caso se suma a otras acusaciones que el gobierno provincial actual le hiciera a la gestión de Jorge Capitanich. Cabe señalar que, a una semana de comenzar su gestión,  trascendió que los vehículos oficiales fueron entregados en mal estado por usos indebidos y falta de mantenimiento: luces rotas, abolladuras y ruedas pinchadas, y algunos eran usados por piqueteros.