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La sugestiva foto de Alberto Fernández en Brasil que refleja la recta final de su Gobierno

El presidente se reunió hoy con su par de Brasil, Luiz Inacio "Lula" Da Silva, para conmemorar los 200 años de la relación bilateral y una foto se volvió viral en su visita.

El presidente Alberto Fernández se reunió hoy con su par de Brasil, Luiz Inacio "Lula" Da Silva, para conmemorar los 200 años de la relación bilateral y aludió a la delicada situación económica del país, al afirmar que "cuando uno está en problemas pide ayuda a los amigos y los amigos siempre están".

"La Argentina y Brasil están indisolublemente unidos: nos une la historia, la cultura, el trabajo y el crecimiento conjunto. En el 200° aniversario de las relaciones diplomáticas, continuamos profundizando la hermandad entre nuestros pueblos", destacó Fernández en su cuenta de Twitter.

Tras el encuentro que mantuvieron en el Palacio Itamaraty, sede del gobierno del vecino país en la ciudad de Brasilia, dieron una declaración conjunta en la que Lula condecoró a Fernández con la Orden Crucero del Sur.

"Mi querido amigo, el presidente Lula Da Silva, estoy en tierra amiga, porque Brasil y Argentina nacieron para estar unidas. Gracias por esta condecoración que me diste vos, que me la dio Brasil, viene de manos alguien a quien quiero y admiro", sostuvo el mandatario argentino.

Participó de la actividad el embajador en ese país, Daniel Scioli, poco después de haber declinado sus aspiraciones presidenciales para favorecer la unidad del oficialismo, ya que se terminó de acordar la fórmula integrada por el ministro de Economía, Sergio Massa, y el jefe de Gabinete, Agustín Rossi.

La foto que se volvió viral

En el marco de su visita oficial a Brasil, Fernández fue fotografiado en una situación muy particular, que algunos vieron como una muestra de que se encuentra en la recta final de su gobierno.

En la foto en cuestión, Fernández pasa revista a la guardia de honor antes de una reunión con el presidente de Brasil en el Palacio de Planalto en Brasilia, Brasil. Sin embargo, parece que uno de los guardias lo está atravesando con su sable mientras Alberto está cabizbajo y resignado.