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Adrián Bonada, la oveja negra de Cambia Mendoza que jugará por afuera

El referente de Barrios de Pie está alineado en Mendoza con el gobierno de Rodolfo Suarez pero critica a Juntos por el Cambio. Es candidato a diputado nacional de Libres del Sur, repudia al FMI y adhiere al candidato presidencial que propone congelar el precio de los alimentos.

A pesar de que Cambia Mendoza es una versión provincial de Juntos por el Cambio, existen diferencias entre ambos espacios. Puntualmente, el caso de Libres del Sur es un ejemplo de ello. A nivel provincial Barrios de Pie y Libres del Sur son parte del gobierno y apoyan la candidatura de Alfredo Cornejo. Pero a nivel nacional fulminan a Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta y se presentan con un candidato presidencial propio: Jesús Escobar. Adherido a esa boleta aparece como candidato a diputado nacional Adrián Bonada.

Bonada es un joven militante de Libres del Sur y titular de Barrios de Pie en Mendoza. Hasta el 31 de mayo de este año se desempeñó como asesor (clase 071) de la Subsecretaría de Desarrollo Social que conduce Alejandro Verón, también integrante de Libres del Sur y Barrios de Pie. Si bien dejó su cargo, sigue militando en las filas de Cambia Mendoza.

Pero hoy los esfuerzos de Bonada están apuntados a la campaña nacional y ha sido uno de los laderos del candidato presidencial Jesús Escobar cada vez que visita Mendoza.

El candidato presidencial de Libres del Sur tiene ideas que contrastan con lo que propone a nivel provincial Cambia Mendoza. Por ejemplo, Escobar afirma que su primera propuesta como presidente sería suspender el pago al FMI "para que esa plata que hoy se va del país se quede en Argentina y sea la base para un proceso de industrialización que genere trabajo". Otra propuesta es congelar los precios de los alimentos durante un año para parar la inflación.

Silvina Anfuso, Adrián Bonada y el senador Ernesto Mancinelli.

En diálogo con MDZ, Adrián Bonada manifestó cuál es la postura de Libres del Sur respecto a cuatro reformas que podrían tratarse en el Congreso en los próximos años. "En Libres del Sur creemos que un proyecto nacional serio no puede tomar medidas estructurales desvinculadas unas de las otras. Nuestro proyecto de país incluye pensar la interrelación de las políticas públicas. Las soluciones mágicas y parciales no existen para resolver de fondo el deteriorado cuadro social de la Argentina", aclaró.

-¿Está de acuerdo con bajar la edad de imputabilidad? ¿Por qué?

-Las políticas relacionadas a la infancia son inseparables de las políticas educativas. Pensar que bajar la edad de imputabilidad es una manera de abordar la pobreza infantil es un error profundo para una sociedad madura. 6 de cada 10 menores de 17 años son pobres en Argentina. La mitad de los jóvenes abandonan el secundario. Esos son los primeros temas para abordar. Si los menores están delinquiendo para comer, o son mano de obra barata del crimen organizado, somos los adultos quienes estamos fallando enormemente. Y si pensamos que meterlos presos con otros adultos es la única solución, directamente hemos perdido toda perspectiva humana. Para algunos delitos menores se puede incorporar un servicio de compensación comunitaria por parte de los padres, pero sinceramente no haré foco en la política de seguridad para abordar la problemática de la niñez pobre. En nuestro gobierno las infancias serán prioridad total. Por esta razón hace falta invertir el dinero que corresponde para revertir esos pésimos indicadores.

-¿Está de acuerdo con la necesidad de avanzar con una reforma impositiva? ¿Por qué?

-En lo relacionado a políticas impositivas vamos a volver al paradigma del sentido común: el que más tiene más paga. En esta dirección vamos a aliviar las cargas impositivas a Pymes que son las que generan el 68% del empleo registrado. Haremos que las súper empresas dejen de evadir impuestos. Generaremos condicionantes para que los grandes capitales inviertan parte de sus ganancias en ampliar la matriz productiva del país y no se la lleven afuera. Habrá premios y castigos como en cualquier economía desarrollada del mundo. Eliminaremos el IVA de los artículos de primera necesidad para aliviar la inflación en alimentos.

