Graciela Ocaña: "Vamos a salir de la Argentina decadente con consenso"
Graciela Ocaña es una alfil clave para Martín Lousteau en la Ciudad y es protagonista de su campaña. Como legisladora, administradora del PAMI, ministra de Salud y desde la militancia combatió la corrupción, denunció mafias en los medicamentos y aportó un espacio progresista en un distrito que no lo tenía a través de Confianza Pública, su partido. Es candidata a legisladora porteña en un espacio amplio que busca dar la batalla contra Jorge Macri, hoy favorito en las encuestas para suceder a Horacio Rodríguez Larreta.
- ¿Cómo te va con la campaña?
- Nos va muy bien, estamos lo que siempre hacemos nosotros, que es dar la cara, hablar con los vecinos, explicar nuestras propuestas, nuestras ideas y con gusto buscamos darle un nuevo impulso a la Ciudad de Buenos Aires, y en ese sentido estamos trabajando. Me parece importante porque siempre hemos trabajado con una mirada de los problemas que tiene hoy el vecino de la ciudad y cómo resolver la ciudad, que ha tenido una enorme transformación desde el 2007 para acá, con la resolución de muchos de los problemas estructurales que tenían que ver con infraestructura, inundaciones, con la recuperación del espacio público, con el ordenamiento de la movilidad urbana. Pero todavía quedaba muchas cosas. Y bueno, pretendemos dar, como aquí, impulso a la ciudad, que es ya a ver la marca Juntos por el cambio.
- ¿Qué plataforma, qué temas prioritarios tienen?
- Nos parece que nosotros tenemos que hablar de una salud pública donde se le dé prioridad al vecino de la ciudad que hoy no la tiene, donde, por ejemplo, las personas mayores de 65 años también puedan tener prioridad dentro de esa pelea de vecinos, donde haya equipos de salud que sigan la problemática. Porque muchas veces pasa que el vecino de la ciudad que elige atenderse en el hospital público, ya sea porque su pescadora médica, por ejemplo, el barrio o cualquier otra, lo tenga como oferta dentro de su cartilla o porque por decisión propia. Por mí la verdad que los hospitales públicos de la ciudad tienen hoy los mejores profesionales de salud de la Argentina. Muchas veces te empezás a atender en un hospital y resulta que el turno te lo dan por el 147, en otro, entonces perdés el contacto. Todavía no funciona, a pesar de que es ley. Es una propuesta que nosotros habíamos hecho en el 2015, que luego impulsar con un proyecto de ley en el 2017 se aprobó, pero aún todavía no está en funcionamiento dentro del sistema público la historia clínica electrónica, que es algo elemental en cualquier sistema de salud.
- Hay una constante que se viene palpando en junto con el cambio, que es nivel de hostilidad o de estridencia que no estamos acostumbrados. ¿Qué pensás que le pasa al votante cuando ve este nivel de beligerancia, cuando en realidad antes era un tema de mejores modales o más eufemística y hoy se encuentra en un lugar de cierta actividad, cierto agravio donde raya lo insultante?
- Yo quiero llevar tranquilidad, nosotros no nos vamos a separar y lo hemos demostrado en estos años perdiendo la elección, la oposición se ha mantenido unida. Esos 116 diputados nacionales han sido el dique de contención a muchas de las locuras que kirchnerismo quiso llevar adelante en el Congreso, desde la impunidad, Cristina Kirchner, pasando por suba de impuestos y pasando por otras leyes que perjudicaba a la gente. Entonces, en eso, yo quiero que todos tengan la tranquilidad, Juntos por el Cambio estará unido. Y es cierto que cuando hay paso a paso competitiva un candidato, cuando vos ves en la ciudad de Buenos Aires, a nivel nacional, en las distintas provincias argentinas, hay candidatos que son competitivos. No está mal esta discusión, aunque yo creo que el debate debería ser de propuestas, decir qué cosa propone cada candidato a eso, y eso a nosotros nos parece muy importante.
- ¿Habrá debate?
- La ciudad tiene como una historia, como una tradición de debates. Nosotros debatimos con Martín en el 2015, así como Horacio en su interna debatió con Gabriela Michetti y Mauricio Macri hizo lo propio. O sea, hay una tradición de debate en la ciudad que debería llevarse adelante. ¿Por qué es tan importante? Son los desafíos que cada candidatura, Jorge Macri, por un lado, Martín por el otro, tenemos para proponer a los vecinos de la ciudad. Yo creo que ese es el debate que está faltando hoy, por lo menos en la Ciudad de Buenos Aires. Y claro, también a nivel nacional, a nivel provincial, que debe darse.
