Cómo se usan en Mendoza las pistolas taser que tiene la Policía
Mientras en la Ciudad de Buenos Aires y a nivel nacional se debate por el uso o no de las pistolas eléctricas taser como una herramienta de disuasión, la policía de Mendoza tiene en su poder un lote de esas armas y están operativas, aunque las usan en muy pocas ocasiones. El problema es que fueron compradas hace 16 años y con el correr del tiempo evolucionaron mucho más.
Mendoza compró un lote de taser en 2007, cuando Alfredo Cornejo era ministro de Seguridad. El uso se demoró y hasta fueron prestadas a la Nación para capacitar a la policía federal y de las provincias. En ese momento, 2019, la intención de Patricia Bullrich era que se masificara su uso.
Según explicaron desde el Ministerio de Seguridad, las taser mendocinas están operativas y se usan. Están destinadas a las fuerzas especiales de la policía de Mendoza, con la idea de que tengan un arma no letal para casos especiales.
Según el protocolo interno, las armas eléctricas se usan para casos muy particulares, como toma de rehenes, intentos de suicidio u otra contingencia en la que deba actuarse de manera rápida y con el menos riesgo posible. No se han usado, por ejemplo, en manifestaciones u otros hechos masivos. "Las tienen las fuerzas especiales y las pueden emplear en sus operativos", explicaron.
Mendoza había comprado 19 pistolas. La propia policía local capacitó a fuerzas federales y las armas retornaron a Mendoza. Bullrich había comprado 200 que no se usaron nunca luego de que en 2019 cambió el gobierno nacional. En paralelo comenzó la polémica con la policía de la Ciudad de Buenos Aires. Desde la jefatura de Gobierno de ese distrito reclaman por no poder importar las herramientas. Antes, también hubo una polémica judicial que se resolvió a favor del uso de las taser.
Según la explicación oficial que brindaban en Mendoza cuando se presentaron las taser son armas "de electrochoque, que disparan proyectiles con cables que suministran corriente suficiente como para afectar los músculos, principalmente las extremidades, e inmovilizar temporalmente". Aunque no está presupuestado aún, en el Ministerio de Seguridad analizan la posibilidad de comprar nuevas taser, sobre todo por la evolución que tuvieron.

