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Todos los días son el Día de la Independencia

El domingo pasado los argentinos conmemoramos 207 años de independencia de España y de cualquier otra injerencia externa. Una fecha patria y solemne, que nos reconecta con el sentimiento de libertad que implica que nadie tenga poder sobre nosotros, que seamos dueños de nuestro futuro.
La independencia judicial es uno de los valores más esenciales de nuestra democracia. Foto: MDZ
La independencia judicial es uno de los valores más esenciales de nuestra democracia. Foto: MDZ

Hace 207 años, un grupo de patriotas audaces y valientes decidieron que nuestros destinos eran nuestros, y que nos íbamos a hacer cargo. Atrás de esa decisión, vinieron muchísimas otras quizás menos trascendentales, pero igual de desafiantes. Una de ellas, cristalizada en 1853, fue definir que nos organizaríamos dentro de un sistema federal, con división de poderes. Y ahí entra el principio fundamental que fuimos a defender este lunes con Abogados en Acción adhiriendo a la convocatoria de instituciones como el Colegio Público de la Abogacía de Capital Federal, la Asociación de Magistrados y el Colegio de la Ciudad: la independencia judicial es uno de los valores más esenciales de nuestra democracia y el contrafuego fundamental para que nadie, nunca y en ningún lugar se arrogue atribuciones, privilegios o decisiones que no le corresponden.

La independencia de la justicia siempre está amenazada porque nunca estamos libres de personas, grupos o intereses que necesitan que jueces y fiscales miren para otro lado para abusar del poder. Sin ir más lejos, esta semana en el Senado, la señora Cristina Fernández de Kirchner casi logra los votos para darle acuerdo a muchos jueces estratégicos y funcionales a su impunidad.
En estos 40 años que llevamos de democracia, una de las deudas que tenemos es la construcción de un Poder Judicial independiente, competente y probo que nos dé a los ciudadanos lo que la República nos promete y lo que la Constitución nos garantiza: protección de todos los que quieren avasallar nuestros derechos. Empezando, desde luego, por el propio Estado.

Una de las deudas que tenemos en democracia, es la construcción de un Poder Judicial independiente

El liberalismo de nuestra Constitución incluye entre sus premisas más necesarias esa protección del individuo contra el Estado. Pero no alcanza con que esté escrita, no alcanza con que votemos cada dos años a candidatos que nos aseguren defenderla. Tenemos que estar todos los ciudadanos atentos y vigilantes para que la independencia judicial tenga soporte y demanda popular. No podemos dejar que nadie crea que va a ser gratis desconocer esta garantía republicana.

Eso hicimos el lunes pasado y eso hacemos todos los días desde Abogados en Acción, una agrupación que venimos construyendo hace ya tiempo y que no para de crecer en todo el país. Cada vez somos más los colegas que entendimos que no alcanza con ser honestos y ejercer bien la profesión, sino que hace falta involucrarse en la dimensión pública de los asuntos cotidianos. Atendiendo a la máxima de que, en política, los espacios que se dejan libres son ocupados por otros, decidimos ocuparlos nosotros.

En este camino estamos y así vamos a seguir. Defendiendo nuestra República y todos sus principios, con la Constitución Nacional como bandera y la certeza de que el respeto irrestricto de nuestras libertades exige y necesita una justicia que funcione sin presiones. No es nada fácil. No vamos a aflojar ni un día.

Jimena de la Torre.

Jimena de la Torre, Consejera de la Magistratura de la Nación y fundadora de la agrupación Abogados en Acción.