La interna de Juntos por el Cambio ya provoca otros temblores entre la UCR y el PRO
El fin de semana podría haber sido el fin de la campaña política de la dupla Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales pero la madrugada del domingo los dejó con una amplísima sonrisa que les permite esperar la PASO de la Provincia de Buenos Aires con muchas más expectativas que las que marcan la mayoría de las encuestas.
Los analistas y los consultores sostienen que la distancia entre Patricia Bullrich y Rodríguez Larreta en favor de la dirigente "halcón" es más que significativa. Sin embargo, la estrategia de la suma de las partes que aplica el alcalde porteño lo puede poner en ventaja a él pero, fundamentalmente, a su candidato a gobernador Diego Santilli.
Tras el cierre de listas y la convalidación de las presentaciones distritales, seccionales y nacionales, Patricia Bullrich tuvo una buena y otra mala. Convalidar con su respaldo un novato armado absolutamente propio, sin depender de ningún otro dirigente pero, a la vez, provocar que los intendentes, la mayoría del PRO alineados con la dupla Larreta - Diego Santilli, tengan que empezar a trabajar a fondo para planchar cualquier intento de crecimiento de un futuro candidato opositor interno.
Los jefes comunales del PRO no tendrán reelecciones y no les gusta que les aparezca un competidor cuatro años antes del fin de su último mandato. “Ellos saben trabajar el corte… Así que si alguien quiere votar otro candidato presidencial, ellos le van a dar la boleta que quieran”, le sintetiza a MDZ un especialista electoral que conoce como trabajan estos procedimientos.
Sin embargo, la bronca está. Y no pueden especular con hacer una campaña “light” como podrían haber hecho si le hubieran habilitado competir con las dos listas presidenciales arriba suyo, sin interna ni PASO.
La otra complicación que tuvo el bullrichismo fue que al tortuoso cierre con los otros precandidatos a gobernador que no pudieron llegar como Néstor Grindetti se le sumó el acuerdo con los radicales bonaerenses. “Sí, tuvimos que meter cinco elefantes en un fitito”, reflexionó hoy uno de los operadores más importantes de ese espacio.
Joaquín De la Torre, Cristian Ritondo y Javier Iguacel pujaron porque le reconocieran los armados que ya tenían en los municipios y pujaron por renovar a la mayoría de sus legisladores. Uno de los casos más paradójicos fue el del diputado provincial Alex Campbell, electo hace cuatro años por la Primera Sección Electoral, de San Fernando, que terminó como candidato a senador provincial por la Sexta Sección Electoral, que domina Bahía Blanca. De norte a sur como en una película de ficción.
Entonces, los radicales de esa jurisdicción se ofendieron y algunos, directamente, solicitaron que se les permita pegar su boleta con la del alcalde porteño y su candidato bonaerense. Algo parecido sucedió en la Quinta Sección Electoral, que el cierre de Maximiliano Abad como candidato a senador de Patricia Bullrich los dejó sin mucho margen de maniobra a sus correligionarios de esos territorios. El caso más emblemático es el ya destacado “pase” de Miguel Lunghi, de Tandil, quien a su vez perdió a uno de sus alfiles históricos, el exsenador provincial Carlos Fernández.
Hoy Rodríguez Larreta, Santilli, Gerardo Morales y Gustavo Posse estuvieron en Tres de Febrero, en la sede del club Almagro con el intendente local Diego Valenzuela, quien también pretendía pelear por la gobernación y hasta se insinuó que podría haber acompañado al “colorado” como compañero de fórmula.
A ellos se les sumaron una buena cantidad de candidatos “territoriales” de distritos de la región y Martiniano Molina, de Quilmes, localidad en la que habrá una pelea entre viejos mediáticos con el periodista deportivo Walter Queijeiro, apoyado por De la Torre en representación de Bullrich.
En tanto, la precandidata presidencial, con Néstor Grindetti y Cristian Ritondo, a su vez, también estuvieron hoy haciendo una foto de campaña en San Isidro junto con los candidatos de la región y el local Ramón Lanús, quien competirá en el tramo local contra Macarena Posse.


