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Quién es Walter Bento, el hombre que se creía intocable y perdió todo

Asumió como juez en 2005 de la mano de Néstor Kirchner. Ostentó poder y riqueza y sus vínculos lo sostuvieron en el cargo hasta último momento.

Pablo Icardi
Pablo Icardi miércoles, 8 de noviembre de 2023 · 12:08 hs
Quién es Walter Bento, el hombre que se creía intocable y perdió todo
Foto: Alf Ponce Mercado/MDZ

Walter Bento no era un juez humilde. Solía poner sus títulos por delante y anteponía cuanto filtro pudiera para que accedieran a él. En el trasfondo de su propia vida no tenía ese trato, pues hasta le prestaba su auto particular a un acusado de delitos que él mismo había investigado. El ahora ex juez federal tenía una especia de pyme dentro de tribunales pues toda su familia y hasta amigos de los hijos trabajaban en su órbita, algo que no está fuera de los usos y costumbres en el edificio de calle España. El hombre al que le gustaba que lo trataran con el protocolo por delante, ahora perdió todos sus privilegios porque fue destituido como juez federal, una de las deshonras mayores. 

Bento fue secretario del juzgado federal 3 desde el año 1992 y por eso en Mendoza ya lo conocían. Pero fue bastante tiempo después cuando regresó, pero con mucho más poder. En 2005 fue elegido para hacerse cargo del juzgado federal 1 de Mendoza, el cargo de mayor poder en Tribunales.

Ese sillón estaba vacante porque en 2002 había sido destituido Luis Leiva y la sucesión no era un tema cualquiera, pues se trata del juez con competencia electoral en la provincia y también quien investiga los delitos federales, como contrabando, en una provincia por la que pasa el mayor flujo de comercio internacional terrestre del continente.

Bento intentó construir la idea de una "confabulación" detrás de las acusaciones y hasta una trama política. Él en realidad conoce del tema, pues no salió de un repollo: fue elegido gracias a padrinazgos de ese estilo. Néstor Kirchner lo eligió por sugerencia de Juan Carlos Mazzón, el operador peronista que tenía un despacho en Casa Rosada y era el gran gestor del orden del PJ mendocino. Además, Bento tenía una madrina. Para entenderlo dejaba señales en su despacho, donde había una colección de búhos. Esa madrina era la jueza María Servini, también jueza electoral nacional. 

En 2011 había sido denunciado en el Consejo de la Magistratura y pidieron juicio político luego de que determinara la intervención de la empresa Cablevisión, a pedido de otra compañía. En ese proceso zafó, pero la Corte Suprema anuló la actuación de Bento

Walter no era el único Bento en Tribunales y tampoco el único en el banquillo de los acusados. Nahuel y Luciano, dos de sus hijos, fueron nombrados en altos cargos en Tribunales. Marta Isabel Boiza, su esposa, ya era funcionaria. Los cuatro formaban una cofradía y ahora están acusados de haberse enriquecido ilegalmente y lavar dinero proveniente del pago de coimas para acceder a beneficios judiciales. 

La convivencia en Tribunales Federales era compleja. Desde hace años estaba instalado que en el Juzgado Federal 1 para que las acusas avanzara o se frenaran por conveniencia era conveniente hablar con determinados abogados. Esa idea comenzó a tomar forma y se transformaron en sospechas primero, testimonios  y pruebas que terminaron con Bento procesado por ser el líder de una asociación ilícita. La propia Cámara Federal había pedido a la Corte y al Consejo de la Magistratura que actuara por los problemas que le generaba seguir conviviendo con Bento. Es que aún procesado por delitos graves, seguía ejerciendo como juez federal, con causas a su cargo y hasta elecciones que pasaron por sus manos. 

Bento no era una persona austera. En ninguno de los sentidos. Estuvo más de 900 en el exterior, se alojaba en hoteles de lujo en Estados Unidos y era habitante frecuente en un departamento en una zona exclusiva de Miami cuya propiedad es aún un misterio. También fue pasajero de aviones privados y uno de esos viajes fue confirmado por él mismo: se fue a Uruguay a ver un recital en un hotel Casino, todo pagado por el dueño de una sala de juegos. Bento era el juez que se creía intocable, ahora es un hombre que perdió los privilegios. 

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