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Patricia Bullrich, Ricardo López Murphy y el dilema de enfrentar a Macri en la Ciudad de Buenos Aires

La Ciudad de Buenos Aires tiene más candidatos que nunca. El factor Mauricio Macri tensa la interna en Juntos por el Cambio, mientras que el pacto Rodríguez Larreta - Lousteau pone en riesgo la campaña presidencial. Negociaciones sin pausa y la posibilidad de romper el espacio.
Patricia Bullrich y Ricardo López Murphy
Patricia Bullrich y Ricardo López Murphy

La interna de Juntos por el Cambio en la Ciudad de Buenos Aires es difícil de dimensionar. Los meses pasan, la crisis de liderazgo y determinación es evidente, y todos por lo bajo prometen y juran distintas plataformas con nombres, cargos y plazos que cambian al compás de los ofrecimientos. Mauricio Macri tensa con su heredero en la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, a través de la figura del economista Martin Lousteau. "Será amarillo o no será nada", repitió Macri la última vez que se tocó el tema.

Si Horacio no lo bendice a Jorge Macri y lo convence a Lousteau que se baje, la interna arderá como nunca antes. Patricia Bullrich lo sabe, metió el nombre de Ricardo López Murphy y ya estaba Roberto García Moritán listo para jugar, un capítulo apasionante de la novela citadina. 

Patricia Bullrich no tiene embajador de las ideas duras que intenta transmitir. Su carta fuerte fue durante casi dos años el exdiputado Waldo Wolff, hoy enrolado en la campaña de Jorge Macri para suceder a Horacio Rodríguez Larreta contra Martin Lousteau. El ahora secretario de Asuntos Estratégicos decidió dar un paso al costado harto de los tratos complejos e incumplimientos por parte de la exministra de Seguridad: la confianza y lo previsible, dos enormes desafíos para quien aspira a gobernar un país en crisis. 

Los llamados entre Patricia Bullrich y López Murphy se acentuaron, y ella sabe que necesita portavoz y armador. Juan Pablo Arenaza no logró pasar la primera prueba, no tuvo buen desempeño en medios y no tiene instalación ni perfil propio, por lo que podrá ser parte del armado pero jamás protagonista y se lo hicieron saber. 

El dilema de López Murphy es claro: la carta fuerte de su espacio en CABA es Roberto García Moritán. Tiene ya casi total conocimiento, no tiene críticas de casta, es joven, hombre de familia y del sector PyME que tan castigado fue por la pandemia y las políticas aplicadas.

 

López Murphy podría encarar una campaña corta en la Ciudad, donde tiene total conocimiento, pero sabe que ese desembarco generará esquirlas de distintos tamaños, y también lo sabe Bullrich, quien pagará un costo difícil de dimensionar con Mauricio Macri, quien le dejó en claro un año atrás que si no acompañaba a Jorge Macri en su aventura citadina, las consecuencias serían fatales para su candidatura presidencial. Una oferta que no podrá rechazar, entonces, la del ingeniero sangre calabresa que no logra definir su postura, pero tiene una centralidad que no tuvo cuando era presidente.