Presenta:

El nuevo dato sobre el caso Chocolate Rigau que sorprende a los investigadores

Los investigadores detectaron que la operatoria que incrimina a la Legislatura bonaerense en una mega estafa, por ultilizar tarjetas de débito de gente que no trabajaba allí, empezó mucho antes.
Foto: Archivo MDZ
Foto: Archivo MDZ

El caso de Julio "Chocolate" Rigau, que no es de él sino de todo el sistema político de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, empieza a ser un piano tirado desde un noveno piso a los funcionarios judiciales que deben decidir sobre el mismo, desde la fiscal hasta los camaristas, para que luego el juez de garantías tome una decisión.

Según surge de las investigaciones y las declaraciones aportadas por los imputados y el contenido del teléfono celular de Rigau, el retiro de dinero en efectivo a través de las 48 tarjetas de débito viene realizándose desde hace dos años.

Betina Lacki, la fiscal, Hernán López, el fiscal General de Gobierno, Julio Conte Grand, el procurador y Guillermo Atencio, juez, saben que cualquier cosa que hagan y decidan tendrán una consecuencia.

Para ellos, conocedores de cómo se mueven los resortes del poder, todavía no está del todo claro quién tuvo la decisión de detener a “Chocolate” en la noche del 9 de septiembre mientras retiraba, con cuarenta y ocho tarjetas de débito que no le pertenecían, dinero desde los cajeros automáticos más expuestos de la La Plata.

No es para menos. Ellos han visto detenciones in fraganti que podían derivar en procesos graves para los funcionarios públicos que, súbitamente, desaparecen del ámbito judicial. “Este, sin embargo, no. Por lo menos es raro”, deslizó uno de los que vio en más de una oportunidad el expediente pasar entre sus manos.

Desde un inicio, las malas lenguas suponen que Sergio Berni, el ministro de Seguridad de Axel Kicillof, con viejas cuestiones pendientes con los políticos bonaerenses, inclusive los de su propio espacio, no activó nada para frenar la situación. Todo lo demás es conocido.

Si bien el expediente no arrojó mayores novedades desde hace diez días por los nuevos reclamos presentados por los abogados defensores de Chocolate, las acciones que se conocieron tuvieron que ver, entre otras cosas, por el contenido del teléfono celular que le secuestraran al imputado la noche de su detención.

Por ejemplo, el pedido de detención de Claudio y Facundo Albini, padre e hijo con gran incidencia en el mundo Rigau, es un hecho concreto. A ellos se les suma Raúl Folone, uno de los dueños de los plásticos de los cuales se generaba la recaudación clandestina.

Para los investigadores, la presión desaparecería si la Cámara devuelve el expediente con posterioridad al balotaje. “Obvio que estaremos liberados. Actuaríamos sin presiones de los que facilitaron el fraude, que reclaman su inocencia, y de la opinión pública, que verían cualquier decisión para beneficiar a tal o cual candidato”. 

Sin embargo, dada las respuestas sociales, el impacto electoral es menos que nulo. En La Plata, donde Facundo Albini iba de candidato a concejal de Julio Alak, y en Lomas de Zamora, donde Federico Otermín y Martín Insaurralde iban en lo más alto de la boleta municipal, ganaron los candidatos hoy investigados. 

La Sala 3ra, la misma que desechó el pedido de los defensores de “Chocolate Rigau” cuando estos querían archivar la causa, parece dispuesta a tomarse su tiempo. Mal pensados, algunos creen que querrán liberar el expediente con pocos días de antelación a la segunda vuelta y poner en aprietos al juez para que ratifique o rectifique lo actuado por la fiscal, como ser las detenciones solicitadas.

“El mencionado Rigau, a través de las gestiones realizadas por Facundo Albini, rendía cuentas del dinero obtenido de las extracciones realizadas al funcionario público Claudio Albini, quien retenía las elevadas sumas de dinero, logrando perfeccionar de este modo el fraude a la administración pública”, dice en un párrafo del extenso informe la fiscal Lacki.

En el expediente sobresalen varias conversaciones entre Rigau y los supuestos dueños de los plásticos, a los que le daban mensualmente entre $46.000 y $50.000 pesos a cada uno. El resto quedaba para la casa. En cada pago realizado, “Chocolate” le enviaba el comprobante correspondiente.

En cada instancia de la investigación que “Chocolate” no es un “lobo solitario” y que la familia Albini son solo un eslabón, importante, de una cadena más complicada con solidaridades transversales entre todos los partidos políticos.

Si bien la responsabilidad máxima puede ponerse sobre los hombros del actual titular de la Cámara, Federico Otermín, intendente electo de Lomas de Zamora, la decisión por cada contratación y locación de servicios, en este caso por medio centenar de sueldos de casi $600.000 pesos, necesita siempre la validación de los vicepresidente del cuerpo Adrián Urelli, del PRO. 

Chocolate había ingresado en la Cámara en 2009 a través del entonces diputado provincial Guillermo Escudero, de buena relación política y personal con Pablo y Gabriel Bruera, legislador y exintendente municipal de La Plata desde 2007 hasta 2015.