Causa Bento: el motivo por el que un acusado no contestó preguntas
Este viernes se llevó adelante la novena audiencia del juicio oral que tiene en el banquillo de los acusados al juez federal Walter Bento. Finalmente comenzó la etapa de declaraciones indagatorias y el primero en hacer uso de la palabra fue el abogado Francisco "Chato" Álvarez, acusado de ser integrante de la banda delictiva que encabezaría el magistrado. Si bien había manifestado estar abierto a contestar preguntas, se negó a que las hiciera el fiscal Dante Vega y solicitó que el interrogatorio lo encabezara la otra fiscal, María Gloria André. Como el pedido fue rechazado, se levantó sin ser interrogado.
Álvarez está imputado como miembro de la asociación ilícita , en concurso real con el delito de cohecho activo agravado en calidad de coautor por tres hechos y abuso de autoridad. En su extensa alocución el abogado intentó aclarar cómo conoció al juez Walter Bento y al fallecido despachante de aduana, Diego Aliaga. En ese sentido negó ser parte de una banda delictiva y dijo que al magistrado lo conoció cuando quería comprar una casa.
En cuanto a Aliaga aseguró que lo conoció en el barrio Palmares porque estaba cortando el pasto y Aliaga se detuvo para decirle que él vivía en la casa que acababa de comprar. "Así lo conocí a Aliaga". Luego, reconoció que se hicieron "pseudoamigos" porque era un "personaje querible" con el que se juntaba a jugar al truco junto a otros vecinos.
Álvarez remarcó que se mudó en 2017 a vivir a Mendoza y que a Bento y Aliaga recién los conoció en 2019. Con ese argumento intentó dejar claro que no formó parte de la supuesta banda delictiva. En cuanto a los casos de cohecho en los que se lo involucra, dijo que accedió a defender a Diego Martínez Pinto junto a el abogado Eduardo De Oro en una causa de contrabando y que Martínez Pinto sí conocía a Aliaga.
Respecto a las reuniones que lo apuntan como el engranaje de la banda dedicado a ofrecer soluciones procesales a cambio de dinero a las familias de José Rodríguez Nuñez y Sebastián Palumbo (implicados en una causa de contrabando) admitió que se reunió con ellos pero dijo que fue Martínez Pinto el le armó esas reuniones con el fin de acercarle posibles clientes.
"Rodríguez Núñez y Palumbo son dos personas condenadas en la causa de Martínez Pinto. Es verdad que me reuní con sus familias. Los dos reuniones me los generó Daniel Martínez Pinto que, como no me podía pagar, me recomendó como abogado", justificó luego de aclarar que no tiene matricula en Mendoza y que todas las actuaciones las hizo en sociedad con el abogado Eduardo De Oro. "Les dije que Eduardo De Oro era quien firmaba pero no les dije el precio porque no había hablado con Eduardo De Oro y quería hablar con él cuando pudiera para comentarle porque vi la posibilidad certera de captar a un cliente", manifestó. Incluso, admitió que el propio De Oro lo insultó al enterarse que había tenido una reunión en su nombre.
"Eduardo De Oro, que tiene un carácter particular, me dijo de todo menos bonito y que no era quien para hablar en su nombre. Que debería haber hablado con él antes que con ellos. Que no hiciera nunca mas algo así sin antes consultarlo con él", reconoció.
Detenido por sus amistades
Según la narración que hizo Álvarez, solo en un par de años el destino lo cruzó de forma azarosa con muchos de los integrantes de la banda delictiva. En ese sentido afirma arrepentirse de haber defendido a Daniel Martínez Pinto porque a partir de allí cambió su vida.
Álvarez quería comprar casa y -según su testimonio- el hijo de Walter Bento, Nahuel Bento, le comentó a su esposa -que trabajaba en Tribunales Federales de Mendoza- que la casa de su padre estaba en venta. Álvarez afirma que conoció a Bento el día que fue a ver esa propiedad. Luego de ello intercambió mensajes para pedir precios, condiciones de pago y dimensiones del quincho.
Además dijo que a su mujer y a su suegra no les había gustado la casa del juez y que preferían otra más luminosa que habían visitado con anterioridad en el mismo barrio Palmares. Finalmente compraron esa otra casa que, según Álvarez, resultó ser la vieja casa del propio Diego Aliaga. "Yo estaba cortando el pasto y pasa el señor Aliaga en su camioneta Porsche blanca. No paré la máquina porque no lo vi frenar. Bajó la ventanilla y se presentó. Me dijo que vivió en esa casa, que tiene buena vibra. Me pidió que le haga un favor, que busque unas alarmas en una habitación. No las encontré. Ese fue el día que conocí a Aliaga", manifestó.
Pero el vínculo entre Aliaga y Álvarez fue cada vez mayor al punto que el día que desapareció Diego Aliaga lo hizo en una camioneta que le había prestado Álvarez. En su declaración dijo que eran "pseudoamigos" y que Aliaga era un "personaje querible" con el que solía juntarse a jugar al truco. "En pandemia jugábamos siempre en el barrio y una vez faltó uno y lo invitamos a Aliaga. Nos dijo que él vivía solo y tenía empleada y empezamos a jugar todas las semanas en su casa", sostuvo y agregó que allí nunca se habló de negocios.
"Lo conozco en agosto de 2019 y muere en julio de 2021. A Diego Aliaga le presto la camioneta porque a él se le había roto la suya. Me la pidió bien y no tuve problemas. Yo se la presté porque me dijo que tenía un negocio muy importante en una de sus propiedades", remarcó.
Y fue gracias a esa camioneta que, según relató, conoció a Jaime Alba, otro de los imputados como organizador de la asociación ilícita. Alba era amigo de Aliaga y llamó a "Chato" Álvarez para decirle que tenía que ir a declarar por desaparición de persona luego de que la familia Aliaga presentara una denuncia. "Yo tomaba un café cuando me llama el doctor Alba, se presenta y me dice que tengo que ir a declarar a la justicia provincial", contó y dijo que luego, al recuperar la camioneta Alba medió en la playa de peritajes cuando estaba teniendo un cruce con un subcomisario.
Pero Álvarez también dijo que su camioneta la fue a buscar a una propiedad en la que estaba Diego Barrera, acusado de haber secuestrado y asesinado a Aliaga. Incluso Álvarez fue indagado en la causa por la muerte de Aliaga y dijo que sospechaba de Barrera. En esa causa "Chato" Álvarez fue procesado y sobreseído por el delito de falso testimonio.
Según Álvarez, todo se trató de una serie de eventos desafortunados que lo llevaron a prisión y le arruinaron la vida. En ese sentido, culpó a Vega por una instrucción "casi dolosa" en la causa y se negó a contestar preguntas si él las formulaba. Para terminar, solicitó que el tribunal evalúe la posibilidad de otorgarle la excarcelación para poder seguir el proceso cerca de su familia.