El clima político mejoró para Horacio Rodríguez Larreta, ¿la tendencia también?
La percepción generalizada en el mundo político es que el clima político viene favoreciendo a Horacio Rodríguez Larreta en las últimas semanas. Desde señales políticas de dirigentes de peso anunciando su apoyo hasta los errores no forzados de Patricia Bullrich generan la idea de que el jefe de Gobierno porteño está levantando y que el final está abierto.
A esto se suma que una porción importante del electorado recién estos últimos días se empieza a meter en la cuestión electoral y a pensar seriamente su voto. Y de eso se agarran en el larretismo para creer que surgirán los votos necesarios, los famosos menos politizados, que le permitirán ganar la elección.
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Los anuncios de María Eugenia Vidal, Facundo Manes y, en menor medida, Rodrigo de Loredo, ayudaron a Larreta a terminar de consolidar la idea de que su armado es más amplio, por lo tanto más convocante. La pregunta es si son apoyos que se traducen en votos. “Son dos votos”, ninguneó Bullrich, con el objetivo principal de evitar desánimo en la propia tropa y destacar que la sumatoria de dirigentes no garantiza votos.
Incluso, hubo dirigentes que no solo lo minimizaron por ese lado, sino que llegaron a plantear que en importantes sectores de la provincia de Buenos Aires, como siempre la madre de todas las batallas, la imagen de Vidal quedó golpeada, por lo que en ese territorio, al menos, no sumaría mucho caudal electoral al que ya tiene Larreta. Cada uno saca sus conclusiones.
El caso de la exgobernadora generó un nuevo cisma en el PRO y obligó a Mauricio Macri a salir a fijar una postura. Nadie duda de que el expresidente está jugando para un triunfo de Bullrich, aunque su falta de ratificación pública podía abrir interrogantes. Sobre todo luego de que Vidal abandonara su prometida neutralidad. Eso lo obligó a expresar su posición, caso contrario su silencio podía prestar a más confusión a un electorado cambiemita que sigue dudando. “Se ha desdibujado”, le dijo. Ahora la atención estará puesta en si en su regreso a los medios que tiene agendado para este lunes aclara si votará por Bullrich.
“Si es con la cabeza voto Horacio, si es con el corazón, Patricia”, es una frase que se repite entre los votantes de Juntos por el Cambio. Y algunas de las últimas intervenciones de la exministra de Seguridad terminan jugándole en contra en esa partida. Primero fue el hablar de “blindar” al Banco Central con un acuerdo con el FMI para salir del cepo, lo que valió un golpe fuerte de Larreta quien recordó al “blindaje” de Fernando De la Rúa. Segundo, su idea de entrar el primer día de gobierno con una cámara al BCRA para mostrar las reservas que deje esta administración.
En ambos casos, le llovieron críticas y chicanas. Más allá de si, como explicaron en su entorno, nunca habló de “blindaje” sino de mejorar las cuentas del Central, y que lo de filmar era un “escenificación” para contar el verdadero estado de situación, lo cierto es que fueron frases que obligaron a estar a la defensiva. Y la estrategia bullrichista para estas dos semanas era bajar un cambio y evitar los errores.
Qué dicen las encuestas
La pregunta es si este cambio de clima político -que probablemente tuvo su inicio en el resultado de las PASO de Santa Fe donde la lectura generalizada era que un triunfo de Carolina Losada sepultaba las chances de Larreta-, también se traduce en un cambio en las tendencias electorales. Que las encuestas pueden fallar no es una novedad, pero para lo que más sirven es para detectar cambios en la tendencia.
Hace poco más de un año, cualquier encuesta mostraba a Larreta mejor perfilado que Bullrich. Unas pocas arrancaron a mostrarla competitiva antes de que empiece 2023. Hoy están las que la muestran como amplia ganadora y los que ven paridad. Hubo en el último año una tendencia clara de dos curvas cruzadas. Uno cayó y la otra cambio. La clave es hasta que punto llega cada uno.
