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Los ataques a la Justicia no son gratis

Las consecuencias del desgaste y la tensión entre el gobierno nacional y el poder judicial generan una profunda crisis institucional que debilita la credibilidad en los poderes del estado, en particular del Poder Judicial.
Foto: archivo
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Una encuesta de opinión realizada por la consultora Isonomía y la asociación civil Abogados de Pie en relación al funcionamiento, la independencia, e imagen del Poder Judicial evidencia la falta de credibilidad en los poderes del estado, en particular de la justicia.

En primer lugar, un 86% de los encuestados dice tener una mala o regular imagen de la justicia, aunque de ese porcentaje solo un 14% manifestó haber tenido una experiencia en algún juzgado alguna vez. Este dato refleja una falta de conocimiento en general por parte de la ciudadanía de quiénes son los encargados de prestar el servicio de justicia hacia la comunidad. Del análisis de este dato podemos deducir que la mala imagen de la Justicia está dada en gran medida por los permanentes embates del gobierno al sistema judicial en general, reflejándose en los intentos de control tanto a través del Consejo de la Magistratura de la Nación, de la justicia federal, de la Procuración General de Nación y de la mismísima Corte Suprema de Justicia.

Y en segundo lugar, la percepción en relación a la independencia del Poder Judicial muestra que sólo un 26% sostiene que la justicia es independiente del gobierno.

Si se evalúa la opinión de la ciudadanía en cuanto al impacto que produce un buen servicio de justicia en la realidad cotidiana de cada encuestado, un 39% sostiene que no le afecta su vida, mientras que un 11% entendió que a veces, y un 45% consideró que sí. Esto explica que la justicia no está entendida como un verdadero servicio al ciudadano, como podría ser el servicio de salud o de educación, en donde tienen efectos directos en la población. En el caso de la justicia, la ciudadanía la percibe más ligada a un mero trámite burocrático, lento y engorroso y ajeno a la realidad cotidiana de la sociedad.

Estos datos son sumamente preocupantes, puesto que significa que una gran mayoría de ciudadanos no concibe al Poder Judicial como un canal institucional válido y legítimo para resolver de manera eficiente sus conflictos. Y por tanto, cuando la justicia no logra intervenir de manera adecuada, se utilizan otros medios no institucionales para intentar solucionar dichos problemas, ya sea a través de la violencia o de la corrupción.

Desafíos

¿Qué es lo que pide la ciudadanía para mejorar el funcionamiento del poder judicial? Un 48% sostiene que debe ser más veloz y transparente, y un 32% considera que la justicia no debe hacer diferencias entre ciudadanos y ser verdaderamente ecuánime en sus decisiones.

Con la nueva composición del Consejo de la Magistratura, recientemente ampliada a 20 miembros, se ha logrado mayor equidad en sus representaciones estamentarias y en limitar fuertemente la incidencia de la política en dicho organismo.

Ojalá esta situación permita que comience encararse de una vez por todas los grande desafíos que requiere la justicia, desde cubrir los casi 30% de lugares vacantes que hoy están sin juez natural, hasta profundizar la modernización del sistema dotándolo de mayor transparencia, rapidez, e independencia.

*Agustín Pesce es miembro del Consejo Directivo del Colegio Público de Abogados de Capital Federal.