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Los candidatos de la "renovación" que pondera Cambia Mendoza en lugares donde no gobierna

Un grupo de dirigentes del radicalismo que comparten generación se postulan en las elecciones departamentales. Lo hacen, sobre todo, en departamentos donde no gobiernan. La maniobra de Cornejo para poner a prueba fuerzas territoriales sin arriesgar y la paradoja de su armado político.

El frente Cambia Mendoza tiene una primera línea envejecida; más cerca de la jubilación que de la innovación. Y detrás de ellos hay un grupo de jóvenes que, si bien no se caracteriza por su rebeldía, asoma como la "renovación". Las elecciones 2023 serán la primera prueba, pues el oficialismo "dejó jugar" a varios sub 40 para que sean candidatos; en los departamentos donde no gobierna o con internas para enfrentar a dirigentes clásicos. 

La postulación de Natalio Mema como precandidato a intendente de Luján es una señal en ese sentido. El secretario de Servicios Públicos ha crecido en la gestión de la mano de Alfredo Cornejo, tuvo continuidad con Suarez y le tocó enfrentar algunas de las políticas más complejas, como el nuevo sistema de transporte. Pero no había salido al ruedo electoral.

De "cuna" radical, ya trabajaba políticamente con otros funcionarios de su misma generación. Víctor Fayad, ministro de Hacienda, es uno de ellos. Con perfil más técnico, ese grupo formó parte de los equipos del radicalismo antes de volver al poder en 2015. Facundo Biffi, Rodolfo Montero, Pablo Magistochi, Diego Lázaro y Paula Allasino eran parte de ese equipo que tuvo recorridos diversos en la función pública. Una de las que dio el salto en ese grupo es Jimena Latorre, diputada nacional y posible candidata a vicegobernadora de Cornejo

Fayad y Mema, parte del equipo del radicalismo. 

Mema ahora se expone por primera vez en una elección compleja para el radicalismo, pero con una "oportunidad" a la vista. La gestión de Sebastián Bragagnolo es bien valorada, pero la simultaneidad de las elecciones puede darle más competitividad a sus opositores radicales. A diferencia de otros planos, en Luján puede haber una "campaña limpia" por el perfil de los candidatos. 

Otro joven al que el radicalismo expone en las elecciones en las que va de punto es Mauricio Pinti, precandidato en Maipú. Allí el dato sobresaliente no es que aspire a la intendencia, sino que enfrenta internamente a Néstor Majul, uno de los históricos operadores de Alfredo Cornejo y con un largo recorrido en Capital, Godoy Cruz, el Senado y, sobre todo, el Ministerio de Seguridad. Cornejo, hábil, habilitó que haya internas entre sus soldados en un departamento en el que no pone en riesgo nada. La sorpresa es que Pinti sumó adhesiones importantes en el plano generacional. Jimena Latorre, por ejemplo, es una de las promotoras de esa puja. Lo mismo ocurre con dirigentes relevantes de otros departamentos. Majul corre con la ventaja de la experiencia y la red que ya tiene montada en ese departamento. El gestor de esa lucha es testigo desde arriba, sin que nadie lo cuestione a él. 

Cornejo apoya a todos los candidatos. Majul es de estrecha confianza del exgobernador. 

En Lavalle el radicalismo también apuesta a un joven dirigente. Este es otro de los departamentos en los que se tiene poco que perder. Se trata de Lucas Luppo, un joven que sale al ruedo sin red, pero sin compromisos. 

La pelea más árida es la que ocurre en Guaymallén, donde Cambia Mendoza sí pone en juego el poder. Marcelino Iglesias postuló como candidato a sucederlo a Marcos Calvente, secretario de Obras de la Municipalidad. Esa decisión sorprendió, porque gran parte de la juventud "renovadora" del radicalismo apostaba por otro candidato: Nicolás González. Ambos son generacionales y trabajaban con Iglesias. Despechado, González renunció y mantuvo su candidatura, por lo que habrá PASO. 

En Godoy Cruz también hay algunas señales de renovación, generacional y de perfiles. Tadeo García Zalazar  y Cornejo dudan y tienen alguna disimulada tensión para elegir. Zalazar quiere y postula a Florencia Santoni, una de las funcionarias más activas y con mayor arraigo territorial en Godoy Cruz, y Cornejo le guiña el ojo a Diego Costarelli, su ex secretario privado y actual legislador; otro joven que podría dar el salto a una función relevante. 

La autoponderación del actual senador nacional para ser nuevamente candidato a gobernador anuló las intenciones de otros dirigentes de generaciones nuevas que peleaban por ese lugar, como el propio García Zalazar y Ulpiano Suarez. Como casi todo en Cambia Mendoza, hubo obediencia y subordinación, aún con el descontento real que produjo. El propio Cornejo sí habilitó la posibilidad de que haya una renovación obligada porque en su gestión se promulgó la prohibición de la reelección de los intendentes por más de dos períodos. También fue él el que generó la paradoja que vive ese partido: que él autorice la renovación.