Presenta:

Luis Petri: “No podemos acordar con los que tienen secuestrada a la Argentina”

El precandidato a vicepresidente de Patricia Bullrich destaca los atributos que ve en su compañera de fórmula. Sus explicaciones sobre el diálogo y las internas en Juntos por el Cambio.
Vice Luis Petri es el compañero de fórmula de Patricia Bullrich Foto: MDZ/Analía Melnik
Vice Luis Petri es el compañero de fórmula de Patricia Bullrich Foto: MDZ/Analía Melnik

No le costó mucho a Luis Petri adaptarse al discurso de Patricia Bullrich. Confirmado como su precandidato a vicepresidente, rápidamente no dudó en hablar de orden, coraje, piquetes, anarquía, cambio. “Me parece que esta es una gran oportunidad para cambiar el país, para poner en orden a la Argentina. Y Patricia tiene las cualidades, las condiciones y las características que se necesitan para hacerlo, porque ha demostrado a lo largo de toda su trayectoria política el coraje, la firmeza y la valentía que se necesita para poner orden en una Argentina que hoy es caótica, que es anárquica, en donde no hay un Estado de derecho, sino que pareciera que estamos constantemente viviendo en un estado de excepción”, aseguró en diálogo con MDZ.

Casi sin empezar la entrevista, Petri arranca a detallarlo: “Y quizás el ejemplo más gráfico de eso son los piquetes. En la Argentina el año pasado hubo 9.000 piquetes. Estamos hablando Gabriel, de 24 piquetes por día. Hay que poner orden y hay que terminar con los piquetes”.

- ¿No se da ahí un escenario que puede ser peligroso, de una confrontación, de una situación de estallido social que termine siendo inmanejable?
- No, yo creo que no. Primero, que Patricia Bullrich tiene el coraje que se necesita para poner orden en la Argentina. Pensá que muchos de los que se movilizan a los piquetes lo hacen bajo la amenaza de las organizaciones piqueteras de perder el plan. Si el Estado recupera el monopolio de la política social, en lugar de tercerizarlo en los gerentes de la pobreza, terminás con esa extorsión y esa amenaza.

- Y fuera de los piquetes, una de las críticas que quizás más se escucha contra Bullrich es que se le va a ser muy difícil gobernar,  que el coraje no es suficiente y hace falta mucho diálogo con otros sectores.
- Nosotros estamos dispuestos a dialogar con todos los que estén convencidos de que la Argentina necesita cambiar y que ese cambio tiene que ser profundo. Lo que no podemos es acordar con los que tienen secuestrada, desde hace 20 años, a la República Argentina. No podemos acordar con el oficialismo o con las organizaciones piqueteras o con los gremialistas inescrupulosos, porque el precio del rescate es mantener sus privilegios, es dejar todo como está, es que las cosas sigan como están, y hay que cambiar. Hay que poner orden y fundamentalmente hay que dar previsibilidad y seguridad jurídica. La materia prima más importante para que un plan económico sea exitoso es la confianza. Y esto es lo que hoy escasea. Y las condiciones son distintas: en 2015 a mí me tocó ser legislador y éramos muy poquitos los de Juntos por el Cambio. Hoy está muy equilibrada la composición de las cámaras. Entonces, de hacer una buena elección sin lugar a dudas vamos a poder contar con mayoría en la Cámara de Diputados y probablemente vamos a poder alcanzar mayoría en acuerdo con, por ejemplo, partidos provinciales en el Senado.

- ¿Con partidos provinciales o con Javier Milei?
- También podríamos acordar con MIlei muchas de las propuestas, particularmente con todo lo que tiene que ver con la reducción del excesivo gasto público que hoy está asfixiando a los sectores productivos.

Petri considera que dialogarían con Milei en temas vinculados al achicamiento del gasto público

- Ese achicar el Estado significa, entre otras cosas, achicar subsidios, achicar muchas cosas que hoy recibe la sociedad, que significaría también un ajuste para la sociedad…
- Hay que ajustar a la política.

