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Lluvia de cambios y renunciamientos, pero siempre con un costado patriarcal en el conurbano

Varios intendentes decidieron, luego de más de dos décadas de mandato, dejar su lugar a quienes venían preparando para que los sucedan. En varios municipios del conurbano se fueron dando novedades hasta ahora impensadas pero que dejan abiertas muchas dudas.
Foto: Prensa Horacio Rodríguez Larreta
Foto: Prensa Horacio Rodríguez Larreta

La mañana empezó con la ratificación de una noticia que muchos manejaban en la noche anterior. Por primera vez, Gustavo Posse se iba a lanzar a una aventura que lo sacara de su zona de confort como intendente de San Isidro y, a media mañana, Diego Santilli lo presentó como su compañero de fórmula para la gobernación bonaerense. 

Por esas horas había alguna duda, que seguramente jamás tuvo Posse, sobre quién sería su sucesor al frente del municipio. En principio, con mucha lógica, se creía que era muy poco probable que delegara en su hija Macarena la responsabilidad de administrar los destinos de la comuna que él mismo había tomado tras la salida del poder distrital de su padre Melchor. En ese momento el líder de Recuperación Radical había salido a hacer una aventura como candidato de Adolfo Rodríguez Sáa.

El médico Juan Vaggio, concejal en uso de licencia y candidato ganador hace dos años, tenía todas las fichas. Pero pesó más la marca más distintiva de la provincia de Buenos Aires para encabezar el tramo local. De ahí que el lema sea SI. Es distinto. Nadie sabe, por ahora, si la llegada de Macarena fue fruto de algún estudio sesudo o por ese instinto tan particular que tienen los intendentes. 

Mientras que los Posse irán en la lista de Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich tiene ahí un exfuncionario larretista, que renunció a la gestión porteña hace dos años para volcarse hacia el ala más halcón del PRO. Ramón Lanús, a quien apoya Mauricio Macri directamente, será el candidato a intendente acompañado por los vecinalistas de Convocación y el acuerdo con el exdirigente histórico del possismo, Carlos Castellano. 

Otro histórico que decidió irse, pero no tan lejos, fue Alberto Descalzo. El jefe comunal, el primero y único que tuvo Ituzaingó durante toda su corta historia, propuso a su hijo Pablo, jefe de Gabinete desde hace dos mandatos, como su reemplazo. Sin embargo, el actual intendente no se irá muy lejos y estará como "guía" en el Concejo Deliberante y se presentará como primer candidato a concejal. 

Pablo Descalzo reemplazará a su padre, que irá de concejal. 

Algo parecido, aunque los una estrecha relación pero no son familiares, sucederá en Lomas de Zamora. Quien siempre fue su mano derecha, exdirector de prensa y actual presidente de la Cámara de Diputados provincial, Federico Otermín, sucederá a Martín Insaurralde quien en estos momentos está pujando para secundar a Axel Kicillof como vice, sin que nadie sepa si lo logrará. 

Ante la posibilidad de que Verónica Magario no se mueva de la fórmula bonaerense, porque Fernando Espinoza no quiere que lo desalojen de la administración municipal de La Matanza, Insuarralde secundará a Otermín como primer concejal. ¿No se aburrirá luego de ser jefe de gabinete e intendente durante casi dos décadas?. 

El otro que realizó su acto de "desprendimiento" fue el histórico intendente de Ezeiza, Alejandro Granados. Si bien desde hace varios años la cotidianeidad municipal está a cargo de su hijo Gastón, ahora "junior" tendrá la oportunidad de ser el candidato a intendente.