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Los radicales apuntaron contra Javier Milei y hablaron de ideas "desquiciadas"

La mesa de conducción de la UCR consideró que el proyecto de "dolarizar la economía" es producto de ideas "desquiciadas" y de "falta de racionalidad". Además de criticar al Gobierno nacional, alerta por alguno de sus aliados del PRO que quiera aplicar estas ideas. Al líder liberatario no lo nombraron.
Gerardo Morales y Martín Lousteau encabezaron el encuentro en el Comité Nacional. Foto: Prensa UCR
Gerardo Morales y Martín Lousteau encabezaron el encuentro en el Comité Nacional. Foto: Prensa UCR

En un mensaje apuntado contra Javier Milei, en el que no lo nombran, la mesa nacional de la Unión Cívica Radical  hizo un crudo diagnóstico de la coyuntura y aprovechó para calificar de “desquiciadas” y con “falta de racionalidad política” sus ideas. Al mismo tiempo, afirman que las propuestas que "en medio de las crisis aparecen", llevarán “a la totalidad del pueblo argentino a licuar sus salarios y habilitar el comercio de órganos humanos”.

En un durísimo y descriptivo documento, en el que por una vez coincidieron todos los radicales, entre los cuales estaban referentes de Facundo Manes, Gerardo Morales, el titular del partido, el correntino Gustavo Valdés, el candidato porteño Martín Lousteau y el senador mendocino Alfredo Cornejo, los seguidores de Yrigoyen y Alem remarcaron las consecuencias nocivas que tiene para el país la inflación imperante en el que tampoco se olvidaron de mencionar las divisiones internas que tiene el gobierno y la agenda personalísima de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, a la que no mencionaron por su nombre en dicho documento.

Sin embargo, más de la mitad del texto está dedicado a puntualizar los gravísimos inconvenientes que podría provocar en la sociedad las experiencias propuestas por Javier Milei, a quien tampoco mencionaron, para dolarizar totalmente la economía argenta.

El orden en el que trataron el tema tampoco fue casual. Primero mencionaron que el radicalismo siempre apoyará las actividades económicas promovidas por la acción privada y que presentarán un programa económico consistente, “serio, basado en el diálogo y la firmeza, sin dinamita ni sangre”.

“Es que en medio de las crisis aparecen los desquiciados, los extremistas que prometen dolarizar para licuar los salarios, que sostienen que los órganos pueden comercializarse como un paquete de azúcar, que creen que la solución a la inseguridad es montar una guerra cotidiana en donde los ciudadanos anden armados”, puntualizaron.

En este punto tuvieron mucho cuidado para no quedar en la misma línea de la denuncia destructiva que había realizado Aníbal Fernández quien, adrede, consideró que toda la oposición al Frente de Todos quería incendiar el país.

Los radicales dispararon contra el Gobierno y Milei.

Tampoco nombraron a Mauricio Macri, pero más de uno de los allí presentes habrá pensado en él cuando, a pesar de haber renunciado a su candidatura presidencial, sigue insistiendo con llevar adelante las políticas levantadas por el anárquico economista de la escuela prusiana austríaca.

“Esos desquiciados son los mismos que ya sufrimos, que ahora usan otras máscaras y que una vez más, prometen entre agresiones y delirios, soluciones autoritarias de las que solamente puede nacer más sufrimiento. La desesperación suele ser enemiga de la racionalidad y los argentinos debemos estar atentos a las acciones de estos individuos, para que los brujos enajenados no vuelvan a digitar nuestros destinos”, dijeron en otro párrafo.

Poco diálogo en la Unión Cívica Radical

La mañana había empezado muy activa en los máximos dirigentes radicales que participarían este miércoles del encuentro. Las desconfianzas entre cada uno de los actores no ha bajado un milímetro y todos los decisores tienen cosas por decirse, que no lo hacen. Insólitamente, prefieren mantener conversaciones radiales pero no un encuentro cara a cara entre los seis o siete principales referentes del centenario partido para saldar de una vez las divisiones que aún padecen, que no son tan dramáticas como en el PRO, pero también ponen su propio ruido al principal frente opositor.

La convención partidaria, el único organismo partidario con poder de decisión para fijar alianzas electorales y aprobar la plataforma política que debe sostener esa alianza, aunque después no se cumpla porque el PRO también solicitará lo suyo, se reunirá el mes próximo y algunos creyeron que en esta convocatoria también los aliados a Gerardo Morales iban a proponer ungir al candidato a presidente que presentará el partido en las próximas PASO.

Al tener mayoría, por su alianza con Evolución Radical de Emiliano Yacobitti  y Martín Lousteau como aliado y algunos sectores provinciales de todo el país, eso desembocaría en una fractura tan expuesta como la que hoy muestran sus primos amarillos ya que ni Facundo Manes ni Gustavo Valdés desistieron de sus propias campañas.

Durante esta semana y la posterior el propio neurocientífico, junto con Maximiliano Abad, recogieron un fortísimo aval partidario para sus respectivas candidaturas a presidente y gobernador por parte de intendentes y legisladores del radicalismo de la provincia de Buenos Aires que querrán coronar con un acto a fecha a confirmar.

El documento