- No alcanza con eso nada más.
- Acá vos tenés que mejorar la prestación de los servicios del Estado bajando el costo. Argentina es un país que te cobra impuestos como Suiza, pero te lo devuelve servicios como Haití. Y este esfuerzo tiene que ser conjunto entre el Estado nacional, los Estados provinciales y los Estados municipales. Tenés que ir a una simplificación tributaria y tenés que ajustar a la política. ¿Vos decís alcanza o no alcanza? Yo te voy a poner dos ejemplos uno nacional y uno provincial. El Ministerio de la Mujer tiene un presupuesto de 54 mil millones de pesos, 5.000 van a gastos de personal, tiene más de 1.070 empleados, y a gastos de bienes 49.000 millones, que son transferencias al sector privado, a organizaciones de la sociedad civil que nadie sabe qué hacen. Porque, en definitiva, la asistencia a las mujeres que están en condiciones de vulnerabilidad o de violencia por una cuestión de cercanía y de proximidad, la presta la provincia o la prestan los municipios, No lo presta el Estado nacional. Vos imaginate que con esos 50 mil millones de pesos vos podrías construir 100 hospitales. Te pongo otro ejemplo local, el impuesto inmobiliario en la provincia de Mendoza recauda 8 mil millones de pesos. Es el equivalente al gasto de la política en la provincia de Mendoza. La Legislatura provincial tiene un costo de 5 mil millones de pesos y cada Concejo Deliberante te sale entre 200 y 300 millones de pesos. Si vos bajás la cantidad de asesores, la cantidad de choferes, la cantidad de secretarios, podés eventualmente reducir el impuesto inmobiliario y eso baja la presión impositiva.

- Ahora, Luis, ¿cómo van a ser el día después de las PASO para mostrarse unidos después de la virulencia que se ve en Juntos por el Cambio?
- Yo no creo que sea virulencia. A mí me tocó competir en Mendoza e hicimos una gran elección. Sacamos el 40% de los votos de la interna, pero inmediatamente conocido el resultado fuimos a saludar al que resultó vencedor, Alfredo Cornejo, y nos comprometimos a trabajar y a estar todos juntos de cara a las elecciones provinciales de septiembre. Claramente hay diferencias (en Juntos por el Cambio). Tenemos visiones distintas respecto del contenido de los acuerdos y también de los protagonistas de esos acuerdos, porque nosotros creemos que no vale la pena acordar con los que no quieren que nada cambie, con los que quieren mantener la situación como está, con los que quieren mantener los privilegios. Nosotros creemos que hay que avanzar en acuerdos con todos aquellos actores que crean que hay que hacer un cambio profundo en la Argentina. Pero después del 13 de agosto vamos a estar todos juntos.

- ¿Te imaginás el día de las PASO, si le toca ganar a Larreta- Morales, yendo como fuiste a lo de Cornejo esa misma noche?
- Yo me imagino que va a ganar Patricia Bullrich y va a ganar en la elección general y no va a haber segunda vuelta en la República Argentina. Después de las PASO, que van a ordenar la oferta electoral de todos los espacios, yo creo que en la elección general prácticamente se va a definir el próximo presidente de los argentinos, que no tengo dudas que va a ser Patricia Bullrich.

- ¿No hay un exceso de optimismo en esa visión?
- No, no, bueno, eso es lo que yo creo y es lo que estoy viendo en la calle. Yo descreo de las encuestas, más allá de que nos dan muy bien. Lo que veo es la esperanza que genera Patricia Bullrich en la gente cuando me ha tocado acompañarla. Es inconmensurable y por eso yo creo que va a haber una elección que va a sorprender a muchos que hoy no están registrando esta necesidad de cambio profundo que plantea y que ha calado hondo en la fibra y en los corazones de los argentinos.

- Hay quienes dicen que si gana Patricia las PASO tiene más chances Sergio Massa porque gana más en el voto del centro.
- No, yo creo que eso es imposible, porque esas son teorías que construyen quienes de alguna manera intentan desinflar las posibilidades de nuestro espacio. Al contrario, creo que van a haber dos modelos muy nítidos si existe una contienda entre Bullrich y Massa, porque representa al peor Gobierno de la historia y es el ministro de Economía que te ofrece que siendo presidente te va a resolver los problemas de la economía que no te pudo resolver siendo ministro de Economía. Y que además está asociado a las organizaciones piqueteras, a este sindicalismo inescrupuloso y claramente abrazado al kirchnerismo.