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Intrigas disparatadas en Córdoba y un Gildo Insfrán blindado de boletas en Formosa

Los diferentes espacios políticos cordobeses difundieron supuestos sondeos con diferencias inexplicables. Bullrich viajó para acompañar a Juez, más allá del resultado. Insfrán busca acercarse a los más de 40 puntos de ventaja que sacó en las últimas elecciones.

Algún encuestador va a pifiar feo cuando se cuenten los votos en Córdoba. A lo largo del día se difundieron números que pronosticaban un triunfo de Luis Juez por hasta 5 puntos y otros donde Martín Llaryora se imponía por 17. Total normalidad. Como siempre, habrá que esperar hasta las 21, aproximadamente, para que empiecen a aparecer los primeros resultados.

No obstante, hay un clima que se instaló en las últimas dos semanas y se siguió percibiendo en la jornada de hoy. El operativo Schiaretti, por el cual sectores de Juntos por el Cambio propiciaron un acuerdo con el gobernador de Córdoba, terminó favoreciendo más a Juez que al candidato oficialista. 

La discusión que se generó le permitió nacionalizar una campaña que estaba muy ‘cordobedizada’. Dirigentes del radicalismo confiaban que hace dos semanas las encuestas le daban un cómodo margen al peronismo cordobés y que los últimos trabajos que recibieron los dejaban en situación de paridad. Una elección donde el nivel de participación vuelve a estar en la mira y puede ser determinante para el resultado final.

Final abierto en una Córdoba acostumbrada a tener un comportamiento en las elecciones locales y otro diferente en las nacionales. Mauricio Macri logró tanto en 2015 como en 2019 duplicar en la presidencial la cantidad de votos de JxC para gobernador. Hoy Juez aspira a que la nacionalización de la campaña lo beneficie, lo favorezca la polarización y se achique esa brecha. El peronismo cordobés, por el contrario, confía a que se mantenga la tendencia que lleva 24 años gobernando la provincia.

Sea cual sea el resultado, hay dos que ya tienen preparados sus discursos, según cual sea el resultado: Luis Juez y Patricia Bullrich, quien ya está en la provincia. En ambos casos, el objetivo es echarle la culpa de una eventual derrota a los movimientos políticos con Schiaretti, con el argumento de que desperfilaron a la marca opositora. No es lo que marcaban las encuestas, pero el discurso no tiene porque estar a tono con la realidad. Caso contrario, el triunfo será pura y exclusivamente por supuestamente haber logrado rescatar la identidad de JxC.

Gildo Insfrán al votar este domingo.

Para Bullrich, la apuesta está puesta en consolidar votos en Córdoba. Es una de las provincias que confía le dará una buena ventaja sobre Rodríguez Larreta en las PASO y busca aprovecharlo. Ya sea con el discurso triunfalista o con la excusa ante la derrota.

En Formosa, en tanto, nadie pone en duda que Gildo Insfrán logrará su octavo mandato consecutivo, para gobernar hasta 2027 y cumplir 32 años en el poder. A pesar de que se esperan diferencias menores a las últimas dos elecciones, ninguna estimación da lugar a sorpresas como las que se vieron el domingo pasado en Chaco. En 2019 ganó con el 71% de los votos contra 29% y en 2015, 73% a 26%. 

Las imágenes de cuartos oscuros que se difundieron durante la jornada dan cuenta también de la imposibilidad para la oposición de achicar diferencias, con los sublemas peronistas inundando de boletas azules las mesas. El Partido Justicialista presenta 64 sublemas contra 17 del Frente Amplio Formoseño (la versión local de JxC) y tres de otras opciones políticas.