Sin Portezuelo del Viento, ahora las dudas continúan con El Baqueano
Producto de las trabas que pusieron las provincias que integran el Coirco (Comité Interjurisdiccional del Río Colorado), se cayó el proyecto de avanzar con Portezuelo del Viento. Entonces este miércoles el gobernador mendocino Rodolfo Suarez anunció que avanzarán con la construcción de la represa El Baqueano, en San Rafael. Allí se destinarán parte de los 1.023 millones de dólares enviados por Nación como compensación por el perjuicio que sufrió Mendoza con la promoción industrial.
Carlos Abihaggle, exsuperintendente General de Irrigación, se refirió en MDZ Radio a la decisión anunciada por Suarez. "No conozco la evaluación económico/financiera de El Baqueano, no sé si está hecha o no ni la sustancia de retorno, es decir, cómo volverá el dinero a la provincia. No hay datos para dar una opinión fundada respecto del tema, puede ser una opinión política pero nada más", manifestó.
"Yo he planteado que este dinero es la última 'joya de la abuela' que tenemos en Mendoza y lo ideal sería hacer un fondo rotatorio. Esto significa que haya una administración muy eficiente de esos fondos, que estén en un fideicomiso a cargo de Hacienda y que estén dedicados a hacer obras con retorno, que vuelvan a ese fondo y que a futuro se hagan más obras", continuó.
La preocupación de Abihaggle es que lo envíen "a unas pocas obras y que ahí muera", algo que "no me parece muy adecuado ni sustentable en el tiempo".
Lo que se sabe hasta el momento es que la represa costará 525 millones de dólares, generaría alrededor de mil puestos de trabajo y tiene un tiempo de ejecución de 5 años. En teoría, esto generará energía hidroeléctrica, que el Estado podrá vender para generar más fondos. Al respecto, el exsuperintendente de Irrigación dijo que "hay que ver en qué tiempo va a volver ese dinero, si volverá en dólares o en pesos, hay que analizar muy en detalle el tema".
De todos modos, "a mi me parece que la discusión debiera estar primero en los criterios con los cuales se va a distribuir ese dinero: de equilibrio geográfico, que genere trabajo de calidad, cuál es el impacto en el ingreso bruto de la provincia, de qué modo van a participar las pymes. Hay que ponerse de acuerdo en 6 o 7 criterios y las obras que cumplan mejor con ellos son las que vamos a realizar".
Por último, Abihaggle destacó que a su entender "esta es una gran oportunidad para hacer un clúster del agua y la energía. Mendoza tiene un prestigio a nivel nacional e internacional, somos un ejemplo de administración del recurso hídrico y esa marca la tenemos que vender generando empresas, capacidad técnicas, consultorías y así ser un producto de exportación. Hay 12 ejemplos en el mundo de clúster del agua y energía que se convierten en un factor muy importante para cuando hablamos de un cambio en la matriz productiva. A la par debemos hacer obras, desarrollar tecnologías, managment y nos vendemos al mundo".