La herida que dejó la interna y que nadie quiere discutir en Juntos por el Cambio
Federico Storani dijo abiertamente lo que buena parte del radicalismo opina en soledad o tiene miedo de expresar porque lo que se juegan en cargos y contratos es mucho más que lo ideológico. No pueden votar a Patricia Bullrich.
Esta demostración de malestar, que seguramente podrá ser mostrado, al mejor estilo de Patricia Bullrich, como “un voto”, no es así. Es una expresión de muchas personas que, sin ofertas electorales que las cautiven, pueden ir a votar en blanco o, directamente, al rival que puede terminar con lo que hoy existe como Juntos por el Cambio.
¿Qué fue lo que mantuvo unido al principal espacio opositor? La posibilidad de una próxima llegada al poder. Eso quedó en revisión luego de la pésima elección realizada producto de la cruel elección interna que no sólo no amplió los márgenes y las bandas del espacio, como sugerían los que la impulsaron, sino que obturó cualquier posibilidad de reconstrucción futura por la cantidad de agravios, desconfianzas y peleas territoriales.
Según trascendió desde ambos sectores, la primera reunión para saber si Patricia Bullrich podía contar con alguno de los innumerables apoyos logísticos y publicitarios que emanan del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fue poco menos que pobre. Horacio Rodríguez Larreta no habría sido muy generoso para acompañar, tal cual lo prometió la semana pasada en el encuentro de AMCHAN.
La semana pasada, el candidato derrotado se juntó con algunos dirigentes que lo acompañaron para alertarle que su proyecto presidencial seguía en pie para el futuro. Y ahora armó un nuevo encuentro para mañana, horas antes de la reunión en Bella Vista entre estos mismos dirigentes con Néstor Grindetti y Joaquín De la Torre.
Todos los días se sabe de un nuevo elemento que se posa sobre el pico de la montaña de mugre y barro que dejó la PASO cambiemista. Se ve como uno de los elementos más distintivos la decisión adoptada por Jorge Macri a la hora de negociar con los radicales a los que les ganó. Si bien puede ser un método, de endurecerse al inicio para luego ceder desde otro lugar, lo único que trasciende y queda es la desconfianza mutua.
En la Provincia de Buenos Aires, hoy se dio una foto que tuvo como previa una ardua negociación. Las relaciones personales entre Grindetti y Diego Santilli venían rotas y que hayan compartido un encuentro es todo un avance.
El candidato a gobernador que tiene que ponerse delante de una campaña que será dificilísima no sólo contra Axel Kicillof, sino que tiene la obligación de convencer a los que siguieron sin cortar la boleta libertaria de por qué sus soluciones podrían llegar más rápidas que las de Carolina Píparo, que salió detrás de él.
Joaquín De la Torre ha quedado a cargo de la campaña de la Primera Sección Electoral, que integran distritos del norte y oeste del Gran Buenos Aires y que tiene a San Miguel como uno de los más destacados. Mañana, en el complejo Los Indios, de Bella Vista, habrá una primera reunión para todos los candidatos territoriales, la mayoría aliados a Diego Santilli, quien perdió de manera más que ajustada las PASO contra Grindetti, pero consiguió más de 180.000 cortes de diferencia en su favor con respecto de Larreta.
Estos territoriales antiguamente recibían la ayuda del Gobierno porteño y, también, de Tres de Febrero, donde Diego Valenzuela también talla en la región. Las relaciones entre los territoriales ganadores con los derrotados siempre eran malas y la PASO las terminó de romper, con lo cual, para ganar los municipios que Juntos por el Cambio pretende arrebatarle al oficialismo deberán suturar más que una herida política y personal.
Esto incluye diferencias casi insalvables en los municipios. Radicales y coalicionistas, escasos en el conurbano, de brazos caídos y sin nadie que los convoque a participar de un proyecto y las relaciones rotas entre las primeras y segundas líneas del PRO ponen en duda la pretendida remontada que además se ve paralizada por la falta de un mensaje que hoy se confunde entre el ruido de Javier Milei y las medidas de Sergio Massa.
“No te confundas… El oficialismo va a salir tercero. Le va a ir peor que en agosto… Y nosotros ganaremos la elección” le confió De la Torre a MDZ cuando le ofreció este mismo cuadro de situación. Por ahora, eligen creer.