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Quién es el legislador del PRO que va a manejar la campaña de Néstor Grindetti

La difícil tarea de implementar una campaña electoral en tan poco tiempo quedó a cargo del diputado provincial del PRO Adrian Urreli, el principal operador político de Néstor Grindetti. El vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense prepara el armado en cada uno de los distritos.

Pese a que hasta último momento Néstor Grindetti no estaba convencido de que iba a ser el elegido por Patricia Bullrich, lo único que tenía definido es que la campaña se la iba a manejar su operador de estrecha confianza. El diputado provincial del PRO Adrian Urreli es la persona que viene representando al intendente de Lanús, en licencia, en la Cámara de Diputados bonaerense, la caja de resonancia de todo lo que ocurre en la política de la provincia de Buenos Aires. Igual prefirió esperar hasta que la exministra de Seguridad terminara de definir quién se iba a quedar con la candidatura. Es una tarea más que complicada porque tienen poco tiempo para preparar una campaña contra un candidato ya instalado desde hace dos años como lo es Diego Santilli.

Néstor pensaba que iba ser Ritondo, esperó con tranquilidad el veredicto de Patricia, incluso de tomó tres semanas de bajo perfil para no presionarla”, describe a MDZ un allegado al presidente de Independiente. Ahora que se terminó la espera y empieza la tarea más dura, Grindetti delega gran parte del armado para la campaña en Urreli. Junto con Diego Kravetz, quien competirá para retener el municipio de Lanús, el diputado provincial forma parte de la mesa chica del candidato a gobernador de Bullrich. Lleva su segundo mandato como legislador por la Tercera Sección Electoral y, precisamente, por el peso territorial de esa región, es el presidente del bloque del partido amarillo. 

Urreli se inició en el sector privado y luego desembarcó en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tras el inicio del primer mandato de Mauricio Macri. En la gestión porteña es donde entabló una relación política y personal con su actual jefe político, quien por ese entonces se desempeñaba como ministro de Hacienda. A partir de ahí iniciaron la aventura de ganar el municipio de Lanús, un objetivo que lucía realmente inalcanzable. Un distrito de fuerte raigambre peronista en el sur del conurbano. Romper esa hegemonía era una quimera inalcanzable.


Urreli Grindetti fueron escalando posiciones. Pelearon por una banca de concejal y así, paulatinamente, se fueron instalando en ese territorio hostil. “Hoy parece muy fácil hablar de Grindetti como intendente de Lanús, pero fue subir una cuesta muy empinada. El triunfo de 2015 y, sobre todo, el del 2019 fueron dos fenómenos fuera de los común. Tal es así que en la actualidad sigue siendo el único jefe comunal no peronista de la Tercera”, agrega un vocero del PRO bonaerense. Rodeado por Jorge Ferraresi en Avellaneda, Martín Insaurralde en Lomas de Zamora y Mayra Mendoza en Quilmes, aprendieron a convivir con referentes que los miraban con desconfianza y muchos prejuicios. 

Todo ese aprendizaje le sirvió a Urreli para manejarse en una Legislatura que inicialmente era poco amigable para aquellos que vinieran del partido amarillo. De bajo perfil y estilo conciliador, el diputado bonaerense es él número dos de la Cámara  ayuda a Maximiliano Abad en el bloque unificado y cruzada por la interna entre “halcones” y “palomas”. Y esa diferencia se fue profundizando con la inminente competencia entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich.  

Adrián es el mejor complemento para su jefe, sabe navegar en aguas turbulentas y componer en momentos de negociación”, describe un colega del legislador bonaerense. También supo construir una excelente relación con Abad, titular de la bancada de JxC. Ambos tienen un muy buen vínculo con el presidente de la Cámara, Federico Otermin, el referente de Martín Insaurralde en ese cuerpo. Precisamente, el actual jefe de Gabinete bonaerense y hombre fuerte de Lomas de Zamora, encontró en Grindetti un canal de diálogo, pese a que el jefe político de Lanús decidió correrse de la interlocución permanente. 

En el 21, Urreli y Abad estuvieron en veredas opuestas por la PASO en la que compitieron Diego Santilli y Facundo Manes, pero ahora pueden transitar por el mismo camino. Grindetti quiere que su vice sea de origen radical y del sector que responde al presidente del Comité Provincia. Miguel Fernández, intendente de Trenque Lauquen, es uno de los que más suena porque aparentemente Abad podría ser candidato a senador nacional. También suena un plan alternativo que consistiría en un acuerdo con Facundo Manes para que presente finalmente su candidatura presidencial y comparta con Bullrich la fórmula Grindetti-Abad. Según dos fuentes de la UCR y un vocero del PRO, esa movida está siendo analizada para empardar la estrategia de Rodríguez Larreta que apuntaría a compartir la boleta de Santilli con José Luis Espert, un claro intento para sacarle votos a la exministra de Seguridad. 

Mientras tanto, Urreli arma su mapa del territorio de la provincia de Buenos Aires para analizar distrito por distrito el armado electoral de su espacio. Sabe que cuenta con poco tiempo para instalar a su jefe político frente a un rival que mide bien como Santilli. De aquí en más va a trabajar más cerca del jefe de campaña bonaerense de Bullrich, Sebastián García de Luca, en la definición de las estrategias en los municipios donde gobierna el PRO y los de la UCR. También deberán trabajar a destajo para impulsar un solo candidato en los distritos de los “sin tierra”. El bullrichismo tiene varios aspirantes en muchos de esos municipios. La mayoría de esos postulantes responden a Ritondo, al propio Grindetti, a Jorge Macri y a Joaquín De la Torre. Por eso la tarea será muy meticulosa para evitar herir susceptibilidades. “Se van a respetar los compromisos asumidos con nuestros socios políticos, en algunos casos habrá algún herido que se compensará con lugares en las listas de legisladores provinciales o cargos en un futuro Gobierno”, aseguran cerca del candidato a gobernador.

Por ahora suenan como seguros los ritondistas Marcelo Matzkin en Zárate, la concejal Rita Salaberry en Luján y Dálton Jaúregui, en Olavarría. Este último caso es muy peculiar porque se trata de un distrito gobernado por el PRO. El intendente Exequiel Galli sigue alineado al tándem Santilli-Larreta y hay varios referentes del bullrichismo que quieren derrotarlo en las urnas si no se pasa a las filas de la presidenta del PRO, en licencia. Parece que el polémico episodio del recital del Indio Solari en esa ciudad todavía ha dejado varías cuentas abiertas.

Son muchos los dirigentes que están molestos con Galli por la ayuda que recibió del Gobierno de María Eugenia Vidal cuando tambaleaba su permanencia en el cargo. “Se portó después de las manos que le dimos, el kirchnerismo lo tenia contra la pared en el Concejo Deliberante”, recuerda una fuente del entorno de la candidata presidencial.

Lo concreto es que, además del armado territorial, Grindetti y Urreli empiezan a preparar una campaña con prioridad en el conurbano. En el bullrichismo consideran que la exministra de Seguridad mide muy bien en el interior de la provincia y que la competencia se va a definir en el Gran Buenos Aires, sobre todo en los grandes distritos donde gobierna el peronismo.