- Asistimos en esta elección a un fenómeno sin precedentes, que es un candidato de la extrema derecha liberal que desde Alvaro Alsogaray, supongo yo, no había habido una oferta electoral tan determinada, tan definida. ¿Qué pensás del fenómeno Javier Milei y cómo impacta eso en la inercia y en Ramiro Marra jugando en esta elección concurrente en la ciudad?
- Bueno, yo creo que Milei expresa y diría a un electorado que hoy se siente desilusionado de las otras ofertas electorales y que entiende que en él y en la protesta a través de su voto, a través de esa candidatura y puede expresar un estado, muestra el descontento, el enojo de muchos en Argentina, de muchos vecinos de la ciudad que hoy tiene críticas de lo que pasa en la Argentina y de cosas que nos pasan en la Ciudad de Buenos Aires. Entonces, a mí lo que me preocupa, en todo caso, sería porque Juntos con el Cambio no puede captar ese electorado que básicamente, según lo que dicen los encuestadores, es de gente joven, de gente que siente que hasta ahora 40 años de democracia, la política no ha resuelto los principios de su vida. Ahí es importante tener en cuenta esto.
- Hay, evidentemente, una cristalización en el fracaso de una parte de la dirigencia política que no ha logrado resolver el problema y estamos yendo a elecciones con candidatos muy extremos. Y Horacio, que así lo debemos entender, sigue creyendo que hay una posibilidad de captar lo mejor y lo peor, lo mejor y evitar lo peor y construir una amplia mayoría que fue una. ¿Cómo hacemos desde ese lugar una elección que está polarizada?
- Yo siempre digo a veces el que más grita, que grite, no resuelve el problema, no es que ese descontento tiene que ver que no te resolvió el problema de la inflación, que no te resolvieron, el problema de que no ser empresario muchas veces necesita gente y no la puede tomar porque las leyes laborales se lo impiden, porque básicamente si toma a una persona se le pone en riesgo su laburo, su capital de trabajo, su empresa, porque después empieza la angustia del juicio. Entonces ahí aparece que a veces los extremos que se escuchan más que por ahí gritar no son los que han transformado la sociedad. Yo creo que es importante ver, por ejemplo, la gestión de la acción y en un tema como la educación. Hay temas que en Argentina nadie toda, bueno, a través del consenso del trabajo, se pudo modificar el método docente en favor, por supuesto, de la gente, porque hoy el docente no tiene que salir del aula para poder crecer profesionalmente en su carrera y esto mejora las posibilidades, porque a veces es el docente que quiere crecer en su carrera. Y la formación docente, que es la extensión de la universidad, lo mismo cuando la ciudad estableció la evaluación para todos los chicos de la ciudad. Porque si vos no sabés dónde estás, cuál es el problema, nunca vas a encontrar la solución. Entonces son cosas que por ahí no se hicieron gritando, pero se hicieron, que es lo que importa. Hay que ser determinante. En parte la parte de la política está en crisis por falta de determinación y falta de moral, pero a mí me parece que también es importante lograr consensos y Horacio ha mostrado que se pueden lograr consensos. Lo hizo en la ciudad y yo creo que esa, ese es el camino para consolidar los cambios que Argentina necesita y que podamos avanzar, porque de nada te sirve si vos hacés un cambio y en una ley ómnibus que la prueba con 129 en Diputados y con 38 en el Senado, y después resulta que cuando cambia circunstancialmente las mayorías parlamentarias, eso se vuelve atrás. Podés equivocarte de camino y por ahí es el camino más largo de las cosas. Pero si vos elegís un camino, lo atravesado durante diez, 15 o 20 años, seguramente vas a llegar a un lugar, al lugar que desde que te propusiste llegar. En cambio, sí, así como en los Argentina que vamos y venimos, vamos y venimos con crisis recurrentes, que antes era cada diez, ahora cada cinco años estamos en el peor de los mundos, tenemos que salir de esa Argentina de la decadencia. Yo creo que es a través, por supuesto, también de decisión, porque llevar adelante estas reformas implicaron en Horacio la decisión de mejorar, por ejemplo, la calidad educativa.
- ¿Cuál pensás será el rol de Fernán Quirós? ¿Va a tener en el hipotético gobierno de ustedes con Martin un rol? ¿Cómo pensás que va a jugar a él?
- No he hablado, Martín, pero supongo, es parte del gabinete.
- ¿Por qué pensás que el oficialismo está convencido de que se puede ganar a nivel país?
- La verdad es que Massa, Leandro Santoro son lo mismo que Alberto Fernández de Cristina. Son parte del fracaso. No solamente porque la situación económica, encima de que Sergio Massa es ministro de Economía y tiene la responsabilidad porque si tiene la solución para el país, que empiece a aplicar ahora, estaríamos un poco de menos y menos presionados en los bolsillos.
Mirá la entrevista de Graciela Ocaña completa

