Opinión

El Bandido sigue flotando: las consecuencias del escándalo Insaurralde

Las imágenes de Martín Insaurralde y la modelo Sofía Clérici en un lujoso yate, llamado "Bandido”, en la zona de Marbella generaron un tsunami de mensajes y memes en las redes sociales.

Jorge Enriquez sábado, 7 de octubre de 2023 · 09:51 hs
El Bandido sigue flotando: las consecuencias del escándalo Insaurralde
Ni el más fervoroso de los “insaurraldistas” (si tal categoría humana existiera) cree que las fiestas de su líder, y su lujoso tren de vida se financian con sus sueldos de funcionario público Foto: Facebook Martin Insaurralde

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kiciloff, declaró que se enteró del tema por los medios y procuró hacer de la necesidad una virtud vendiendo como un mérito que le hubiera pedido la renuncia a Martín Insaurralde de manera muy veloz. Sergio Massa, el ministro de Economía, que también actúa como presidente de la Nación y candidato al mismo cargo (rarezas de estas comarcas) también declaró que con esa renuncia el tema estaba terminado, que el navegante ya había pagado con su alejamiento.

Es bastante gracioso que ante cualquier escándalo que lo salpica, el kirchnerismo quiera determinar cuándo finaliza el mismo.
Pero no se lo vamos a permitir. Esto no termina, sino que recién empieza. Kicillof sostuvo que no se trataba de un delito sino de una falta ética. En verdad, si esa bacanal hubiera sido pagada con recursos bien habidos, nada habría que reprocharle desde el punto de vista jurídico. Uno podría sentir desagrado ante ese exceso de vulgaridad, de exhibición impúdica de la riqueza, pero en
una sociedad libre cada cual hace con su dinero lo que quiere, mientras no infrinja las leyes.

La cuestión es otra, porque ni el más fervoroso de los “insaurraldistas” (si tal categoría humana existiera) cree que las fiestas de su líder Martin Insaurralde, y su lujoso tren de vida se financian con sus sueldos de funcionario público, que es la única ocupación que se le conoce desde su juventud. Más aún, para un buen “insaurraldista” la sola sospecha de que los gustos del jefe se paguen con ahorros provenientes de su trabajo personal y lícito debería ser ofensiva. Por suerte para ellos, ha trascendido en los últimos días que su exesposa, la señora Jessica Cirio, habría cobrado luego del divorcio con el intendente de Lomas de Zamora, la suma de 20 millones de dólares, luego de un reclamo que hiciera por 50 millones de la misma moneda, lo cual permite inferir que el acervo conyugal de la sociedad hoy disuelta era de 100 millones de dólares. Todos datos que, hasta ahora, no fueron desmentidos.

Para un buen “insaurraldista” la sola sospecha de que los gustos del jefe se paguen con ahorros provenientes de su trabajo personal y lícito debería ser ofensiva.

Pocos días antes de conocerse la celebración mediterránea, tuvo bastante difusión la noticia vinculada con un oscuro empleado de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, Julio “Chocolate” Rigau, quien fue descubierto mientras extraía dinero en un cajero automático mediante 48 tarjetas de débito pertenecientes a otros tantos “empleados” de esa Legislatura. “Chocolate” fue detenido, pero poco después se ordenó su liberación porque no había habido orden judicial previa, en un fallo vergonzoso que pasa por alto que se trataba de la comisión in fraganti de un delito.

Todo hace pensar que “Chocolate”, que depende funcionalmente del presidente de la Cámara de Diputados, Federico Otermin, ambos vinculados estrechamente, tanto en el plano personal como en el político, con Insaurralde, no era más que el último eslabón de un vasto sistema de corrupción para financiar a ciertos sectores políticos. La señora Carolina Píparo, candidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires por el partido de Javier Milei, también estaría implicada. Al final, no era contra la casta, sino con la casta. De allí el mutismo que, sobre estos ignominiosos temas, mantuvieron durante el primer debate presidencial el libertario y el siempre versátil Massa.

Quien sí hizo mención expresa de estos graves hechos que constituyen una afrenta contra la República fue Patricia Bullrich, una
abanderada de la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, respaldada de una trayectoria de vida honesta y transparente.
Los mencionados escándalos deben ser investigados en profundidad, cualesquiera sean las fuerzas políticas involucradas en los mismos. Se trata de conductas inaceptables y repudiables en cualquier caso, pero mucho más en un país con altísimos niveles de pobreza y marginalidad.

Resulta lacerante ver que mientras un 66 % de nuestros niños son pobres y que más del 40 % de la población esté en esa condición, tengamos funcionarios megamillonarios que obscenamente se enriquecieron a costa del Estado y de todos nosotros.
Mientras estos delincuentes viven en la opulencia con total de desprecio del pueblo, 10.000.000 de argentinos no tienen acceso al agua corriente, perdiendo 3 meses del año y entre 3 y 6 horas por día para ir a buscar agua, 1.000.000 de compatriotas no tienen ni baño ni letrina, más de 16.000.000 carecen de cloacas, con las graves consecuencias que ello acarrea para la salud y tenemos
una carencia de 3.800.000 viviendas.

Massa y Kicillof quieren salirse del problema, pero no pueden. Son parte esencial de una trama mafiosa que se sustenta en los negocios más oscuros. Y menos podría Cristina Kirchner, que fue quien en los hechos designó a Insaurralde, el hombre fuerte del peronismo bonaerense, en la Jefatura de Gabinete de la provincia. No es cierto que no sabían quién era. Lo conocían con
toda precisión. Y fue precisamente por ese “curriculum” que lo designaron. Al fin y al cabo, lo que haya robado Insaurralde, que sin dudas es muchísimo, debe ser una ínfima parte de lo que robaron los Kirchner, sus socios y cómplices. Solo que el jefe del clan no se mostraba en yates suntuosos, sino que engrupía a su feligresía firmando decretos con biromes BIC.

Es lógico que ante estas canalladas que salen a la luz mucha gente pierda confianza en sus instituciones. Pero sería un tremendo error dar un salto al vacío. Ya nos pasó y nos puede volver a pasar que el “que se vayan todos” termine con que los peores no se fueron, sino que se reciclaron. En esa confusión que une a justos y pecadores ganan siempre los bandidos.

Jorge Enríquez

* Dr. Jorge R. Enríquez
Exdiputado nacional – Presidente de la Asociación Civil JUSTA CAUSA
Mail: jrenriquez2000@gmail.com
Twitter: @enriquezjorge
http://jorgerenriquez.wordpress.com

 

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