Debate presidencial: "Triunfó la política por sobre un candidato improvisado"
El pasado domingo se realizó el último debate presidencial que tuvo como protagonistas a Sergio Massa y Javier Milei. Ambos candidatos fueron partícipes de una noche que se caracterizó más por los constantes cuestionamientos y chicanas, que por presentar sus propuestas al público. Lejos de brindar certeza a los argentinos, crearon un mayor desconcierto de cara a qué decidir el 19 de noviembre en las urnas del balotaje.
Gabriel Slavinsky, especialista en campañas electorales, habló con MDZ Radio 105.5 FM y repasó, punto por punto, lo que dejó el debate electoral: "Fue un debate en el que Sergio Massa condujo, administró los tiempos y arrinconó a Javier Milei. Esto se notó en la estrategia del candidato de Unión por la Patria, en donde al liderar el debate, lo que hizo fue también evitar hablar de muchos temas que lo incomodaban. Él tuvo un objetivo muy claro que era no hablar de temas relacionados con el Gobierno nacional, específicamente de economía, y de alguna manera tomar protagonismo haciéndole preguntas a Milei intentando reducirlo a un columnista de televisión. Me parece que no hay duda de que el debate, tanto en estrategia como en conocimiento, lo ganó Massa".
"Me da la sensación de que los debates sirven para tomar decisiones, las 5 millones de personas mirando crean un efecto muy relevante. Todo va a depender muchísimo de la conversación digital posterior y las repercusiones de prensa. Hay claramente un consenso de que el gran ganador fue Sergio Massa, pero me parece que la gente esperaba como un knockout constante, que Milei pierda la serenidad porque no es un candidato confiable. Lo que vimos es un triunfo de la política por sobre un candidato improvisado y nuevo. Yo creo que a Massa le faltó doblegar mucho más la voluntad de Milei", sumó.
Respecto a cuáles eran los objetivos previos a la llegada de este debate, explicó: "Me parece que el de Sergio Massa era evitar los temas propios y, sobre todo, marcar este miedo hacia Milei de que había cierto desequilibrio psicológico para la capacidad de gobernar un país. En el caso de Javier Milei fue marcar, en lo que podía, el enojo que hay de la ciudadanía con el Gobierno nacional, pero no lo logró como uno esperaría. Parecía como si Milei no tuviera una estratégia firme. Puede ser que su objetivo era, con una estrategia conservadora, no perder la calma. Si el objetivo fue ese, lo logró. Entonces, en su equipo de campaña deben estar conformes porque podría haber sido peor, Milei podría haber perdido por knockout, pero sólo fue por unos puntos y ahora van parejos a la presidencia".
En relación a la posibilidad que tiene Javier Milei de cara a quedarse con el cargo presidencial tras el debate, comentó: "Para llevarse más del 50% de los votos, me parece que la lógica a la que debe acudir es la de moderación y marcar certidumbre, sobre todo porque del otro lado le están diciendo desequilibrado emocionalmente y lo acusan de ser agresivo. Entonces, me parece que lo mejor en este caso es conservar la calma, y de ese modo dejar el debate en el olvido y ver que la intención de voto no se haya movido lo suficiente".
"Massa es un candidato que se nota profesional, que cuando se despliega, muestra todos sus recursos. El coaching o el entrenamiento es para comprimir los mensajes y ser eficiente. No es manipulador, al revés, el coacheo lo que permite es sacar la mejor versión de cada uno. Yo defiendo los entrenamientos a los dirigentes, porque la ciudadanía necesita de dirigentes entrenados que les den un mensaje cierto, simple, certero y conciso, no que estén dando vueltas. En el diagnóstico de campaña de Sergio Massa, lo que se buscaba era un knockout en el debate, querían lograr desequilibrar y desestabilizar al candidato libertario", concluyó el especialista refiriéndose al desempeño del candidato oficialista.