Hoy la tendencia no parece estar cambiando a pesar del mejor clima larretista. Apenas algunos encuestadores hablan de una leve suba de Larreta. “Descontó un poco pero dentro de lo esperable acercándose la fecha de votar, y por ahora no le alcanza”, asegura un dirigente peronista del Conurbano.
Otra encuestadora, con un trabajo limitado a la provincia de Buenos Aires, viene teniendo a Bullrich con una clara ventaja sobre Larreta. En el último mes se achicó, aunque con una particularidad: el jefe de Gobierno se mantuvo estable, mientras fue ella la que cayó unos puntos. La diferencia que mide sigue siendo amplia (mayor a 5 puntos).
Facundo Nejamkis, de Opina Argentina, es uno de los que ve paridad, pero con una tendencia que no se movió en el último mes. Estaban los dos en 15 puntos en la medición anterior y ahora subieron a 16. Hace varios meses, la diferencia que él veía a favor de Larreta era de 8 puntos.
Otra consultora, que hace estudios presenciales en la Ciudad, detectó lo contrario: Bullrich siguió creciendo y Larreta bajando. Le saca más de 5 puntos en el territorio porteño. Todo tomado con pinzas, como hay que ver hoy las encuestas. Lo que no se logra detectar con claridad aun es que el cambio que se percibe en el microclima de la política se traduzca en un cambio de tendencia electoral en favor del alcalde.
Un dato no pasa desapercibido en diferentes distritos. Hay referentes que están con Larreta pero igual llaman a cortar boleta, ya sea para las listas legislativas en provincias como las de intendentes en el Conurbano. Unos lo ven como una señal clara de triunfo bullrichista, otros como una estrategia para sumar más votos. Militan la propia pero buscan sumar todo lo que puedan.
Panorama complicado a futuro
Más allá de las tendencias, lo que viene creciendo es la necesidad de consolidar Juntos por el Cambio después del 13 de agosto. Ya es un hecho que habrá búnker conjunto. Lo que falta es definir donde.
La necesidad de mostrar unidad está atada a una percepción que viene en alza desde diferentes sectores de la alianza: en caso de ganar, la crisis económica hará que las condiciones de gobernabilidad sean dificultosas.
De hecho, la situación del Banco Central es de las que mayores preocupaciones genera. Bullrich lo planteó de manera brutal con lo de filmar la bóveda. En los hechos hay oro (otra parte está en Londres) y unos 3.000 millones de dólares, pero está claro que las cuentas fuertes son números en una pantalla. La discusión de fondo, en realidad, está puesta en la actitud que debería tener el próximo gobierno, sostienen, para dar cuenta del estado de situación en el que se encuentra el país. El modelo Mauricio Macri, de no explicitar con mayor crudeza cómo era la realidad, es algo que todavía resuena en filas del PRO.
Sin embargo, las diferencias aparecen a la hora de pensar cómo encarar la resolución de los problemas. “Yo creo que vamos a ganar porque en las recorridas habló con la gente y veo que están en modo ‘paz’ y no en modo ‘guerra’”, asegura una fuente larretista. Y agrega: “Lo que buscan es alguien que les resuelva los problemas”.
Los últimos cartuchos que van a gastar desde el comando larretista apunta a la idea de que son el equipo mejor preparado para afrontar el grave panorama. Esa es la esencia del mensaje de Larreta en su último spot: “Nosotros somos los que podemos hacerlo”.
Mirá el último spot de Larreta:
Para Bullrich, en cambio, la clave está puesta en el carácter con el que se deberá afrontar ese mismo contexto que diagnostican. “Si el miedo nos paraliza, se convierte en resignación y nada cambia”, dice en su último spot.
Este es el spot de campaña más reciente de Bullrich:
En una semana se sabrá quién de los dos conectó mejor con lo que el votante de Juntos por el Cambio estaba buscando. Y tanto Patricia Bullrich como Horacio Rodríguez Larreta estarán atentos a si pueden lograr entrar al cuarto oscuro con una tendencia favorable.