La estrategia de Walter Bento para conseguir el beneficio de prisión domiciliaria si es destituido
La defensa de Walter Bento pidió la absolución y cuestionó a la Fiscalía por delitos prescriptos.
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZLa situación del suspendido juez Walter Bento entra en etapa de definiciones. El 8 de noviembre habrá sentencia en el juicio político y si el juez es destituido por mal desempeño, perdería los fueros y podría ser detenido porque pesa sobre él un pedido de captura. Ante ese escenario, la defensa prepara el terreno para evitar que Bento vaya a una cárcel común. Uno de esos movimientos es avanzar con la estrategia para pedir, llegado el caso, la prisión domiciliaria. Para eso, el juez avanza sin límites: expuso públicamente la situación de uno de sus hijos, que tiene una discapacidad, para poner de relieve la dependencia que tiene de él y su esposa.
Días atrás la defensa técnica del suspendido juez federal de Mendoza, Walter Bento, presentó un escrito ante el jurado de enjuiciamiento acompañando un informe socio ambiental. Ese texto habla precisamente de la situación de uno de sus hijos y pone énfasis en la dependencia de sus padres por la discapacidad que tiene. “A los fines de que el Jurado tome conocimiento de las trascendentales consecuencias que su decisión irradiará sobre la totalidad del grupo familiar”, expresa Bento al inicio del escrito. En el informe al que se hace referencia se menciona cómo Bento y su esposa cuidan a su hijo y la supuesta dependencia que tiene. Incluso se menciona que sólo se vincula con sus padres, quienes se encargan todas las tareas.
Pero para la defensa de Bento, la suerte está echada y consideran que el jury tiene tomada la decisión de removerlo. Así lo dijo en MDZ, Mariano Fragueiro Frías. “Obviamente, que hoy la remoción va a ser un triunfo no solamente para Rosatti, el presidente de la Corte, sino también para Bullrich y el Frente de Todos va a ser funcional a eso”, aseguró el abogado.
La estrategia
Bento enfrenta dos procesos. El juicio oral es por las denuncias de corrupción que pesan sobre él y por lo que fue procesado. Entre otras cosas, está acusado de cohecho, asociación ilícita, enriquecimiento ilícito y lavado de activos. En paralelo, se realiza un juicio político donde se evalúa si tuvo mal desempeño como magistrado. Aunque hay hechos vinculados, los dos procesos no tienen relación funcional: puede ser destituido por mal desempeño y no condenado en la justicia penal; sin que una cosa anule a la otra. La vinculación inmediata que sí tiene está relacionada con la posibilidad de que el juez sea detenido. Si lo destituyen, pierde los privilegios y, con ello, la inmunidad de arresto. Así podría ser detenido inmediatamente y allí entraría en juego la posibilidad de acceder a la prisión domiciliaria.
En este nuevo escrito Bento pone de relevancia la discapacidad de uno de sus hijos, Facundo, acompañando un informe socio ambiental en que expone situaciones de su intimidad. Pero, además, hace una particular interpretación por la falta de asistencia de su hijo. Bento fue suspendido y, como corresponde en esos casos, le quitaron el salario. Al parecer, no buscó otra forma de que su hijo tenga la cobertura médica y social que demanda, aún a pesar de que la Ley de Discapacidad prevé que el propio Estado brinde los medios a quienes no tienen cobertura. “El informe que se adjunta da cuenta -entre otras cuestiones- que, frente a esta irregular situación, Facundo -hijo del juez sometido a proceso- ha sido arteramente privado de su asistencia, siendo responsables de la violación de sus derechos cada uno de los que por acción u omisión convalidaron semejantes acciones inhumanas”, dice el escrito, transfiriendo la responsabilidad.
Lo cierto es que en Tribunales se sabe que esa “movida” no hace más que preparar el terreno para pedir, en caso de ser removido por el jurado de enjuiciamiento, la prisión domiciliaria. “Ese escrito más que al jury, va dirigido a Tribunal Oral Federal N°2, integrado con las juezas Gretel Diamante, María Carolina Pereira y Eliana Rattá”, dijo a MDZ uno de los abogados defensores de uno de los más de 30 imputados que tiene en vilo al mundillo judicial mendocino.
El TOF n°2 integrado con las juezas Gretel Diamante, María Carolina Pereira y Eliana Rattá son las que tendrían, a futuro, la difícil tarea de resolver si le dan o no la domiciliaria a Bento en caso de que el 8 de noviembre próximo el jurado de enjuiciando lo encuentre culpable de mal desempeño, destituyendo en el cargo de juez federal de Mendoza, a cargo del Juzgado Federal N°1 con competencia penal y electoral.