-¿Está de acuerdo con la necesidad de avanzar con una reforma laboral? ¿Por qué?

En lo laboral, la primera gran transformación es lograr el pleno empleo. Para eso debemos tener un profundo proceso de industrialización. Llevar adelante una gran inversión en sectores estratégicos de la economía que signifiquen una ampliación y diversificación de la matriz productiva. Establecer parámetros claros para el crecimiento del sector privado y emprendedor (sobre todo el entretejido de Pymes). Hay que incorporar mano de obra a las cadenas de valor y premiar a quienes generan empleo. Que exista una convivencia armónica entre el capital y el trabajo depende de políticas laborales y macroeconómicas claras que estén vinculadas a una estrategia de largo plazo en términos de proyecto de nación. Hay que dejar de ser una economía primarizada y de servicios para pasar a ser una economía industrial y de avanzada. Debemos incorporar valor agregado a lo que producimos y exportamos. Por ejemplo: 1 tonelada de trigo se vende en el mercado mundial por 400 dólares y genera 1 puesto de trabajo. 1 tonelada de harina se vende por 600 dólares y genera 3 puestos de trabajo. 1 tonelada de fideos se vende por 1200 dólares y genera 11 puestos de trabajo. La cuenta es clara. Hay que propiciar la elaboración de productos que generen trabajo y que a su vez salen más caros en el exterior. De esta manera podríamos consolidar un nuevo acuerdo entre los trabajadores y el empresariado pequeño, mediano y nacional que este basado en el interés general.

-¿Está de acuerdo con la necesidad de avanzar con una reforma previsional? ¿Por qué?

-La reforma previsional que necesitamos es que la jubilación mínima debe estar atada a la Canasta Básica Total. Como todo está interrelacionado, la reforma impositiva que premiará a quienes generan trabajo significará un aumento de la formalización, lo cual contribuirá directamente a refinanciar los fondos previsionales, dándole mayor solvencia al conjunto del sistema. Más inversión producto de un sistema impositivo progresivo es igual a más trabajo formal, lo que tiene como consecuencia mejores jubilaciones producto de la sustentabilidad. Para todo esto no solo hace falta generar condiciones, sino que también necesitamos dinero. En los próximos 10 años la economía Argentina será de las más importantes del planeta. Tenemos una gran reserva de litio, Vaca Muerta (energía), hidrógeno verde, hidrógeno gris, energía eólica, energía solar, cobre y proteínas (alimentos). Todo lo que pide el mundo. Por lo tanto debemos nacionalizar los recursos naturales y con la renta extraordinaria que obtendremos en este período crear diversos fondos soberanos que tendrán como objetivo la inversión en educación como principal política de primera infancia. Hay que invertir en dinamizar sectores claves de la economía para generar empleo formal, debemos hacer un enorme plan de obra pública que desarrolle e innove en áreas estratégicas de la Argentina. De esta manera quedaremos en mejores condiciones para competir en el mercado mundial. Esto ya lo hicieron en su momento países como Australia y Noruega en los años '70. Los dos países utilizaron sus recursos naturales para financiar profundas inversiones que dejaron los estándares de vida y económicos muy por encima de los de nuestro país. Hay que regresar al círculo virtuoso de la educación de calidad para las infancias, el trabajo formal y el pleno empleo como ordenador de la vida social, premios para los empresarios que generan empleo (Pymes), límites a los super empresarios que abusan de su posición dominante en el mercado anteponiendo sus mega ganancias al interés general del país y a las jubilaciones que permitan tener una tercera edad digna. Debemos dejar de ser la patria financiera para ser la Patria productiva. Hay que volver a recuperar el sueño argentino de la movilidad social ascendente, la educación de calidad y la prosperidad para el conjunto del Pueblo.