La estrategia de Patricia Bullrich y Jorge Macri para volver a ganar la Ciudad y la Nación
Unidad, equipo, determinación, experiencia, temple. Las premisas de Juntos por el Cambio parecen de un manual de estoicismo romano, los discursos de Epicteto para alcanzar la felicidad y evitar la ira. Están convencidos de que serán Gobierno, determinados que es en equipo y unidos. "No es lo mismo el éxito que el exitismo, lo de Javier Milei hoy es exitismo, no tiene mucho que decir y el lo sabe", dijo uno de los referentes a MDZ tras el acto en Puente Pueyrredón, donde Patricia Bullrich y Jorge Macri prometieron terminar con los piquetes.
Patricia Bullrich cree que la espuma de Javier Milei bajó, que su violencia discursiva y sus reuniones públicas con el sindicalismo le restaron muchos votos en sectores que lo consideraban novedoso o disruptivo, y que los últimos treinta días seguirá cayendo, lo que certificará su ingreso al balotaje por la situación de Sergio Massa, a sus ojos, irreversible. Confía y necesita a Jorge Macri, quien con un diagnóstico similar, cree que puede ganar en primera vuelta e inspirar un triunfo de Cambiemos.
"Barrionuevo prendía fuego urnas en democracia, tiene corroboradas amenazas, muertes en su entorno, no es joda, eso es lo que está financiando y asistiendo a Milei, la gente no es estúpida, eso tiene un costo". La frase la escuchó un empresario dentro del búnker de Patricia Bullrich esta semana, y se viene repitiendo en distintos foros. El propio Mauricio Macri tomó distancia de Javier Milei por sus formas y falta de equipo. Empresarios en el Rotary Club coincidieron con el diagnóstico. "No había dolarización, no habrá limpieza de empleados públicos, no cerrará el Banco Central, su campaña es toda falsa", diagnosticó Bullrich en privado.
La estrategia de Patricia Bullrich es contundente de cara a octubre: explicar la importancia de un equipo para gobernar, exhibir la violencia de Javier Milei para un país que va a necesitar temple y experiencia, mostrar el net working del economista que comprende a Gerardo Martínez de la UOCRA y el gastronómico Luis Barrionuevo, tal vez los dos íconos más polemistas del sindicalismo, y como contraparte la histórica pelea de Bullrich con Hugo Moyano. El nutriente básico será entonces mostrar incongruencias, contradicciones, lo que haga que Milei no pueda explicar sus cambios en sus opiniones.
La campaña de Patricia Bullrich está monitoreada full life por María Oneto y Sebastián García de Luca, quienes tienen números privados que aseguran a Cambiemos en un balotaje. "Massa está en el mayor momento de producción de humo de su vida, dice que no llega a 25", dijeron a MDZ en el búnker de Cambiemos. Alberto Fernández está furioso con Massa, cree que lo apartaron demasiado y según algunos que lo frecuenta está en "modo daño", es decir, no decide, pero puede generar rispideces con sus declaraciones.
Jorge Macri armó una campaña que exhibe siempre equipo, no cree en el personalismo, sí en su liderazgo que no tiene hasta ahora discusión. La mirada sobre el delito, las calles, el orden y el respeto a la autoridad son calcadas con el plan de Bullrich para el país, tiene buena relación con Javier Milei, pero trabaja para que el triunfo de Cambiemos sea en todos lados. Con la eyección de Eugenio Burzaco del ministerio de Seguridad porteño, Gustavo Coria asumió y puede seguir en su cargo con el cambio de gestión. El que festejó y gestionó la salida de Burzaco fue Diego Santilli, quien ahora celebra que Coria esté en el cargo.
La dupla Bullrich-Macri está esperanzada, no hay por ahora números que los preocupen y a medida que la situación del país empeora, sus chances, creen ellos, mejoran. El Gobierno no encontrará una cifra positiva para exponer hasta su salida, creen entonces que Sergio Massa no tendrá forma de lograr meterse en un balotaje. En la ecuación cambiemita, habrá una segunda vuelta por que Javier Milei no logrará crecer los once puntos que necesita para ganar evitando el balotaje.
La foto de ayer es una de las tres actividades que harán juntos, donde la firmeza y el futuro serán los ejes que moverán a los candidatos. Macri avisó que no se sabrá quién ocupa qué cargo hasta que no se defina la presidencial y Buenos Aires, donde la candidatura de Néstor Grindetti con la presencia de Carolina Piparo no termina de definir si pueden ganar como en 2015 con Maria Eugenia Vidal.