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El mito caído de los intendentes peronistas: ninguno pudo cruzar la barrera de su departamento

Tras las elecciones PASO del domingo pasado, surgieron cuestionamientos dentro del peronismo. Los intendentes “no kirchneristas” se impusieron en sus comunas , sin embargo no lograron construir por afuera de sus territorios ni ganaron cómodos. La ley que pone límite a las reelecciones.

Los más críticos aseguran en el peronismo que los intendentes no kirchneristas han alambrado tanto sus territorios que no dejan que entre nadie. Y que ahora “se encontraron con que el alambrado era tan alto que no pudieron salir”. Ninguno logra trascender y repiten una tradición: los llamados "caciques" del PJ son reyes en su pago, pero no logran cruzar la frontera. 

Tras el cierre de listas provinciales y luego de las PASO anticipadas de las comunas gobernadas por el PJ del domingo pasado, el intendente de Lavalle Roberto Righi sufrió un traspié: su precandidato para la sucesión luego de 20 años de mandato. El senador provincial Gerardo Vaquer perdió la interna contra el diputado provincial Edgardo González. El jefe comunal se encuentra con un futuro político incierto: no va como precandidato para ningún cargo y no pudo garantizar que su elegido contara con el respaldo del voto popular.   Emir Félix, quien administra San Rafael consiguió que su hermano Omar, exjefe comunal, fuera el más votado. Sin embargo, no ha conseguido armar una estructura por fuera de su departamento. Martín Aveiro, de Tunuyán, para asegurarse su continuidad decidió ir como precandidato a concejal en primer término, aunque desde otros sectores le insistían que encabezara que fuera precandidato a gobernador, una petición que también tuvieron sus pares, pero a la que ninguno accedió.

El cerco

El resultado electoral de Lavalle fue para algunos espacios políticos una sorpresa. Para otros dirigentes f “se venía venir”. Sostienen que Righi sabía que las encuestas le daban mejor a González y que prefirió igualmente a Vaquer. Ante esa elección, el diputado decidió  enfrentar en las urnas al senador y le ganó. Tras el domingo, lo que viene es complejo: es casi un hecho que González será el próximo intendente lavallino, luego de dos décadas de gestión de Righi. Ahora, el jefe comunal, deberá preparar la transición de su gobierno pero después de la asunción de diciembre su vida política no está clara. Aunque ya ha repetido en público que “no tiene problemas de volverse a su casa”.

Antes del cierre de listas para las PASO provinciales del 11 de junio, amagó con ir como precandidato a gobernador, una posibilidad que deslizó varias veces, incluso en público. Pero no tuvo el respaldo de sus pares. Entonces no avanzó con la iniciativa. Tampoco pudo negociar lugares en las listas con el kirchnerismo si él era el precandidato de la unidad. En un momento habló de armar un frente más amplio que el PJ y se especulaba que finalmente cerraría un acuerdo con el precandidato de la nueva alianza La Unión Mendocina, Omar De Marchi, pero eso no dio el salto pese a que mantuvo los canales de diálogo abiertos.

Emir Félix.

Tampoco quedó claro qué sería lo que haría Félix en estas elecciones. Finalmente por su problema de salud anunció que no sería precandidato a gobernador y decidió encabezar la campaña junto a su hermano Omar. Ambos, se han ido sucediendo en el poder en la comuna sanrafaelina de forma alternada desde el 2003. Como el actual jefe comunal ya fue precandidato a intendente por las dos gestiones que la ley permite como máximo, volvió a postularse el diputado provincial. Sin embargo el actual intendente caminó junto a él en la previa de las PASO departamentales y se recluyó en su territorio. A nivel provincial impulsó una lista que lleva como precandidato a gobernador a Guillermo Carmona y él postuló a la vice: la actual diputada nacional Liliana Paponet. Pero armó la lista de la Legislatura en su distrito que es el cuarto, porque en el resto no tiene incidencia.

El caso de Aveiro, fue claro. Para asegurarse la continuidad en Tunuyán, a la que no podía postularse porque también cumplió dos mandatos seguidos, postuló al presidente del Concejo Deliberante Emir Andraos. Pero como no medía en las encuestas como él, decidió poner su propio nombre como primer candidato a concejal. De hecho, insistió en la Justicia electoral para que su rostro figurara también en la boleta única a fin de que la ciudadanía del lugar detectara sin problemas que esa era su lista. Tampoco fue un gran armador fuera de su territorio y se concentra en asegurarse el departamento.

Para algunos dirigentes, la responsabilidad de esta situación la tiene el kirchernismo, encabezado por La Cámpora y Unidad Ciudadana que supo armar en distintos puntos del territorio y es ese el motivo también por el cual preside el partido. Los acusan de poner palos en las ruedas. Para otros, los intendentes no supieron armar más allá de sus comunas tras la muerte de Juan Carlos Mazzon, operador del sector azul, en agosto de 2015. Nadie pudo reemplazarlo y organizar esa fuerza que durante más de 15 años eran los imbatibles “caciques” peronistas.