Renuncias y despidos en el hospital que maneja Camioneros
Renuncias y despidos de profesionales de la salud y otros trabajadores vienen ocurriendo en los últimos meses en el hospital Santa Isabel de Hungría de Guaymallén, que maneja el gremio Camioneros. En el sector de la salud se comenta que habría unas 100 personas de distintas especialidades que han dejado sus puestos. El secretario general de Camioneros Ricardo Letard, negó a MDZ que sea ese el número pero reconoció que hay personal “que se va porque no puede cumplir con las nuevas exigencias”.
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El hospital que queda cerca del Notti, fue inaugurado en 2012 por el referente nacional de Camioneros, Hugo Moyano. Desde su fundación, tuvo problemas para arrancar y recién el 25 de octubre de 2015 pudo abrir finalmente sus puertas.
El edificio es de 9.000 m2 en dos plantas, sobre la base de un terreno de casi una hectárea. Dispone de 120 camas de internación y 17 consultorios externos. Sin embargo desde hace varios meses hay un éxodo de trabajadores.
Las distintas versiones a las que accedió MDZ coincidieron en que hay un centenar de personas entre médicos, nutricionistas, auxiliares, que han sido despedidas o se habían ido por las condiciones que ofrecía el centro asistencial.
Consultado Letard, explicó que: “Mi gestión comenzó el 20 de diciembre pasado y decidimos dar un giro radical al hospital”. En ese sentido, el dirigente gremial aseguró que se le pidió la renuncia a todo el personal político, es decir a “directores y segundos mandos”, de acuerdo a lo que indicó, porque respondían políticamente a la gestión anterior de Camioneros.
Respecto al “giro radical” que Letard asegura que la conducción está dando al hospital, está vinculado a que antes “estaba manejado por máquinas y puestos políticos”. Es decir que la atención al público no la hacían personas, y que ahora “eso cambió, por eso hay gente que no se adapta y se va, lo que queremos es que a los pacientes sean atendidos con una sonrisa, no a través de una máquina que le indique a dónde ir”.
En esa línea, reconoció que el hospital despidió a 6 trabajadores y que habría unas 11 más que se han ido porque “no se adaptan a las nuevas condiciones”.
En ese sentido, Camioneros pretende que todo el personal marque y cumpla horarios y que según advierten en el gremio, había trabajadores de la salud que no estaban dispuestos a cumplir con las exigencias.
Una de las versiones sobre las irregularidades en el centro asistencial apuntaban a que la mayoría del personal está en negro. “Gente en negro no tenemos, pero sí estamos empezando un proceso para registrar a todo el mundo. Hay gente que factura y que lo seguirá haciendo porque trabaja en otros lugares y otros estarán en la planta”, aseveró.
Respecto al pago de los sueldos. Letard afirmó que el hospital paga “lo que corresponde por ley a cada trabajador” y que “exige que se cumplan las horas correspondientes”.
MDZ consultó a los gremios que representan al personal de la salud pero aseveraron que no han recibido denuncias por inconvenientes en el centro asistencial. Desde el ministerio de Salud advirtieron que no intervienen en cuestiones vinculadas a condiciones laborales de hospitales privados.


