Concesiones

Los secretos, negociaciones y garantías detrás del nuevo dueño de Potasio Río Colorado

El Gobierno le otorgó la concesión de Potasio Río Colorado a una empresa liderada por José Luis Manzano. Incluyen una cláusula de garantía para evitar sorpresas con las inversiones. Las dudas por el transporte del mineral y la disponibilidad de energía.

Pablo Icardi
Pablo Icardi lunes, 11 de septiembre de 2023 · 12:22 hs
Los secretos, negociaciones y garantías detrás del nuevo dueño de Potasio Río Colorado
Foto: Prensa Gobierno Mendoza

"Era la mejor opción, ahora hay que garantizar que cumplan". La frase replica en quienes han seguido de cerca el proceso para concesionar nuevamente el proyecto minero Potasio Río Colorado, que el Gobierno acaba de adjudicarle a la empresa Minera Aguilar, del holding Integra Capitals. El recorrido es curioso. Representantes de la "estatal" PRC y del equipo de Suarez intentaron conseguir inversores y viajaron por el mundo; contrataron a un banco Suizo para el rastreo y al final el ganador del proceso estaba a pocos kilómetros de distancia y era un empresario conocido: José Luis Manzano

Minera Aguilar es parte de Integra Capitals; el mismo grupo que, en otra línea de negocios, es propietario de Edemsa, la principal distribuidora eléctrica de Mendoza (a través de Andina Energía), y de las petroleras Ketsal, Kirwer, El Trébol, Grecoil y otras emparadas en el paraguas de Andes Energía. Potasio Río Colorado es un activo complejo y de riesgo. Por eso las dificultades para conseguir inversores. Justamente Integra Capitals se especializa en ese tipo de activos de alto riesgo.

El proceso aún no termina. Para evitar sorpresas con las promesas de inversión, se acordó que haya un fideicomiso de garantía para que la empresa cumpla. Además, se discutieron las regalías y hay tres dudas: si la empresa tendrá disponibilidad de fondos, si habrá electricidad y gas para producir y cómo se construirá la red ferroviaria para transportar el potasio producido. 

Idas y vueltas

Potasio Río Colorado es el proyecto minero más grande de Mendoza y arrastra también uno de los fracasos más estrepitosos. La empresa inglesa Río Tinto lo desarrolló y consiguió todos los avales. Luego lo vendió a la brasileña Vale y esa empresa comenzó a construir la mina. La inversión inicial era de casi 6 mil millones de dólares. Había casi 4 mil personas trabajando a principios de 2013 y, de un día para otro, se comunicó el abandono. Según la documentación a la que accedió MDZ, la empresa había advertido que los costos de la construcción y desarrollo se había duplicado y llegaban a 10 mil millones de dólares. Así se lo había advertido el CEO de la empresa a Julio De Vido, por entonces ministro de Planificación Federal. Mendoza se enteró de rebote de la noticia y el impacto fue enorme y más de 4 mil personas perdieron su empleo. La Provincia tenía "gastados de antemano" las regalías a percibir, y hubo proveedores que invirtieron a cuenta, aunque también otras que similaron hacerlo. 

Desde entonces hubo intentos fallidos. Vale vendió sus activos, pero nadie quiso quedarse con PRC. El Gobierno y la empresa buscaron inversores pero la ecuación económica no cerraba. Luego de esos fracasos, Vale le cedió a la Provincia los activos y la concesión (evitando sanciones). Eso incluyó 30 millones de dólares y todas las instalaciones de la mina de Malargüe. Para ello se firmó un contrato confidencial que está al borde de la ilegalidad porque los mendocinos aún no saben qué se escondió detrás. PRC "estatal" se manejó pagando sueldos, pero sin resultados concretos. Por eso contrataron al banco suizo USB para buscar inversores. Y los consiguieron a la vuelta de la esquina de Casa de Gobierno.  En ese camino hay un dato ineludible: Argentina y su inestabilidad económica. Esa es una de las explicaciones a la falta de interés de inversores extranjeros. Es que aún no hay certezas sobre la posibilidad de ingresar capitales y tener disponibilidad y menos de poder retirarlos. 

De la ronda de negociaciones habían sido seleccionadas 3 empresas. Las tres de Argentina. Una fue descalificada y quedaron dos compañías lideradas por empresarios conocidos y que también tuvieron vinculaciones cruzadas. Manzano y Eduardo Eurnekian. La propuesta de Minera Aguilar fue la seleccionada, tal como anticipó MDZ. La decisión no está firme, porque faltan todos los dictámenes legales y la ratificación legislativa. Hasta ahora se habían manejado con borradores y el original del contrato recién ingresó hoy a los despachos oficiales. Asesoría Letrada, Fiscalía de Estado y la Legislatura serán los pasos a seguir. 

En el cruce previo hubo negociaciones con la empresa y los organismos de control. Así surgió, por ejemplo, la cláusula de garantía que el Estado mendocino tendrá a su favor: la Provincia tendrá un fideicomiso con las acciones del emprendimiento. A medida que se cumpla el plan de inversión se liberarán al propietario. Es un punto clave, pues en otras concesiones de recursos naturales no renovables Mendoza tiene una mala experiencia y justo con el mismo grupo empresario. En 2008 el gobierno de Celso Jaque le adjudicó 7 áreas petroleras a las empresas Ketsal y Kilwer, que presentaron ofertas de inversión gigantes, para áreas poco prometedoras y con pocas garantías. La experiencia no fue buena, pues se negociaron como títulos inmobiliarios. 

Otro de los puntos clave es el de las regalías. La ley de inversiones mineras pone un tope del 3% a valor boca de pozo para las regalías que cobran las provincias. El contrato original firmado con Vale incluía además un fondo Socio Ambiental, es decir un pago extra que estaba atado a las ventas de la empresa y al precio del potasio

El proyecto tendrá dos obstáculos que la propia Vale tenía: la energía para producir el mineral y la logística para transportarlo. En el primer caso, necesitan disponibilidad de electricidad y un volumen gigantesco de gas natural. El proyecto original preveía extraer 5 millones de toneladas al año, con un consumo de gas de 1 millón de m3. Es el mismo consumo de toda la provincia. La reformulación es más austera, pues es un cuarto de producción proyectada. Pero la energía se necesita igual. 

En cuanto a la logística, prevén también transportarlo en tren, como lo había previsto Vale. Allí entran en juego no solo la inversión, sino la negociación con otras provincias, otros gremios y otros actores políticos. El Estado nacional jugaría un rol clave. 


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